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GSK, innovación frente a la Covid-19 más allá de las vacunas

  • La infección por SARS-CoV-2 podría convertirse en endémica, de ahí la importancia de seguir buscando alternativas
  • La compañía investiga tratamientos con anticuerpos monoclonales neutralizantes
Instalaciones de GSK en Tres Cantos (Madrid)

Hacer frente a la pandemia ocasionada por la Covid-19 ha sido el gran reto del sector sanitario durante los últimos meses. Una labor en la que la veteranía y el conocimiento han sido dos elementos fundamentales.

En este sentido, la experiencia en el campo de la inmunización cosechada durante las últimas décadas, ha posibilitado que compañías como GSK hayan aplicado su tecnología para el desarrollo de vacunas adyuvadas basadas en proteínas. El uso de un adyuvante puede ser de particular importancia en una situación de pandemia, ya que puede reducir la cantidad de antígeno requerido por dosis, permitiendo que se produzcan más dosis de la vacuna y, por lo tanto, contribuye a proteger a más personas. Actualmente, GSK está colaborando con Sanofi, la compañía surcoreana SK Bioscience y Medicago de Canadá.

Asimismo, GSK está investigando una nueva generación de vacunas de ARN mensajero en colaboración con CureVac para desarrollar una vacuna candidata multivalente para uso endémico y pandémico, con el potencial de proteger frente a múltiples variantes emergentes mediante una sola vacuna.

Ahora bien, la Covid-19 bien podría convertirse en una infección endémica, es decir, que afecta de forma permanente o en determinados períodos como ya ocurre con otros virus como el de la gripe. De hecho, la mayoría de expertos coinciden en que es muy probable que debamos aprender a convivir con este virus a largo plazo.

Teniendo en cuenta que la inmunización no llegará, al menos de forma inmediata, al 100% de la población mundial, es esencial que se sigan buscando alternativas y opciones que ayuden a prevenir y tratar este coronavirus.

"Es importante saber que las vacunas, per se, es difícil que lleguen a ser la única solución al problema. Principalmente porque es complicado alcanzar una cobertura vacunal de la totalidad de la población, ya que hay pacientes con determinados tipos de patologías que complican la efectividad de la vacuna y también porque no todo el mundo puede llegar a tener acceso a la vacuna", indica Rafael Cuervo, responsable médico de GSK en España de tratamientos para la Covid-19. Es en este punto donde entran en juego los medicamentos. A este respecto, en GSK actualmente investigan tratamientos con anticuerpos monoclonales neutralizantes que han demostrado ser efectivos para una fase inicial de la enfermedad (para la que hasta ahora no había soluciones terapéuticas).

Esta terapia utiliza anticuerpos monoclonales que se producen o se clonan a partir de células inmunitarias en un laboratorio. Al estar dirigidos frente a antígenos específicos, podrían ayudar al sistema inmunitario a frenar enfermedades como la Covid-19 y sus distintas variantes.

Un futuro prometedor

Para el desarrollo de esta solución se extrae una amplia batería de anticuerpos de un paciente que ha superado la infección por SARS-CoV-1 en 2003. Entre ellos, se busca el anticuerpo que tiene la mayor capacidad neutralizante cruzada frente al SARS-CoV-1 y frente al SARS-CoV-2 causante de la Covid-19, buscando, no solo una alta capacidad neutralizante frente al virus, sino también una alta barrera a la resistencia ocasionada por las diferentes mutaciones que se producen.

De este modo, una vez detectado y tras pasar por un proceso de depuración, se inyecta en un paciente infectado. En lugar de esperar a que el paciente en cuestión genere esos anticuerpos, se le aporta para evitar que el virus entre en las células. Como explica Cuervo, "se ha obtenido el anticuerpo no a partir de un paciente que ha padecido el SARS-CoV-2, sino de un paciente que se infectó con el virus previo de la misma familia en 2003. Por lo tanto, podemos intuir que el anticuerpo, siendo capaz de neutralizar dos virus de la misma familia separados entre si por casi dos décadas, se une a una zona altamente conservada de la proteína S del virus y es muy probable que este hecho le confiera una alta barrera a la resistencia que producen las mutaciones que se están viendo actualmente en el virus".

Por tanto, los anticuerpos monoclonales tienen el potencial de funcionar de manera efectiva en diversas poblaciones, incluidas personas que puedan tener dificultades a la hora de desarrollar una respuesta inmune adecuada (pacientes inmunodeprimidos, mayores de 65 años o pacientes de cualquier edad que sufren diabetes mal controlada, obesidad, enfermedades renales, respiratorias o cardiopatías crónicas).

Además, los anticuerpos pueden proporcionar una inmunidad inmediata que puede funcionar en horas o días, en lugar de semanas. "Estas terapias nos permiten, a futuro, afrontar un escenario mucho más optimista. Pase lo que pase con las vacunas, o con las variantes del virus, tenemos una herramienta terapéutica eficaz que podría permitir que lo que hemos vivido no se repita de la misma manera", concluye el responsable de GSK en España de tratamientos para la Covid-19.

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