Andalucía

Nuria López (CC.OO.-A): "Es hora de volver a pedir un empleo digno en Andalucía"

Nuria López, secretaria general de Comisiones Obreras en Andalucía (CC.OO.-A). Foto: Fernando Ruso

Tras un año al frente del sindicato en Andalucía, se muestra convencida de la necesidad de adaptar su organización a la nueva sociedad que está surgiendo tras diez años de crisis, con un mayor peso de jóvenes y mujeres.

¿Este martes 1 de mayo cuáles son los motivos para salir a la calle en Andalucía? Hay un hecho objetivo. Tanto los distintos gobiernos como los operadores económicos, entre ellos el FMI o BCE, nos dicen que estamos creciendo por encima del 3 por ciento. Se producen casi más bienes y servicios que antes de la crisis. Sin embargo, los salarios de los trabajadores y la calidad del empleo no tienen la misma correspondencia. Esos beneficios empresariales son 36.000 millones más que en 2008, antes de la crisis. Mientras, los salarios en Andalucía han subido solo un 1,16 por ciento en 2017. En España también es en torno a esta cifra. Es hora de volver a pedir un empleo y unos salarios dignos en Andalucía. Si hay una recuperación económica, esto también se debe reflejar en el bolsillo y en las familias de los trabajadores por dos vías. En primer lugar, aumentando el salario, un incremento del poder adquisitivo que no solo es por justicia, sino también para que la economía ruede. Y la otra vía sería mejorando la situación del empleo.

¿En qué sentido? Estamos viendo cómo el empleo crece, aumentando el registro de contrataciones de la Seguridad Social, pero solo a través de contratos temporales y a tiempo parcial. De hecho, el 96 por ciento de las contrataciones en Andalucía son de este carácter. Es decir, de cada 100 contrataciones que se producen en nuestra comunidad, 96 son a través de este tipo de contratos. Pero no solo eso, sino que el índice de rotación, es decir, altas y bajas, tras la reforma laboral, vemos cómo antes un trabajador a lo largo del año, tenía cuatro contratos, y ahora está en cinco y medio. Las entradas y salidas en el mundo del trabajo se están dando de una manera brutal. Otro dato de la precariedad laboral que están sufriendo los trabajadores es la contratación a tiempo parcial, que desde la reforma laboral en 2012 ha subido enormemente en nuestra Comunidad. Hay motivos más que suficientes para salir a la calle el próximo martes.

¿Qué puede hacer el Gobierno para que suban esos salarios? ¿Es solo responsabilidad del Gobierno? Está claro que quien crea empleo son los empresarios y las patronales, pero el Gobierno tiene una función primordial que es establecer un marco jurídico que permita los elementos proclives para que esto se dé. La reforma laboral de 2012 estaba diseñada para devaluar los salarios. Antes hablábamos que un mileurista era algo que había que revocar y hoy es un sueño. Y hoy, diez años después de la crisis, estamos viendo cómo la reforma laboral impide que haya un reparto de la riqueza. Impide que haya una negociación colectiva fuerte, permite descolgarse a los empresarios con inaplicaciones de los convenios. Ha permitido crear un arma de destrucción masiva de los salarios y de las condiciones laborales. El Gobierno debe dar marcha atrás en estas reformas y permitir que haya diálogo en las negociaciones colectivas.

Los partidos en el Congreso de los Diputados no se han puesto de acuerdo para derogar la Reforma Laboral del PP, que está en minoría... Se ha perdido una gran oportunidad, por parte de los partidos de izquierda, de derogar al menos los elementos más perversos de la reforma laboral: de evitar que haya una descausalización de los contratos, de evitar la temporalidad o que la negociación colectiva no sea fuerte y no consiga subir los salarios. Debería de haber más altura de miras de los partidos progresistas.

¿Qué responsabilidad tiene la Junta en la actual situación? En Andalucía ha pasado casi lo mismo que a nivel nacional. Tanto Gobierno como los partidos de la oposición han perdido la oportunidad de decir que están a favor de los intereses de su tierra. Hace falta un mayor dinamismo en la implementación de todas las políticas en las que tiene competencia la Junta. Hay algunos elementos que a nosotros nos gustaría que se revisaran, como por ejemplo la Agenda 14-20, que es la que marca toda la política económica de Andalucía y es una parte importante de los presupuestos del Gobierno andaluz, porque es la que habla de las estrategias que va a desarrollar la Comunidad en todo ese período. Debería revisarse porque creemos que algunas no están teniendo el efecto que debería tener o van tan lentas que no tienen el impacto que deberían en el empleo: como la construcción sostenible, la digitalización y la automatización -que son totalmente transversales en todos los sectores-. Estamos viendo cómo, por ejemplo, el sector turístico está creciendo a unos niveles increíbles, pero eso no se traduce en unas mejoras del empleo. Nos gustaría que se revisaran los convenios colectivos, como el de Málaga, que está parado. La patronal allí está pidiendo cosas que están incluso por debajo del Estatuto de los Trabajadores. Por eso nos gustaría que la Junta, dentro de sus competencias, participase de forma activa y velara por el derecho de los trabajadores.

