Aragón

Club Pilates llega a España para abrir 30 centros en cinco años

Instalaciones de Club Pilates España en Barcelona.
Zaragoza

La empresa especializada en pilates reformer pone en marcha su plan de expansión para estar presente en todo el territorio nacional en un plazo de diez años. Los 'fitness boutique', que generan entre siete y diez empleos, precisan de una superficie de entre 180 y 220 metros cuadrados.

Tras su nacimiento en California (Estados Unidos) en el año 2007 y con más de 650 estudios en ocho países como Australia, Canadá, Corea del Sur, Japón, Singapur o República Dominicana, entre otros, Club Pilates llega ahora a Europa dentro de su proceso de expansión iniciado en 2020. España es un país estratégico dentro del plan de crecimiento de esta franquicia -la mayor del mundo de pilates reformer-, que ha abierto recientemente su primer centro en el país como Club Pilates España, situado en Barcelona, en la zona de Folgueroles.

Tras la apertura de este centro propio -para el que se han adquirido los derechos de desarrollo en el país-, la previsión es continuar ampliando la red de fitness boutique en las principales ciudades del territorio nacional (población superior a los 50.000 habitantes), tanto con estudios propios como con franquicias para estar presentes en toda España en diez años. Más a corto-medio plazo, el objetivo es abrir 30 centros en cinco años, aunque el plan de aperturas se están acelerando por la respuesta del mercado, explica Fernando Rosentgberg, gerente de Club Pilates España, ya que la previsión inicial era abrir franquicias a partir del segundo semestre de 2022.

Madrid es la siguiente ciudad en la que se contempla la apertura en los primeros meses del próximo año de un centro propio de Club Pilates, previsiblemente en la zona del barrio de Salamanca o en Chamberí, que se completará con estudios franquiciados, alcanzando tres fitness boutique en la capital madrileña en 2022.

La expansión también continuará en Valencia con la apertura de un estudio en régimen de franquicia para el que ya se está ultimando el acuerdo, que podría estar en funcionamiento el próximo año. Además, Sevilla, Bilbao y Galicia son a su vez zonas objetivo para abrir centros en España con franquiciados. El foco sigue estando puesto asimismo en Barcelona, capital en la que se contempla poner en marcha un segundo centro propio previsiblemente el próximo año. En todos ellos, se replicará el modelo de Club Pilates, tal y como sucede en todos los fitness boutique en el mundo. La expansión podría extenderse a Portugal, país que se está explorando en estos momentos y que no se descarta abordar en una fase posterior.

Zonas en exclusiva

Los fitness boutique, que generan entre siete y diez empleos, precisan de una superficie de entre 180 y 220 metros cuadrados para albergar una sala con capacidad para unas 12 personas, la zona para impartir sesiones individuales y la tienda para comercializar indumentaria, objetos y artículos relacionados con Club Pilates y con la práctica de esta actividad con marcas líderes en el mercado a nivel mundial.

El centro requiere de una inversión total de entre 250.000 y 280.000 euros. "Se trabaja con las personas interesadas en definir el mercado objetivo en el que tienen exclusividad. La inversión permite financiar todo lo que se necesita para abrir el estudio, incluyendo reformas y equipamiento, entre otros conceptos, y el abono de la cantidad que percibimos como master franquiciados. La inversión se puede recuperar en 23 ó 26 meses, pero todo depende de cómo funciona la preventa (todos los estudios comienzan con esta fase), aunque el promedio son 24 meses. A partir de ahí, hay beneficios", señala Gabriel Mops, socio comercial de Pilates Club España. Desde la empresa se apoya a todos los franquiciados en el diseño, reclutamiento de personal, marketing o análisis de la apertura en una zona, entre otros aspectos.

"La zona que se define por contrato es exclusiva. Trabajamos el plan de desarrollo de áreas", añade Mops, quien indica que los centros de Club Pilates España son rentables ya con tener entre 300 y 400 miembros, lo permite abrir varios centros en una misma ciudad que, incluso, pueden ser del mismo franquiciado. "No solo apostamos por la franquicia, sino también por nuestro modelo de negocio. Todos los centros operan igual y en las mismas condiciones. Compran los derechos en una zona determinada", asevera Fernando Rosentgberg.

Un concepto revolucionario

El fitness boutique barcelonés, al igual que el resto de estudios, está especializado en pilates reformer. Esta actividad consiste en que las personas realizan ejercicios con una máquina que fue diseñada por Joseph Pilates con la que se trabaja la resistencia a través de un sistema de muelles y poleas que favorece una mayor tonificación y fuerza. Con la máquina, se aceleran los resultados puesto que la resistencia, al realizar los movimientos, obliga a los músculos del cuerpo a trabajar más y avanzar más rápidamente.

"Club Pilates revolucionó la manera de hacer pilates reformer que era más visto como fisioterapia o reconducción postural. Se democratizó para hacerlo como un club deportivo. El pilates reformer es complementario a cualquier actividad física que uno hace y todas las personas pueden realizarlo. Permite mejorar a medida que se crece y se envejece para tener una mayor calidad de vida", apunta Fernando Rosentgberg, quien añade que trabajan con personas desde los 15 a los 80 años aunque, al no ser una actividad de impacto, todas las edades pueden sumarse.

"Con esta metodología no hay lesión. La máquina te cuida y no deja hacer malos movimientos. Todos los instructores están certificados y tienen un mínimo de horas de experiencia profesional en otros centros. Verificamos la información. Además, nosotros vamos a trabajar, en seis o nueve meses, con cursos propios para garantizar 500 horas de formación teórica y práctica para saber que nuestros instructores pueden dar las clases", afirma Fernando Rosentgberg.

El funcionamiento de Club Pilates España es como el de un gimnasio con un ambiente agradable y en el que se tiene la facilidad de apuntarse a través de una app. En cada centro se imparten clases dirigidas por instructores -no hay sesiones virtuales- en las que participan un grupo máximo de 12 personas. Cada semana, hay alrededor de 50 clases con diferentes niveles para dar respuesta a las distintas capacidades físicas y exigencia de las personas con el fin de posibilitar que se comience por el nivel más bajo y que el cuerpo vaya mejorando. Además, hay clases individuales o semiprivadas para entre una y tres personas.

El centro permite tres tipos de membresía con diferentes sesiones de pilates al mes. En el caso de las clases colectivas, es posible elegir entre cuatro veces al mes (normalmente una clase por semana), ocho veces al mes (dos por semana) o ilimitadas (todas las sesiones que uno desee mensualmente). Para las clases individuales o semiprivadas, se ha establecido un sistema específico de bonos. Los precios no serán iguales en toda España, sino que oscilarán según el mercado local. El horario de los fitness boutique es amplio. En general, es de lunes a viernes de 7.00 a 20.00 horas y sábados y domingos por la mañana, aunque cada estudio tiene flexibilidad para adaptarlo en función de sus clientes "porque los centros están para los socios y tienen que ir evaluando su demanda. Por ejemplo, en Miami, hay un estudio que abre a las 5,30 horas", incide Fernando Rosentgberg.

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.