Andalucía

Javier Sánchez Rojas: "La estabilidad política de Andalucía es ahora una ventaja"

Javier Sánchez Rojas, presidente del Consejo Andaluz de Cámaras de Comercio. Fotos: Fernando Ruso

Tras dedicar casi toda su carrera a las organizaciones empresariales, ahora este jerezano sustituirá a Antonio Ponce, que ha permanecido dos décadas al frente de las Cámaras de Comercio andaluzas, y lo hace con ganas de darle un fuerte impulso a estas instituciones que se están reinventando. 

¿Con qué objetivos llega a este cargo al frente de las Cámaras? Hay muchos retos por delante, empezando por nuestra propia renovación. De momento, ha habido una renovación de 10 de 17 miembros del Pleno, algo que es importante. Ahora hay que formar equipo, trabajar e integrar territorios. Hay que ayudar a dar visibilidad a lo mucho que hacen las Cámaras. Asimismo, ayudar y prestar servicio a las 13 Cámaras que hay en Andalucía; y que ganen en cercanía y capacidad de atender las necesidades actuales que nos plantean las pequeñas y medianas empresas. Y más retos: tenemos que seguir trabajando en la formación en general, en la Formación Profesional dual en particular, en el comercio exterior, y, en general, ganar en todo lo que tenga que ver con la competitividad.

Son instituciones con más de 130 años pero, ¿para qué sirven hoy las Cámaras de Comercio? ¿Es su papel suficientemente conocido? Son organismos de derecho público, aunque son empresariales. Para hacer una comparación, igual que a los médicos no se les discute que tienen que estar en el Colegio de Médicos, a los empresarios no se nos discute tampoco que tenemos que estar en las Cámaras de Comercio. 130 años hacen que haya una red mundial para el comercio exterior, y esta es una de las clave de bóveda de la actividad de las Cámaras. Damos certificados de origen, cuadernos de exportación y hacemos muchas de las cosas que las empresas necesitan para exportar. Y después, quizás, no somos muy conocidos, y de ahí que tengamos que hacernos más visibles de cara a la sociedad en general. Pero no comparto que los empresarios no conozcan lo que son las Cámaras de Comercio. El pequeño comercio, por ejemplo, nos necesita y nos usa mucho para planes de comercio, escaparatismo, planes de mejora, de competitividad, de digitalización, de comercio online, estamos con una plataforma de los mercados de abastos, etcétera. Por lo tanto, la opinión pública no nos conoce tanto, pero la empresarial, sí.

En la última década, las Cámaras han conocido 'la tormenta perfecta': la mayor crisis económica desde hace un siglo, unida a la no obligatoriedad del pago de las cuotas a las Cámaras... El Decreto fue el día de mi santo, 3 de diciembre de 2010, en el Gobierno de Rodríguez Zapatero. Y ahí se decretó el eliminar los ingresos de las Cámaras, conocidos como la cuota cameral obligatoria. Han sido años muy complicados. De las 84 Cámaras de España, esta medida se ha llevado por delante a más de una docena. En Andalucía, prácticamente ninguna. La de Jaén fue por otras circunstancias. Las Cámaras de Comercio se quedaron diezmadas, como decía, desde aquel decreto de Zapatero. Hubo que tomar muchas decisiones. Actualmente, estamos la tercera o cuarta parte de equipo y presupuesto de lo que llegó a estar en aquella época. A esta tormenta perfecta, le añado una tercera pata, ya que en Andalucía no teníamos Ley de Cámaras, mientras que en otros territorios sí. Cinco años después, por fin la hemos conseguido. Uno de los retos que tenemos ahora es recuperar la fuerza de antaño.

La no obligatoriedad de las cuotas, les ha forzado a reinventarse y a crear nuevos tipos de servicios. ¿En qué se han centrado las 13 Cámaras andaluzas para poder sobrevivir? Pues servicios a empresas, integración a empresas o consolidando actividades que ya teníamos antes. Por ejemplo, con EUSA, la universidad privada con la que participaba la Cámara de Comercio de Sevilla y que acabó haciéndola de su propiedad al cien por cien. Cada Cámara tiene su propia historia y sus posibilidades. Aunque está claro que no es lo mismo la Cámara de Ayamonte o la de Jerez, que la de Granada, Málaga o Sevilla. Cada una hizo lo suyo por sobrevivir.

