
El proyecto disponer de un gas que será a su vez materia prima para la producción de gas natural sintético que pueda inyectarse en la red de distribución existente.
El proyecto, dirigido por el investigador Ramón Murillo, contribuye a aprovechar los recursos autóctonos, así como a reducir los incendios y a aminorar la huella de carbono de un combustible fósil como el gas natural, ya que la obtención de gas sintético a partir de biomasa es un proceso tecnológico neutro en emisiones de carbono, que se obtiene a partir de la gasificación de los residuos forestales para obtener un gas con alto contenido en metano, similar al combustible fósil.
Este proyecto, que está financiado por el Gobierno de Aragón con fondos FEDER, se centrará así en estudiar la gasificación mejorada de biomasa a partir de los residuos de la limpieza forestal.
La comunidad aragonesa es una de las autonomías con un mayor desarrollo del sector agroforestal, disponiendo de más de 2,5 millones de hectáreas de superficie forestal y 1,8 millones de hectáreas de terreno cultivado, lo que implica que el potencial generador de biomasa para Aragón es de los mayores de España.
La biomasa se considera un biocombustible seguro, renovable y neutro con respecto a las emisiones de CO2 a la atmósfera. Además, como su generación es continua y distribuida, contribuye a asentar la población al territorio.
Sin embargo, la gestión actual de la biomasa no está optimizada, perdiéndose gran cantidad de recursos ya que, por ejemplo, no existe implantada una limpieza generalizada de bosques que evite o minimice el impacto de los incendios forestales especialmente en verano o una gestión de residuos agrícolas, lo que ocasiona que se pierdan gran parte de los mismos mediante su quema en algunas ocasiones incontrolada.