El Turismo está batiendo récord, pero es uno de los sectores con peor calidad de empleo. ¿Es quizás el mayor paradigma de lo que cuenta? Creo que en el turismo está ocurriendo lo mismo que en la construcción. Hay que demonizar el proceso de especulación y avaricia que determinados empresarios están llevando a cabo en algunos sectores. Hay que llevar un control de todo esto por parte de los gobiernos. Se está generando una competencia desleal entre las empresas. Se está creciendo y no se reparte, no se genera cualificación en los trabajadores, no se generan descansos... Hoy se entra por un hotel y muchos trabajadores pertenecen a subcontratas y no son personales fijos. El tema de las kellys es muy similar al de la vigilancia privada, al del mantenimiento e incluso a algunos sectores propios de la Administración Pública. El Gobierno podría solucionar esto revocando la Reforma Laboral, que es la que está permitiendo externalizar sin ningún tipo de control las actividades que tiene una empresa principal. Se está permitiendo las subcontrataciones sin ninguna regulación, que trabajadores de un mismo sector tengan salarios y condiciones laborales muy distintas.

El PP recuerda que, gracias a esa Reforma Laboral, ha habido creación de empleo en España y se ha salvado al país de la quiebra... Bueno, ha sido gracias al sufrimiento de la gente. Por desgracia ha habido muchos trabajadores que han perdido sus puestos de trabajo, sus viviendas, que se ha producido desestructuraciones familiares, suicidios…; esto no es ningún logro. Estamos hablando de más de 3 millones de parados en España y 1 millón en Andalucía los que todavía están padeciendo esas consecuencias. Por cierto, más de 400.00 personas son parados de larga duración. De ellas, 115.000 personas en Andalucía. Muchas de ellas, mayores de 55 años. O sea, vender como un logro todo esto, estar en la raya de la exclusión social, es increíble.

¿Por qué el empleo en Andalucía no está creciendo como en España? Habría que preguntarle a los empresarios. Yo creo que hay una función social de las empresas. No solo es obtener beneficios, sino generar unas condiciones laborales adecuadas y eficientes. Todavía no tenemos esa cultural empresarial de apostar por la parte social que deben tener las empresas. Nunca se habla de reformas empresariales, solo de reformas laborales. Deberíamos apostar por el cambio de mentalidad empresarial, y eso no se hace a través de políticas falsas como el emprendimiento o las tarifas planas. Ambas lo que hacen es vaciar la caja de la Seguridad Social y meter a la gente en un lío cuando le dicen que capitalice el paro y se hagan autónomos y a los seis meses cierren. Todo se mejora con proyectos empresariales sólidos y no con este tipo de medidas. Y a nosotros nos falta tejido empresarial. La principal herramienta que tiene una empresa son sus trabajadores.

El número de autónomos sigue creciendo, pero ustedes denuncian que muchos son obligados... ¿Cuántos puede haber así? Esto es difícil de saber porque siempre pedimos el dato de la mortandad y de la duración de la empresas, y nunca lo sabemos. Nosotros pensamos que es una política errónea que una persona que es expulsada de la empresa se le diga que todo el paro que tiene acumulado lo coja de una vez -la capitalización del paro- y monte una actividad, casi siempre la que le dice la empresa que le acababa de echar. Y esto ha sido muy frecuente en el sector de los medios; en el del montaje y logística; en el de transportes, el de la construcción… La otra vía era "hágase usted autónomo y monte un pequeño comercio de cualquier actividad". Y al final, cuando tú pasas por la calle, ves que a los seis meses esos negocios han cerrado. El problema de los autónomos es una falsa política que se ha llevado desde una idea: la individualización de las condiciones de trabajo.

En las universidades o FP insistimos en preparar a los alumnos para que busquen trabajo, pero no para crearlo. ¿Por qué? Debería de haber más que nada una cultura del valor del trabajo, que es la que nunca se ha dado en Andalucía y en España. Al final de lo que se trata es de educar en el valor de las cosas. El trabajo es el que dignifica a la persona. Tanto crear empleo como valorar el empleo forman parte de una misma moneda. Si lo que creamos es una cultura falsa que solo busca la cultura del pelotazo pues de esos mimbres luego llegan las consecuencias. También hay que crear la conciencia del trabajador y trabajadora: que a igual trabajo igual salario, que tienes unos derechos y que tú también formas parte de la empresa.

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