Andalucía

El Gobierno del cambio cumple un año remando contra las inercias de la Junta

Consejo de Gobierno del martes en el que el Gobierno cumplió un año.

PP y Ciudadanos consolidan un Ejecutivo con unidad y estabilidad en un año especialmente tenso por las tres citas electorales pero sin la revolución prometida en la Junta de Andalucía

El pasado miércoles, 22 de enero, se cumplió un año de la toma de posesión del Gobierno de coalición en Andalucía entre el PP y Ciudadanos presidido por Juanma Moreno con la Vicepresidencia de Juan Marín. Se trataba de la primera vez en la historia de la Democracia que no gobernaba esta comunidad -la mayor de España- el PSOE, cuya líder, Susana Díaz, que ganó las elecciones de diciembre, arremetió contra ambos partidos por apoyarse en VOX para conseguir la investidura.

El cambio de Gobierno provocó muchísimas expectativas en diversos sectores que reclamaban un giro de timón en Andalucía y que no han visto sus expectativas cubiertas 12 meses después. También provocó mucho recelo en otra parte de la sociedad que temía que la llegada de "la derecha" a Andalucía supondría retrocesos en los derechos sociales, algo que tampoco se ha producido en este tiempo.

Y es que el "cambio tranquilo" ha sido ha sido la tónica de un Gobierno que ha tardado unos meses en aterrizar y darse cuenta de que una cosa es ejercer de oposición y otra bien distinta gobernar. El mayor ejemplo lo ha tenido el propio presidente andaluz, que prometió en su toma de posesión una auditoría de la "administración paralela" de la Junta que iba a estar lista en 45 días. Un año después, el Ejecutivo autonómico ha sacado a concurso una auditoría externa para intentar conocer la maraña burocrática y las funciones de cientos de entes y miles de empleados públicos de la Administración regional que no se sabe bien cómo entraron y tampoco las funciones que desempeñan.

El mayor logro de Juanma Moreno ha venido de la mano de una sorpresa no esperada: dos semanas después de su toma de posesión, el consejero de Hacienda, Carlos Valera, tuvo que dimitir por motivos de Salud y fue sustituido por Juan Bravo, que se ha convertido en uno de los protagonistas del año. Este político valenciano, con una trayectoria profesional en Jaén y Ceuta, consiguió en solo unos meses gestionar la prórroga de los presupuestos generales de Andalucía de 2018, aprobar en junio unos presupuestos nuevos para 2019 y ser en diciembre la primera comunidad autónoma de España en contar con unos presupuestos para 2020. A cambio, la prometida "bajada masiva de impuestos" prometida será mucho menor "debido a la coyuntura".

En su vertiente más política, el pacto PP-Ciudadanos ha demostrado gozar de una magnifica salud en un año especialmente complicado por el escenario electoral, con tres comicios (28 de abril, 26 de mayo y 10 de noviembre), que han tensado en ocasiones esa relación. Es precisamente esa "estabilidad política e institucional" la que supone en estos momentos una de las fortalezas de Andalucía frente a otras regiones y al propio Gobierno central.

Por otra parte, el crecimiento de Vox en Andalucía, al igual que en el resto de España, ha supuesto en este año mucho más debate mediático que cambios efectivos en la política andaluza.

Atendiendo al último barómetro de la Fundación Centro de Estudios Andaluces (Centra), el PSOE-A sería la formación más votada y obtendría 3,2 puntos más que el PP de celebrase ahora elecciones al Parlamento de Andalucía, en las que Ciudadanos se desplomaría al perder unos 8 puntos respecto a los comicios de 2018. Sin embargo, el fuerte aumento de Vox, que pasaría de ser la quinta a la tercera fuerza política, permitiría una reedición del actual pacto de gobierno.

Esos mismos datos le llevan a Susana Díaz a seguir reivindicándose como líder del PSOE andaluz y a decir que quiere volver a ser candidata a las elecciones, así como a anunciar reiteradamente que optará a la reelección en la Secretaría general de PSOE-A en un congreso que aún no tiene fecha pero se espera para este mismo año. La política sevillana, que ha estado en el Congreso los días del Debate de Investidura, ha pasado de ser la mayor crítica de Pedro Sánchez a defenderle públicamente y apartar de su lado a su mano derecha, Mario Jiménez, aunque estos movimientos quizá no sean suficientes en Ferraz, donde quieren fuera a Díaz. María Jesús Montero sigue figurando como posible relevo, aunque también el alcalde de Sevilla, Juan Espadas, no ha cerrado la posibilidad de jugar ese nuevo papel.

Portavoz andaluza de Sánchez

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha nombrado a la andaluza María Jesús Montero como nueva Portavoz del Ejecutivo de coalición entre PSOE y Podemos, sustituyendo a Isabel Celaá. La política sevillana repite en el cargo como ministra de Hacienda y compatibilizará esta labor con su nueva misión de poner voz ante los medios de comunicación a las decisiones que adopte el Consejo de Ministros, que ha pasado a celebrarse el martes de cada semana en lugar de los viernes. Precisamente, esa decisión ha motivado que el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía esté estudiando su posible cambio de día, ya que también se celebra ese mismo día. Montero tendrá una enorme visibilidad y repercusión mediática en la nueva legislatura, además de gran peso político en Hacienda.

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