Aragón

Casado dice que "cualquier fractura" en el PP "sería letal" y anima a romper "la capa de hielo" para volver a ganar

Zaragoza

El candidato a la Presidencia del Partido Popular, Pablo Casado, ha afirmado este martes en Zaragoza que "cualquier fractura" en el seno de este partido "sería letal". Ha animado a romper "la capa de hielo" para volver a ganar las elecciones generales con 11 millones de votos.

Casado ha mantenido un encuentro con decenas de militantes en un establecimiento hostelero de centro de Zaragoza, acompañado por el presidente regional del PP, Luis María Beamonte, el presidente provincial de Zaragoza, Javier Campoy, y los concejales Jorge Azcón y Pedro Navarro, entre otros.

Ha dicho que el Congreso que celebrará el PP el próximo mes de julio "tiene que ser un motivo fundamental para renovar, ilusionar y unir al partido" de forma que este partido pueda ganar las próximas elecciones generales sin que "ningún perdedor" les arrebate el Gobierno de España.

Asimismo, ha opinado que el PP "se tiene que reilusionar" porque "es imposible que seamos atractivos en las próximas elecciones si no conseguimos que los militantes se ilusionen", lo que exige "un cambio" para que "venga una nueva hornada de políticos que siga el testigo de una generación extraordinaria que lleva liderando el partido 30 años".

Ahora "conectamos mejor con la sociedad, con la afiliación, estamos más en el lenguaje de los nuevos liderazgos de la UE y nos comprometemos a renovar lo que no ha funcionado, a mantener lo que ha funcionado, a mantener el mensaje de la integración".

Casado ha subrayado que "Aragón no es de nadie" y que en el PP debe haber libertad de voto, considerando "importante" que los afiliados voten a quien consideren oportuno. Ha calificado de "malísima noticia" que la participación esté siendo baja en el primer congreso nacional que celebra el PP con el sistema de primarias.

"Quiero que haya una nueva política, pero que sea una buena política" para "recuperar un espacio electoral siendo ambiciosos y mirando al futuro" porque Casado no se conforma con los votos que tiene actualmente el PP, sino que quiere recuperar la mayoría absoluta.

Se trata de "ir a por Ciudadanos, no a imitar", sino "a derrotar a Cs con sus propias armas". Ha dicho que "desde luego, la política de los 80 no va a derrotar a la nueva política", sino que es necesario "hablar el lenguaje de la gente con nuestros principios y valores de siempre".

Este proceder "no es cuestión de edad", sino "de actitud, de no tener mochilas, de tener ilusión y de ambicionar el futuro", ha continuado Casado, quien ha abogado por "dejar de arrastrar los pies y dejar de hablar solo de política sectorial".

Nadie pierde

Pablo Casado ha afirmado que "si yo gano este Congreso nadie pierde", pero "si fracturamos el partido nadie va a ganar las elecciones" porque "si no hay un partido fuerte o no va a ganar o tendremos un resultado que no nos va a permitir gobernar" o "siempre" habrá el riesgo de que "nos presenten una moción de censura".

Ha asegurado que adjudicar cada provincia a uno u otro candidato "es más de la época de Romanones" porque ahora "cada afiliado es el jefe y decide". Pablo Casado quiere ser "el candidato de las bases", ha lamentado que "el militante ha desconectado en gran medida de un proceso en el que cree que al final nada va a cambiar".

Pablo Casado ha defendido "un partido muy fuerte que no solo gane las elecciones, sino que tenga mayoría para gobernar sin bisagras nacionalistas ni bisagras de partidos oportunistas".

"Cuando han emergido Podemos y Cs, algo habremos hecho mal los partidos tradicionales", ha planteado Casado, quien se ha arrogado "la legitimidad" de haber apoyado al PP "en los peores momentos" para manifestar, con "autocrítica constructiva", que "si hemos perdido millones de apoyos, por algo habrá sido".

En esta etapa "tenemos que conectar con la sociedad, abrir espacios, puertas, ventanas, abrirnos a la sociedad y ser ambiciosos", ha aseverado el candidato, quien ha explicado que "ser ambiciosos no es decir 'vamos a ver cómo somos simpáticos con los nacionalistas para que nos apoyen", sino "derrotarlos también en Cataluña, País Vasco y Navarra" siendo el PP "una fuerza catalizadora del cambio", de ahí la importancia del Congreso.

"Si salimos con esa ilusión, nuestros exvotantes van a venir" porque "hay millones de españoles deseando una excusa para volver a votarnos, deseando que lideremos la España de los balcones, deseando que el PP sea esa fuerza que les ilusionó para votar o militar en un partido"

"No me gustan los proyectos rupturistas", ha avisado el candidato, quien por otra parte ha comentado que no pretende "hacer un partido a favor ni en contra de nadie". "No me gustan los partidos de taifas", ha advertido.

Ha recalcado que el PP defiende la libertad personal, la reducción de impuestos, la innovación, situando a la persona "en el centro" de la política, siempre en defensa de la unidad de España y de la Ley.

Pablo Casado ha abogado por afrontar "el desafío independentista" y "empezar a recuperar los derechos y libertades". También ha dicho que el PP es el partido que defiende a las familias, reafirmándose en el derecho a la vida y a que "cada cual tenga la familia que quiera y como quiera".

También ha apoyado "el principio de seguridad", con medidas como la prisión permanente revisable, la defensa de las policías locales, el legado de la lucha antiterrorista ante "la ignominia" para evitar que "sigan humillando a las víctimas". Ha aseverado que "somos el partido de la honestidad" y ha abogado por "restituir a los compañeros que han sido declarados inocentes".

Sobre la posibilidad de celebrar debates públicos con los restantes candidatos, Pablo Casado se ha mostrado partidario "siempre" de realizarlos, aunque se ha remitido a las normas del congreso. Casado está realizando "una campaña limpia, sin insultos, sin llamadas para criticar a otros candidatos", ha concluido.

Políticas sectarias

Por otra parte, ha advertido al presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, de que "no vamos a tolerar ninguna política sectaria más", en alusión a la posibilidad de acercamiento a Cataluña de los políticos presos tras el 1-O o la aprobación de la eutanasia.

A su juicio, con Sánchez "vuelve lo peor de Zapatero, que intentaba dividir a la sociedad, levantar muros entre los españoles". Frente a ello, ha apostado por un proyecto "de unidad e integración, no solo dentro del partido, sino para todos los españoles".

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