Por cierto, ¿entiende las críticas de algunos empresarios a la Cámara de Comercio de Sevilla por competencia desleal de Antares o EUSA? Esto creo que forma parte ya del pasado. Las cámaras tuvieron que hacer en su momento lo que pudieron para sobrevivir. Y en algún momento pudo tener sentido lo que usted recuerda, pero creo que eso está felizmente superado. Yo admito las críticas constructivas, me gusta el debate, el diálogo…, pero intento ver las cosas positivas. Lo que no podíamos permitirnos, tal y como estaba España y Andalucía, era perder la red cameral.

En su toma de posesión hace unos días hizo mucho hincapié en la unidad de acción con la Confederación de Empresarios de Andalucía. ¿En qué sentido va esa acción y en qué se debe plasmar esa unidad? Pues el libro está por escribir. Soy vicepresidente de la CEA y también presidente de la Confederación de Empresarios de Cádiz. Por lo tanto, le puedo decir que somos las dos caras de una misma moneda. Estoy seguro de que la CEA ayudará mucho a las Cámaras de Comercio, y también a la inversa. Pero con ayudar no sólo hablo del sentido del protagonismo, sino que hablo de trabajar juntos y de ganar peso específico. Hablo de que no se nos utilice para dividir al empresariado, sino que se nos utilice para poner en el centro de nuestra actividad a las empresas. Y en esta unidad de acción, no olvidemos a ATA, la Asociación de Autónomos de Andalucía, que es otro elemento fundamental para trabajar juntos.

La recién aprobada Ley de Cámaras de Andalucía, ¿qué va a suponer? Pues nos ha dado las reglas de juego, las cuáles no teníamos. Ha posibilitado las elecciones y como consecuencia de esto, percibiremos unas Cámaras más modernas y visibles. Quiero resaltar la labor importantísima de la parlamentaria de Ciudadanos Mónica Moreno, que ha hecho un gran trabajo. Fue la que permitió la unidad de todos los grupos parlamentarios, pues la Ley salió por unanimidad.

El consejero de Economía de la Junta le instó, en su toma de posesión, a reforzar el papel de internacionalización y de digitalización. ¿Cree usted que estas son las dos grandes vías que deben regir su futuro? El de comercio exterior no admite dudas. Es nuestro leit motiv. En cuanto a la digitalización, es que no tenemos elección como sociedad. Por lo tanto, le aseguro que con la ayuda de las Cámaras de Comercio de toda España y de las Administraciones, vamos a conseguir que la digitalización llegue por completo al tejido micropyme, que es el predominante en Andalucía.

En cuanto a la internacionalización, ¿hay buena sintonía de las cámaras con el Icex, del Gobierno central, y Extenda, de la Junta? Si hay algo modélico entre administraciones es Icex y Extenda, y, de hecho, invito a que sea un espejo donde mirarse. La red de comercio exterior que soporta Icex y que usa Extenda, y en donde las Cámaras estamos en el Consejo de Administración, es importante la labor que se está haciendo. Y es que se ha duplicado el número de empresas, en los últimos años, que han incrementado su actividad en el exterior. Algo en lo que ha tenido mucho que ver las Cámaras. En este año que termina han sido unas 6.000 empresas las que han participado en misiones comerciales en las que de una u otra forma han estado involucradas las Cámaras de Comercio. Nosotros estaremos con el presidente de la Junta allá donde vaya con intereses comerciales.

