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Los diputados 'tories' rebeldes le dan un mes más de vida a Sunak pero mantienen la amenaza de tumbar su Gobierno

  • La ley a la que ha apostado su Gobierno pasa su primera votación...
  • ...pero los diputados rebeldes mantienen su amenaza de tumbarla más adelante
El primer ministro británico, Rishi Sunak. Foto: UK Parliament/Jessica Taylor

A menos de dos semanas para la Navidad, no son fechas para tumbar un Gobierno. Esa ha sido la conclusión de los cerca de 40 diputados conservadores rebeldes que llevan días amenazando al primer ministro británico, Rishi Sunak, con rechazar la ley en la que ha depositado su capital político, un proyecto para deportar solicitantes de asilo a Ruanda. El 'premier' ganó la votación por 313 votos a 269, pero los rebeldes le dejaron bien claro que están dispuestos a apretar el gatillo la próxima vez que la ley vuelva a debate, el próximo mes.

"Creemos que la ley no es adecuada y no podemos apoyarla", afirmó Marc Francois, el portavoz de varios grupos que suman un centenar de diputados ultraconservadores. En unas declaraciones antes de entrar al pleno, Francois advirtió de que en esta ocasión "un buen número nos abstendremos", pero que si Sunak no aprovecha este mes de plazo para endurecer su articulado, la tumbarán en la votación definitiva.

El problema del primer ministro es que la mayoría de diputados del partido, de línea más moderada, han dejado claro que el contenido de la ley llega hasta el límite antes de violar la ley internacional, por lo que cambiar "una sola coma" supondría que dejaran de apoyarla. Una posición que comparte el propio Gobierno de Ruanda, que ha dejado claro que el acuerdo firmado con Reino Unido es lo máximo que está dispuesto a aceptar. En otras palabras, Sunak está atrapado entre dos extremos aparentemente irreconciliables que tiene que intentar contentar simultáneamente en apenas un mes.

La clave de la ley es el bloqueo de las apelaciones de los migrantes que sean seleccionados para su deportación a Ruanda. Hasta ahora, tanto el Tribunal Supremo británico como el Tribunal Europeo de Derechos Humanos han dado la razón a los migrantes, por lo que la ley permite al Gobierno ignorar las decisiones de estos tribunales y no aplicar las leyes y tratados de derechos humanos en estos casos. Un paso ya demasiado lejos para la oposición y que hace muy difícil ir más allá sin poner en peligro el estado de Derecho en Reino Unido.

¿Puede caer Sunak?

La gran pregunta ahora es si los potenciales rebeldes que hoy han decidido mantener su pólvora seca están dispuestos a disparar contra su líder en enero, aunque eso suponga ir a unas elecciones anticipadas para marzo o abril. Matemáticamente no bastaría solo con que los diputados que hoy se han abstenido, unos 24, pasen al 'no', pero no sería muy difícil encontrar 11 rebeldes más si de verdad están enfurecidos con él.

En principio, ver un proyecto de ley rechazado no debería conllevar la caída de un primer ministro, dado que no ha incluido una moción de confianza en el proyecto. Pero, auqnue no estuviera obligado a dimitir, ha apostado tanto de su escaso capital político a la 'solución Ruanda' que verla rechazada haría su posición insostenible. Y, a menos de un año para el fin de la legislatura, intentar nombrar a un cuarto primer ministro 'tory' para terminar el año sería políticamente imposible.

Todo ello para una ley que probablemente no salga adelante: la Cámara de los Lores tiene la capacidad de vetar cualquier ley durante 13 meses y ya solo quedan 12 de legislatura, por lo que la decisión final no está en manos de Sunak. Pero no es lo mismo ver la ley rechazada por una suma de lores de la oposición e independientes (que suman mayoría) a verla tumbada por sus propios diputados. Sea como fuere, el futuro político británico sigue en el aire, y la esperanza del 'premier' es que la Navidad sirva para endulzar las posiciones de sus diputados.

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