
El Consello de la Xunta ha aprobado en su reunión semanal de este lunes el inicio de un plan que convertirá a Galicia en pionera al limitar las zonas en las que podrán establecerse nuevos vertederos de residuos no peligrosos a partir de 2026 para alejarlos de núcleos habitados, evitar filtraciones a acuíferos y blindar el patrimonio cultural.
El Gobierno autonómico desarrollará esta medida a través de un plan específico que dividirá el territorio por zonas, al que se destinarán 42.000 euros para financiarlo. Su objetivo es fomentar la distribución equitativa de los vertederos por toda la geografía y evitar su concentración en una determinada zona.
Según traslada la Xunta, con esta distribución "lógica y racional", el Ejecutivo pretende reducir la huella de carbono derivada del transporte de los residuos y autorizar solo aquellos que sean justos y precisos para cubrir las necesidades futuras de depósito.
Además, con esta futura norma se pretende garantizar que "los nuevos vertederos causan el mínimo impacto ambiental, paisajístico o incluso para la salud", según ha subrayado el conselleiro de Presidencia, Diego Calvo, quien sustituye al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, quien se encuentra de viaje institucional en Argentina.
El inicio del desarrollo de este plan será en el mes de marzo y se alargará 13 meses, por lo que la versión definitiva del mismo tendría que estar lista para la primavera del año 2026.
Metodología
La elaboración de la planificación se hará, por un lado, aplicando una metodología basada en sistemas de información geográfica (SIG) y, por otro, incorporando un análisis multifactorial. De este modo, este futuro plan realizará esta "zonificación" en base a una serie de criterios, como la proximidad a áreas residenciales o industriales, la existencia de aguas subterráneas y reservas naturales cercanas o la protección del patrimonio cultural.
El proyecto se realizará en tres fases. La primera, definirá la metodología de trabajo y el inventario de condicionantes y en realizar un diagnóstico de la situación actual de los vertederos. Después, se realizará un borrador de plan y, finalmente, se redactará su versión definitiva.
Los últimos datos apuntan a que la producción de residuos no peligrosos aumentó casi un 70 por ciento en una década, lo que hace que algunos de los vertederos actuales estén casi al máximo de su capacidad y que haya que aumentar su número en el futuro.
Vertido técnico 0
Este incremento, según sitúa el Ejecutivo gallego, se ubica entre la generación de un volumen global de 1,9 millones de toneladas de residuos en 2013 a 3,2 millones en 2022. La Xunta destaca en que este plan está "plenamente comprometido" con los objetivos europeos en cuanto a la reutilización y reciclaje de residuos.
A la vez, también cree necesaria la eliminación de una parte de estos mediante su depósito en vertederos controlados. Además, el organismo recuerda que el objetivo a nivel europeo es alcanzar el 'vertido técnico 0', es decir reducir hasta el 10 por ciento los residuos que tienen como destino final este tipo de instalaciones porque no se pueden reutilizar, reciclar o valorizar.