Aragón

Ictys Tech lleva la tecnología 4.0 al mar con su innovador barco autónomo

  • El centro de control para el seguimiento de la embarcación estará situado en Zaragoza
  • La función de esta nave será la de recabar información respetando el medio marino
Zaragoza

Zaragoza no tiene mar, pero la capital va a convertirse en referente en el sector marino gracias al desarrollo de un innovador barco autónomo, que permitirá captar datos marítimos respetando el medio natural y las especies. Es la iniciativa que está impulsando la empresa aragonesa Ictys Technologies (Ictyes Tech) en consorcio con el Instituto de Hidráulica Ambiental de Cantabria, que integra un barco autónomo y un sistema de recogida de los datos marítimos que, posteriormente, serán analizados y procesados para disponer de información útil.

El barco autónomo combina todas las ventajas de los no tripulados -sobre todo, en relación al ahorro de costes (el 40% del costo de una embarcación es la tripulación), seguridad (el 96% de los accidentes marinos se debe a errores humanos) y eficiencia-, con el procesamiento de los datos en tiempo real.

Una embarcación que es pionera en España porque existen otros desarrollos de barcos no tripulados, pero sus características son diferentes porque están orientados al offshore. "Nuestro barco, además de recoger datos y realizar proyectos en mar abierto, puede hacer servicios a puertos. Somos pioneros a nivel mundial en la versatilidad. Este barco utiliza motores fueraborda y, por tanto, podemos adaptar tanto la potencia como el tipo de combustible y también emplear motores eléctricos si fuera necesario para, por ejemplo, acometer diferentes trabajos como los de vigilancia medioambiental del fondo marino, que es patrimonio de la humanidad en zonas de las Islas Baleares, o moto res de combustión en el caso de la eólica marina por autonomía y potencia en zonas como el mar del Norte con condiciones meteorológicas adversas", dice su coordinador José María Jiménez.

Estas son algunas de las funciones que puede realizar este barco no tripulado, aunque ha sido especialmente concebido para el mercado portuario porque "los puertos necesitan vigilancia y calidad del agua y atmosférica", así como para la industria energética marina para la realización de los proyectos preliminares como paso previo a la instalación de los aerogeneradores y para las fases de construcción e inspección, requiriendo todas ellas de la observación y obtención de datos del fondo marino.

El barco, en cuyo desarrollo se centra la empresa, es también "muy abierto porque no solo puede medir datos marinos, sino también atmosféricos. Esto es importante por el tema de la contaminación de los cruceros porque sería posible saber cuánto contaminan exactamente". Una función que es posible gracias a tener aliados tecnológicos como la también empresa aragonesa Libelium, cuya experiencia en sensórica se incorpora en el barco. De hecho, "es un sensor pionero". La embarcación cuenta a su vez con sistema anticolisión y radar, que ha sido especialmente adaptado, y con comunicación por satélite, radio y WiFi del puerto, ya que es necesario que siempre haya dos canales funcionando de forma simultánea para comunicarse.

Un centro pionero

Además de todo el diseño y construcción del barco, también se está trabajando en el sistema de re cogida de datos y en la puesta en marcha de un centro de control desde el que se controlarán todos los parámetros de navegación del barco, aunque se requerirán también puestos de avanzada en zonas portuarias para emergencias o pérdida de la comunicación.

Desde este centro no se realiza todo el control del barco, sino que igualmente se procesará una parte de los datos y se hará un control de calidad de los mismos, mientras que el resto del tratamiento se acometerá desde la sede del instituto en Cantabria. Este centro de control es pionero en España. Además, en Europa, el único que se ase meja es el que está construyendo Rolls-Royce en Finlandia.

El objetivo es ubicar este centro en Zaragoza -ya se hacen desde aquí todas las tareas administrativas-, previsiblemente en las instalaciones de CEEI Aragón, aunque todavía no está concretado. En el supuesto de no disponer de instalaciones adecuadas en este emplazamiento, se trabajará en una ubicación alternativa en la capital zaragozana o bien en la comunidad aragonesa.

De momento, los planos del barco autónomo ya están finalizados, así como todo el desarrollo tecnológico y el software. La embarcación, que podría estar construida a principios de 2022, operará en fase de pruebas durante 15 meses aproximadamente.

Tecnología con proyección internacional

La idea de este barco autónomo y sistema de recogida de datos partió de la propia experiencia del coordinador del proyecto, José María Jiménez, tras su experiencia como hidrógrafo. "Me dedico a la investigación marina y realizo mapas del fondo del mar. He trabajado en el mar del Norte para empresas extranjeras. Ahí es donde nació la idea porque vimos que el futuro son los barcos no tripulados para recoger datos. A partir de ahí, me puse en con tacto con el Instituto de Hidráulica Ambiental de Cantabria", centro que es referente y cuya labor principalmente dentro de esta iniciativa se centra en el software. Un campo en el que cuenta con experiencia y en el que ha realizado desarrollos importantes como el sistema cuando sucedió el desastre del petrolero Prestige.

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