Aragón

Suelos más fértiles ante la escasez de agua

Zaragoza

El Institut de Recerca i Formaciò Agraria i Pesquera (IRFAP) de las Islas Baleares investiga cómo optimizar el manejo de los suelos para que sean más fértiles ante la falta de agua y la presencia de malas hierbas.

Mejorar la fertilidad del suelo a través de diversas estrategias agrarias en parcelas ecológicas y convencionales para hacer un óptimo manejo es el objetivo de la investigación que se está llevando a cabo en el Institut de Recerca i Formaciò Agraria i Pesquera (IRFAP) de la Consellería de Medi Ambient, Agricultura i Pesca de las Illes Baleares. Un estudio que se enmarca dentro de un contexto de falta de agua y de presencia de malas hierbas en los cultivos, que compiten por estos recursos hídricos con las plantaciones.

La investigación, que se desarrolla dentro de la tesis 'Manejo en explotaciones agrícolas', se está centrando en el análisis de diferentes parámetros del suelo y de diversas cubiertas vegetales y cultivos que son importantes en las islas como los olivos y el viñedo. La finalidad es así determinar las mejores prácticas en el manejo del suelo, que es analizado desde el punto de vista físico, químico y biológico, aparte de valorarse el aporte de materia orgánica y la masa microbiana edáfica, entre otros aspectos.

El estudio ya se está llevando a cabo con olivos locales en una parcela de la finca ecológica y pública Sa Granja. En este caso, la investigación se ha centrado en tres cubiertas vegetales. "Los agricultores son reacios a estas prácticas porque, en verano con la sequía, las malas hierbas compiten con el agua. Además, los arados, la erosión, la pérdida de nutrientes y la escorrentía se traducen en una pérdida de fertilidad", explica Germán Alejandro Durán, investigador en formación en el IRFAP.

No tener cubierta vegetal es una de las opciones de análisis, realizándose pases de arado para eliminar la vegetación arvense y el suelo quede desnudo de manera permanente. Otra de las cubiertas está formada por la vegetación residente, permitiéndose su desarrollo espontáneo, mientras que la tercera es de Vicia sativa (veza o arveja) y Vicia faba (haba), mezclándose su siembra con las diferentes hileras de olivos.

En esta misma finca, se está desarrollando a su vez el estudio en la viña con las variedades típicas manto negro y moll -son tolerantes a la sequía y al estrés hídrico-, atendiendo igualmente a tres tipos de cubiertas: vegetación residente o arvense, Sinapis alba (mostaza) -gran aporte de materia orgánica pero tiene el problema de la competencia del agua-, y Trifolium alexandrimum (trébol). Un experimento que, además, forma parte de un estudio más amplio, que incluye varias estrategias, tipos de fertilización (pellet fertilizante) y la aplicación de herbicidas en un viñedo colaborador para comparar diferentes manejos en parcelas ecológicas y convencionales.

En el viñedo, la investigación también comprende el análisis de la efectividad del uso de maquinaria diseñada para el control de la vegetación arvense bajo árboles como algarrobos y almendros en la finca ecológica y pública de Son Real. Se trata de probar un intercepas modificado a medida y de hacer comprobaciones con otra parcela adyacente en la que no se llevan a cabo acciones con la vegetación espontánea.

¿Qué influye en la fertilidad?

"La fertilidad del suelo se estudia desde el punto de vista físico (densidad aparente y estructura), químico (pH, nutrientes y macronutrientes) y biológico (hongos y bacterias), haciendo además un seguimiento de los parámetros y prestando especial atención a las diferentes formas de nitrógeno. "Este es un elemento fundamental para el adecuado crecimiento y desarrollo de los cultivos por lo que realizamos su seguimiento periódico, principalmente, en las formas de amonio y nitrato". Este último -el nitrato-, tiene una mayor inestabilidad en el suelo, que hace que sea inaccesible para la planta por la pérdida de lixiviación (separación de partes solubles de insolubles) o desnitrificación.

El estudio también se centra en los aportes de materia orgánica -necesaria para la mejora de la estructura del suelo-, aparte de analizarse la masa microbiana edáfica (abundancia, actividad y diversidad funcional) porque "la variedad del ecosistema y su funcionalidad son señales de salud del suelo".

La investigación se completa con controles visuales del material vegetal y analíticas de savia y de las láminas foliares para conocer el estado nutricional de los cultivos. La realización de inventarios florísticos en las parcelas para relacionar especies o conjuntos de especies con una buena o menor fertilidad del suelo es igualmente objeto de análisis.

En el IRFAP, se viene trabajando en la conservación de las variedades, siendo este instituto la única entidad conservadora oficial en las Islas Baleares de la red estatal de bancos de germoplasma. Un campo en el que se lleva a cabo "la conservación de las variedades locales a nivel autonómico", según apunta Josep Roselló, jefe de servicio del instituto.

