Aragón

Las nuevas tendencias en los modelos de negocio que surgen tras el coronavirus

  • La sostenibilidad o la tecnología 'contactless' ofrecen nuevas oportunidades a la empresa
Zaragoza

"Cada vez que hay una crisis, hay un cambio de normas del juego. La de 2008 fue un gran acelerador de la innovación. Sucedieron dos acontecimientos simultáneos: la introducción del smartphone y la crisis financiera con la que se inyectaron muchos millones de dólares en el sistema. Esto hizo que la innovación se acelerara y adquiriera un comportamiento mucho más exponencial. Desde 2008 a 2019, hemos vivido una fase de adulación de los comportamientos exponenciales que, a mi juicio, nos han llevado a este momento en el que estamos teniendo un impacto muy contundente sobre el planeta. Lo que marca el final de 2019 -año récord en cataclismos climáticos- es una señal que nos da el planeta de que este comportamiento es irresponsable e insostenible. Esta alerta (la pandemia) es la más tangible y potente porque ha sido simultánea en todo el mundo y ha paralizado por primera vez la actividad", explica Pedro Moneo, fundador y CEO de Oppino.

Es un escenario en el que el nuevo liderazgo, las estrategias de gestión y comerciales, el diseño de productos y los modelos de negocio "van a tener en cuenta el impacto de nuestro trabajo en el entorno. El consumidor va a premiar o incentivar a las empresas que generen un impacto positivo. Antes era un intangible. Ahora, va a ser fundamental". [Más información en el Superlunes de elEconomista]

Este impacto positivo se puede introducir en la estrategia empresarial y en el liderazgo de muchas maneras, que van más allá de la sostenibilidad en relación al medioambiente. "Está también relacionado con la sostenibilidad de las empresas, con la buena ética, buenas prácticas... Las crisis, en general, son buenos momentos para acelerar la transformación. Una que hemos vivido es el teletrabajo con una aceleración de la digitalización y un cambio de cultura. Muchas veces no depende tanto de tener herramientas, sino de una cultura para aplicarla" como ha sucedido, por ejemplo, con las videollamadas, que ya existían, pero los acuerdos se seguían cerrando en comidas.

Y, en este contexto, aparecen tendencias en nuevos modelos de negocio, que también son oportunidades para las empresas. Una de ellas está relacionada con la tecnología o modelos de negocio sin contacto para hacer una transacción sin necesidad de tocar a alguien. "Esto tiene la consecuencia de ser más sano, pero luego trae que mejora la experiencia de usuario".

También se prevé que ahora todo pase a ser digital por defecto, ya que el teletrabajo ha venido para quedarse y los ciudadanos y trabajadores van a valorar más su espacio privado, reservando su tiempo para reuniones de trabajo o trámites en persona solo para cuando sea imprescindible. Este mayor consumo digital convierte en clave la ciberseguridad y la preservación de la privacidad.

Patriotismo industrial

El coronavirus nos ha traído el llamado patriotismo industrial, que conlleva una mayor protección y favorece el consumo local, lo que deriva a su vez en el rediseño de la cadena de suministro. "Hay una fuerte tendencia hacia la reindustrialización de la economía", reduciendo el papel de China y con el fin de fabricar componentes y productos (impresión 3D, Internet de las Cosas y la Inteligencia Artificial van a liderar el cambio), energía (los costes de baterías y placas solares van a disminuir y el petróleo dejará de ser interesante) y alimentación", redescubriendo la agricultura para tener alimentos en el país. "Es más rentable y seguro".

El servicio básico universal es otra de las tendencias que llega. "Consiste en que, cuando un producto es suficientemente barato, en el futuro van a prosperar modelos en el que se da acceso gratuito de manera preferencial a personas que tengan menos recursos o que estén pasando una época mala". Con la digitalización de la sanidad, educación o telecomunicaciones, aparecen "modelos en los que las empresas empatizan más con el usuario", de manera que la marca se solidariza con la persona que, por ejemplo, ha perdido su trabajo.

Vuelve la 'economía del propósito'

Con el post-Covid, llega a su vez la economía del propósito con la que se recupera la lucha contra el cambio climático. Las empresas que no se comprometan con la sostenibilidad -el nuevo pilar de valores corporativos y personales-, podrían perderlo todo. Es "alinear intereses económicos con la sostenibilidad", añade Pedro Moneo, quien ha impartido en un webinar organizado en Ecosistema + Empresa de Ibercaja.

comentariosforum0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
forum Comentarios 0
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.