Aragón

Las empresas aragonesas de inserción laboral se abren a la economía verde para mejorar la empleabilidad de las personas

Zaragoza

Las empresas aragonesas de inserción en Aragón centran principalmente su actividad en sectores que requieren mano de obra con poco valor añadido. Una línea de acción que ahora se quiere emplear con la apertura hacia la economía verde con el fin de mejorar la empleabilidad de las personas procedentes de servicios sociales para que puedan más oportunidades profesionales.

Sector primario y actividades como agricultura, jardinería, producción de verdura ecológica o el campo de la construcción y la reforma son las principales áreas de actividad en las que se centran las empresas de inserción laboral en la comunidad aragonesa, así como el sector servicios para atención a la dependencia o limpieza, que concentra el mayor porcentaje de empresas de inserción.

El objetivo es ampliar esos sectores de actividad e ir hacia un mayor valor añadido para lo que la asociación y las empresas del sector han puesto el foco de atención en la economía verde porque "es posible capacitarles para estos empleos. Estamos intentando que las empresas se reorienten a otros mercados" hacia los que se dirige la economía y que están alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible como el reciclaje en "el que se puede generar mano de obra. Es un mercado interesante", según ha explicado Marisa Esteve, directora de la Asociación Aragonesa de Empresas de Inserción (AREI), que acaba de celebrar su 20 aniversario, a elEconomista.es

Los esfuerzos por abrirse a más mercados y a esta economía verde, ya han dado algunos resultados puesto que las tres últimas empresas de inserción creadas están relacionadas con el reciclaje. Un sector que permite capacitar a las personas en profesiones de mayor valor añadido con el fin de que mejorar también su empleabilidad y que tengan más opciones a la hora de su inserción profesional.

La actividad de estas empresas se centra en formar a las personas en riesgo de exclusión o procedentes de servicios sociales en una profesión y también en hábitos sociales para que acudan en igualdad de condiciones que otros profesionales a un empleo. "Nuestro objetivo es formar a las personas social y profesionalmente para que tengan un futuro y una capacidad para moverse en un mercado de trabajo real". Una labor que no es sencilla "porque las cifras de desempleo son elevadas y las personas con altas capacidades también tienen problemas para encontrar empleo".

Con esta finalidad, desde AREI también se llevan a cabo otro tipo de programas de apoyo formativo para las empresas de inserción. En esta línea se encuentra, por ejemplo, el realizado con el Ayuntamiento de Zaragoza para hacer mejoras en fachadas. "Las personas que lo ejecutan necesitan saber cómo se maneja una plataforma elevadora". Desde AREI, se hizo la formación. "Es una profesión y una cualificación que se les valida y que pueden aportar al currículo y salir de una empresa de inserción con una empleabilidad, que se multiplica por diez" en comparación con el nivel con el que llegan.

De momento, se han conseguido cifras significativas. En estos 20 años, más de 3.000 personas procedentes de servicios sociales han obtenido un empleo gracias a la actividad de las empresas que conforman AREI. Estas empresas, han sumado un volumen de facturación total de 66,6 millones de euros entre los años 2003 y 2018.

El ratio de inserción ha mejorado cerca del 3% en 2018 en comparación con 2017. Una cifra que desde AREI se valora positivamente, teniendo en cuenta en Aragón hay un total de 16 empresas con 302 puestos de trabajo para la inserción. En el último año, un total de 58 han finalizado con éxito su itinerario y han logrado un empleo en una empresa al uso.

Más empresas

El número de empresas de inserción laboral en la comunidad aragonesa ha ido creciendo en estos 20 años y, sobre todo, en estos cuatro últimos ejercicios, en los que se ha pasado de 10 a 16 sociedades. Un incremento que se debe a diferentes factores como el apoyo del Gobierno de Aragón con la mejora de los programas -aunque este apoyo supone solo el 12,8% de la facturación de las compañías, que son sostenibles desde el punto de vista económico-, y la nueva Ley de Contratación Pública, que incluye la obligatoriedad de reservar mercados para garantizar la inserción.

Además, AREI también está desarrollando un programa del Fondo Social Europeo con el fin de apoyar la creación de empresas de inserción dentro del que ya se han creado nuevas empresas recientemente.

Las empresas de inserción no solo se concentran en Zaragoza. En los últimos años, se ha observado también que su creación se ha localizado en Huesca y en Teruel. "Hasta hace cinco años, todas las empresas se creaban en Zaragoza, pero las últimas han sido dos en Huesca y dos en Teruel".

Un hecho que responde a que "antes las necesidades se concentraban más en la ciudad de Zaragoza pero, ahora, vemos que hay más necesidades y también más exclusión fuera de las grandes ciudades. Hay más demanda de servicios sociales fuera. Esto ayuda al desarrollo" de las empresas de inserción en otras zonas. No obstante, todavía la mayoría se concentran en Zaragoza con un total de 10, mientras que en Huesca se localizan cuatro y, en Teruel, hay dos.

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