"Tenemos una gran biodiversidad en almendros, higuera y algarrobo" -siendo de las mayores a nivel europeo en estas dos últimas especies-, así como de cereales, leguminosas y vid, entre otras. En total, son más de 200 variedades diferentes, aunque la mayoría de ellas -en torno al 80%- son recursos fitosanitarios de Mallorca.

El personal del IRFAP -el instituto se creó en el año 2002-, realiza también un trabajo de campo para el que cuenta con diversas instalaciones en Sa Granja y una parcela agrícola de seis hectáreas, que se emplea principalmente para experimentación. El instituto no solo tiene que conservar los recursos fitosanitarios, sino también realizar las descripciones morfológicas y genéticas de las diferentes variedades locales. Una línea de actividad a la que también se suma el trabajo en el ámbito de la formación a los agricultores, cuyas acciones se han intensificado en los últimos años, pero sin abandonar la investigación.

I+D+i para conservar las especies marinas

En Baleares, también está el centro LIMIA-Laboratorio de Investigaciones Marinas y Acuicultura, en Port d'Antratx (Palma de Mallorca), que depende del Govern de les Illes Balears. En este centro, se están llevando a cabo varios proyectos de investigación, que tienen en común trabajar en la conservación de especies marinas y en una pesca más sostenible, ya sea comercial o deportiva.

Los investigadores del LIMIA, en colaboración con otras entidades españolas, han descubierto y caracterizado una nueva especie de parásito-patógeno (Haplosporidium pinnae), que es responsable de la mortalidad masiva de la nacra o Pinna nobilis (molusco bivalvo en peligro crítico de extinción). Este molusco estaba en riesgo por las diferentes modalidades de pesca, contaminación y reducción de las praderas de posidonia. Ahora la principal amenaza es este parásito, que ha provocado su casi total desaparición de las costas del Mediterráneo, tras detectarse las primeras señales de alarma en 2016. La mortalidad no ha afectado solo a las costas españolas. La epizootia se ha extendido hacia las costas de otros países como Francia, Italia, Túnez y, más recientemente, a Grecia, Croacia y Turquía. Este descubrimiento contribuye al desarrollo y aplicación de planes de conservación para evitar la extinción de la nacra.

Dentro de las líneas de investigación en el LIMIA, destaca también el proyecto desarrollado con la gamba roja (Aristeus antennatus), que es una especie que tiene un gran interés para su comercialización. El estudio se está centrando en describir su estructura genética, habiendo conseguido ya caracterizar un alto número de SNPs (polimorfismo de un solo nucleótido) con el fin de diferenciar stocks en la zona del Mediterráneo occidental, en concreto, en las Islas Baleares.

Los primeros resultados de la investigación ofrecen ya una base para las empresas pesqueras y la Administración local. Con esta información, se pueden "acometer acciones y estrategias para la gestión de esos stocks y favorecer la comercialización de productos derivados de una pesca más sostenible, al poderse reducir el impacto ambiental" de la actividad pesquera y determinar el área de captura de las especies con destino al mercado, ha explicado Gaetano Catanese, contrato INIA-CCAA en el centro LIMIA.

Otra línea de investigación en el LIMIA es el proyecto MINOUW -han colaborado CSIC, UPV/EHU y entidades internacionales de Italia, Islandia, Noruega, Gran Bretaña, Grecia, Bélgica, Portugal, Israel y Finlandia-, cuya actividad se ha centrado en el estudio de los efectos de prácticas de pesca para reducir al mínimo las capturas de especies no deseadas, que suelen acabar como desechos en el mar. La finalidad es también incentivar la adopción de tecnologías para disminuir el impacto sobre los hábitats y eliminar los descartes en las pesquerías.

Por ejemplo, se ha analizado el sistema de trasmallo en langosta (Palinurus elephas) y sepia (Sepia oficinales) y se ha evaluado la supervivencia de estas dos especies y de algunos descartes, proponiéndose su liberación inmediata al mar, sobre todo, en aquellos casos en los que la langosta "sea pequeña y no se produzca impacto ambiental. Es beneficioso para los pescadores porque, al año que viene, la van a encontrar con un tamaño más grande". Además, se plantea la exención de la obligación de desembarque contemplada en la normativa europea.

La pesca recreativa forma parte a su vez de la investigación en este centro para describir los patrones de vulnerabilidad en esta práctica, sus causas y sus consecuencias. Un estudio que forma parte de la tesis de Guillermo Follana, estudiante de doctorado en el LIMIA, quien ha desarrollado un método en el que se emplean cámaras subacuáticas para extraer la densidad (individuos por metro cuadrado) y conocer la vulnerabilidad de los peces al ser o no pescados con el fin de hacer una mejor gestión de los recursos de la pesca deportiva.

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