Aragón

Tomate Prisco pone en valor el tomate rosa de Híjar con una producción de 50.000 kilos

Zaragoza

La marca de tomates apuesta por esta variedad autóctona del Bajo Aragón turolense, que se caracteriza por su gran calidad y por su sabor al "tomate de siempre". La empresa comienza ahora la segunda campaña dentro de la que espera obtener una producción de unos 50.000 kilos de tomate rosa de Híjar. Un producto de gran valor, que se comercializa principalmente en Madrid, así como en San Sebastián o Zaragoza, entre otros puntos.

Hoy en día en cualquier tienda o supermercado pueden encontrarse diferentes variedades de tomate. Sin embargo, la mayoría de ellos se caracterizan por no tener el característico sabor de los tomates de antaño porque se tiende primar el volumen de producción, lo que suele estar reñido con la calidad. De hecho, es un producto en el que muchas personas añoran ese típico sabor.

Y esta carencia fue lo que llevó a Tomate Prisco a apostar por el tomate rosa de Híjar, una variedad autóctona del Bajo Aragón, que se caracteriza por su gran calidad y sabor. "Es un tomate de los de siempre. Es complicado de criar, pero tiene una gran calidad", según ha explicado Sergio Gómez, fundador de Tomate Prisco, en declaraciones a elEconomista.es

El tomate rosa de Híjar, que ha ido pasando de generación en generación, tiene unas particularidades diferentes a las de otros tomates rosas que pueden encontrarse en las tiendas y supermercados españoles.

Esta variedad autóctona se distingue por su sabor dulce, su color rosado en la maduración y su textura porque "es todo carne". Además, se reconoce por su piel fina y delicada y su forma irregular, observándose en la base una forma de estrella. Su peso suele oscilar entre los 800 gramos y el kilo aproximadamente.

Unas particularidades que se le confieren por las semillas que se emplean, así como por el clima de la zona y el riego procedente de las aguas del río Martín, que permiten asimismo que los tomates rosas de Híjar se produzcan durante casi diez meses al año, estando ya este mes de octubre en el mercado.

Los tomates Prisco se cultivan, además, en 11.000 metros cuadrados de invernaderos en los que la temperatura constante es de 24 grados centígrados para conseguir una óptima maduración del tomate. El sistema de cultivo de las 30.000 tomateras sigue los principios de la agricultura hidropónica.

Además, la firma realiza la polinización de las tomateras con medios naturales para lo que emplea abejorros en los invernaderos y se sigue un programa de control biológico de plagas para evitar el uso de insecticidas y plaguicidas.

La previsión es que en esta campaña, que es la segunda de la firma, se alcance una producción de 50.000 kilos, que se comercializarán en fruterías, tiendas gourmet y establecimientos como El Corte Inglés, además de poderlos comprar a través de la web de la empresa. Sus bondades han conquistado a chefs y cocineros como los Hermanos Torres.

En la actualidad, la mayoría de la producción se destina a Madrid donde este tomate rosa cuenta con una gran aceptación, aunque también se comercializa en otras ciudades como San Sebastián o Zaragoza, entre otras.

Este tomate rosa, que es muy versátil en la cocina, figura en el libro 'Variedades de tomates autóctonos de Aragón editado por el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA).

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