Aragón

Arangur mejora su competitividad con tecnología para diversificar actividad y dar el salto a Sudamérica y Estados Unidos

José Luis Pérez, fundador y CEO de Arangur
Zaragoza

La empresa aragonesa está utilizando la tecnología de aprendizaje automático de Amazon Web Services para automatizar sus servicios lingüísticos basados en la conversión de audio a texto. Una transformación tecnológica con la que ha ganado competitividad y que le permite dar sus primeros pasos en su expansión internacional hacia Estados Unidos y Sudamérica, además de reforzar su actividad en el sector del subtitulado.

Los servicios lingüísticos de transcripciones y correcciones de textos tradicionalmente se han venido realizando de manera manual hasta la irrupción de soluciones tecnológicas que permiten automatizar este proceso. Es un paso que ha dado la empresa aragonesa Arangur, cuya actividad se basa en la trascripción de audios, para lo que ha contado con las soluciones tecnológicas de Amazon Web Services (AWS), que han permitido automatizar este proceso utilizando tecnología de aprendizaje automático.

"Hace dos años hemos tenido cambios tecnológicos en la empresa, de analógico a digital. AWS tiene muchas aplicaciones como Amazon Transcribe con tecnología que reconoce la voz", lo que permite de forma automática convertir el audio en texto "con gran acierto", según explica José Luis Pérez, fundador y CEO de Arangur, a elEconomista

Esta transformación tecnológica ha permitido a Arangur aumentar su competitividad. "Nos ha hecho innovar y también aumentar el volumen de trabajo, reducir tarifas y recortar plazos". Además, como todas las personas que trabajan en Arangur tienen algún tipo de discapacidad, también "nos ha evitado la sobrecarga en las muñecas. Ahora no hay que teclear casi nada".

Sobre esta mejora de la competitividad, Arangur sienta las bases de su desarrollo futuro, que pasa por la diversificación de su actividad y la apertura de más mercados para operar, así como por la incorporación de más profesionales. "La tecnología nos hace tener más campo y más puestos de trabajo. Ahora contamos con más personas porque tras cada aparato electrónico tiene que haber un programador, que antes no teníamos. Cuanto más se crece, más equipos y más personas se necesitan y no solo en servicios lingüísticos sino también técnicos, programadores, consultores o comerciales".

La empresa, que cuenta con cinco personas en plantilla y tres freelancers, quiere reforzar su presencia en el sector de los subtítulos en el que ya habían realizado alguna incursión, aunque esta línea de negocio todavía supone una pequeña parte de la facturación de Arangur, cuyo 85% se corresponde con la trascripción y corrección de textos.

Arangur también tiene previsto aumentar el número de países en los que presta sus servicios. En la actualidad, la empresa sólo está presente en España, pero "el objetivo para 2021 es adentrarse en Sudamérica y en Estados Unidos, en los estados que hablan español".

En España, Arangur opera a través de licitaciones y concursos para organismos y entidades públicas para realizar las transcripciones, por ejemplo del diario de sesiones, además de ofrecer también sus servicios lingüísticos para sectores como el legal y jurídico, investigación o política, entre otros ámbitos. Sin embargo, en el mercado exterior, "vamos a ir por la vía privada", poniendo el foco en los despachos jurídicos, academias de español, universidades privadas o centros de investigación, entre otros. "Luego iremos viendo el mercado y si hay posibilidades de acudir a las licitaciones. Vamos a ir por pasos".

Dentro de Sudamérica, los principales países objetivos son Ecuador y Perú, estando pensando en este último abrir una oficina -no es una decisión firme-, con el fin de poder tener un contacto físico y cercano "porque se puede desconfiar del teletrabajo", aunque esta forma de trabajar tiene ventajas como la conciliación de la vida familiar y laboral o combinar la actividad profesional con estudios, aparte de evitar problemas de movilidad y producirse ahorro en trasporte, por ejemplo. Para este salto internacional, la empresa también espera contar con AWS.

Arangur facturó 120.000 euros en 2020, a pesar de haberse producido una caída de 15.000 euros de facturación en el segundo trimestre por la COVID-19. Las previsiones para 2021 "son igual o con más volumen" porque se han cerrado contratos menores de mayor tamaño que los anteriores, lo que previsiblemente también hará que la empresa aumente su plantilla porque "hay que mantener la calidad".

La previsión es ampliar la plantilla, de momento, en una persona, y "posiblemente, se contratará a otra más en el segundo semestre", proceso para el que contará con la colaboración del Instituto Aragonés de Empleo (INAEM).

De una habitación en casa a ser internacionales

Arangur nación en abril de 2010. "Desde joven siempre quise tener mi propio negocio. En mi entorno siempre ha habido empresarios y me decidí. Se lo recomiendo a todos. Lo mejor es trabajar para uno mismo y, si se puede contratar, mejor".

Y con esta idea, José Luis Pérez, comenzó a gestar Arangur tras tener experiencias profesionales en el sector de la trascripción. "Conocía el sector de servicios lingüísticos y me parecía que había camino por recorrer. Se me ocurrió la idea, lo comenté con amigos y familia y me animé".

Los inicios tuvieron lugar "en casa de mi madre. Nos dejó un despacho. Mi madre era viuda con una discapacidad severa" por lo que emprender le ayudó a conciliar la vida laboral y familiar.

Desde su comienzo, Arangur ha ido creciendo para pasar a tener sede en centros de negocios y empresariales como el CEEI Aragón, entre otros, aunque con la pandemia se comenzó a teletrabajar al 100%.

A pesar de la COVID-19, la empresa no tuvo que recurrir a ningún ERTE ni despedir a ningún trabajador aunque, al trabajar para organismos públicos, se paralizó la actividad. Sin embargo, se pudo continuar con la labor con las trascripciones de ejercicios anteriores, entre otras actividades.

Desde el inicio de su actividad, Arangur siempre apostó por incorporar en su plantilla a personas con discapacidad. "He trabajado por cuenta ajena y no compartía su filosofía. Yo quería reconocer al trabajador".

De cara al futuro, además de ampliar su actividad y trabajar internacionalmente, Arangur se ha marcado el objetivo de ser centro especial de empleo para lo que han comenzado el período de consultas previo para compilar información y prepararse para cumplir con todos los requisitos de este reconocimiento.

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