La situación ha cambiado mucho en los últimos dos años con EEUU, China o Reino Unido... ¿Qué le diría a aquel empresario que mira el panorama internacional actual y se piensa ahora lo de salir fuera? Que se deje asesorar. Que confíe en las Cámaras españolas y en las que están fuera, en el extranjero, como por ejemplo, la que hay en Panamá. Yo creo que todo abre oportunidades, y todo el que lo intenta tiene más oportunidades de éxito que el que se queda esperando a que vengan a buscarlo. Y no olvidemos, para los empresarios más pequeños, que existe la plataforma online donde podemos enviar vía logística y vía transporte a cualquier confín del mundo. ¿Los aranceles de Trump? Pues yo apelo a que el Gobierno plantee una vía de negociación con los que hablan y amenazan ese tipo de acciones. Y estamos viendo cómo, felizmente, ese conflicto comercial entre EEUU se repliega. Sin duda, hay que fomentar el diálogo para fomentar la confianza y la distensión.

Los índices de confianza empresarial han bajado bastante desde el verano. ¿Cree que se deben a la incertidumbre política? Todas las elecciones que hemos tenido en un año conlleva paralización: en las tramitaciones administrativas, en los diversos gobiernos en funciones, que solo pueden estar en cosas del día a día pero no en temas más complejos como en hacer licitaciones públicas, prioridades de inversión o en liberar fondos para hacer carreteras o pantanos, por ejemplo. O sea, que todo son motores que dejan de funcionar. Yo espero que este nuevo año no haya eso. Con respecto al índice de confianza, pues si alguien tiene dudas en invertir o gastar por la incertidumbre, todo se frenará. Ante la duda, paramos. Los empresarios necesitamos moderación y estabilidad.

A nivel regional, ¿ha habido un giro económico? Hemos ganado en estabilidad política. Tenemos un Gobierno al que le quedan tres años y eso es una ventaja. Esto es una oportunidad frente a la inestabilidad de otras regiones españolas. A nivel andaluz, asuntos como la bajada de impuestos o la simplificación administrativa que se está empezando a vislumbrar, nosotros los aplaudimos.

La confrontación entre Junta y Gobierno, ¿puede lastrar la confianza empresarial? Desde luego, ayudar no ayuda. Lo inoportuno no añade valor. Hay situaciones en las que apelo al diálogo. No me creo que desde el Ministerio no haya nadie que pueda hablar por teléfono con alguien en Sevilla para intentar solucionar discrepancias. Yo lo hago a diario, ¿por qué ellos no? No nos hagamos daño a nosotros mismos. Un concepto muy español, por cierto.

Usted es también vicepresidente de la CEA, está en la CEOE… Con esas perspectivas, ¿ve a Andalucía atrasada a nivel empresarial? En estos momentos estamos por encima de la media española en cuanto a creación de empresas. Tenemos menos empresas pero estamos creciendo más rápido. El 80 por ciento de los autónomos que se han creado en España, se han creado en Andalucía. Aquí sí que hay mentalidad empresarial, lo que está es poco estimulada. Por ejemplo, de las 20 empresas más antiguas de España, 7 son andaluzas, algunas de nueve generaciones. ¿Alguien cree que eso no es madera empresarial? Aquí lo que tenemos es una base de población más ancha y una menor densidad empresarial. La densidad empresarial andaluza está unos 8 puntos por debajo de la densidad empresarial española -por 1.000 habitantes, que es como se mide-. Es decir, hay menos empresas por habitantes. Ahí está, pues, una de las explicaciones a nuestros problemas.

Una de las primeras decisiones que ha tomado es llevar el Pleno a Almería y luego estar presente en todos los territorios de Andalucía. Y cuando no lo haga, que me lo reclamen. Lo pido encarecidamente. Sevilla es la capital y es magnífica, pero Andalucía es más grande que Portugal. Y hay que estar en todas las provincias. Aportamos más valor estando en los territorios. Además, le he dicho a mi equipo que cuando vayamos a esos sitios hagamos ruido, que seamos capaces de contar todo lo que hacemos.

Históricamente, el consejo andaluz de Cámaras ha tenido poco peso frente a las Cámaras provinciales o locales. ¿Cambiará esto? Esto es como la razón cuando uno la pide. O la justicia cuando uno la pide. No sólo hay que tenerla, sino luego hay que saberla pedir y luego que te la den. Con toda humildad, Andalucía debe pesar más. Con respeto a cada demarcación territorial de cada Cámara, la coordinación y el rumbo deben ser andaluzas y esta organización debe tener mucha fuerza.

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