15 Aniversario

Recuperar la confianza para dinamizar la economía

A escasos días de que el sector afronte la etapa del año en que se juega buena parte de sus ingresos anuales, la sombra de la incertidumbre sigue oteando en el horizonte. La evolución de la crisis sanitaria en España y, sobre todo, en otros países europeos, claramente marcada por el impacto de la variante Delta, es peor de lo que todos desearíamos. No obstante, hay razones para ser optimistas. La hostelería, uno de los sectores más castigados por el Covid-19, alcanza ya el 80% de su actividad pre-pandemia en todas las comunidades autónomas y, según datos de la consultora Kantar, en algunas de ellas, con Madrid a la cabeza, se sitúa ya en los niveles de 2019.

Sólo el tiempo nos ayudará a despejar estas incógnitas, si bien el objetivo para el conjunto de nuestras empresas y sectores es que el consumidor recupere la confianza y que disponga, en un contexto de elevada inflación, del poder adquisitivo necesario para seguir dinamizando el consumo. Para ello, y para que la rueda de la economía vuelva a girar con vigor, es imprescindible que todas las medidas que se tomen vayan destinadas a garantizar la pervivencia y liquidez del mayor número posible de negocios, así como el mantenimiento de los máximos puestos de trabajo.

Además, parece claro que los paquetes de ayuda puestos a disposición de los diferentes sectores han sido insuficientes, ya que la pandemia ha llevado al cierre a muchos restaurantes y comercios no alimentarios, así como de muchos de sus proveedores. Por esa razón, habría que intensificar las ayudas y evitar, a toda costa, cualquier medida que desincentive el consumo o la contratación, como, por ejemplo, subidas de impuestos. También es imprescindible gestionar con la máxima eficiencia los Fondos Next Generation, que ofrecen una magnífica oportunidad para configurar un ecosistema empresarial más sostenible, digital y competitivo.

Hay que intensificar las ayudas y evitar cualquier medida que desincentive el consumo o la contratación, como la subida de impuestos

De cómo se encare la recuperación dependerá que el país pueda avanzar en una de sus grandes asignaturas pendientes; nuestra baja competitividad. Actualmente, estamos lejos de las ratios de estados de nuestro entorno como Países Bajos, Alemania o Francia. Pero lo más preocupante es que la evolución de los últimos años nos distancia aún más de los principales países de nuestro entorno.

La capacidad que tengamos para generar un contexto propicio para el desarrollo de la actividad empresarial, la generación de empleo y la competitividad será determinante para reducir esa brecha de productividad que existe con respecto al resto de Europa. El gran consumo está comprometido con el liderazgo del proceso de recuperación. No puede ser de otra forma si hablamos de un sector que supone el 20% del PIB, genera 4,5 millones de empleos y cuya competitividad, talante innovador y capacidad vertebradora está más que demostrada.

Estos datos son importantes porque la hostelería es un buen termómetro del  clima de confianza y también porque, como bien dicen los expertos, el consumo no entiende tanto de hechos como de percepciones y, por ello,  las crisis no acaban hasta que el consumidor cree que han acabado. Por ello, el gran consumo se prepara para afrontar una campaña navideña que, a pesar de algunas  señales de alerta (incremento de las materias primas, energía, tensión en la cadena de suministro…), parece que va ser buena y para un futuro inmediato que continúa sembrado de dudas .¿Cuánto tardarán la industria y la distribución alimentaria en tener que devolver  a la hostelería la cuota "prestada" durante la pandemia?, ¿Con el fin de las restricciones impuestas por el Covid volveremos al antiguo reparto de cuotas? O, tal vez, los cambios vividos durante este período -como el impacto de la irrupción del teletrabajo- han venido para quedarse…

Y lo hace ofreciendo su colaboración a la administración para avanzar hacia un marco normativo en el que la sostenibilidad y la salud -que tan claramente centran el actual marco regulatorio- se aborden desde el impulso de una fiscalidad competitiva, el respeto a la unidad de mercado y la libre elección de los consumidores. La evolución de la crisis sanitaria sigue siendo una gran fuente de incertidumbre, pero ahora son las medidas que se tomen para paliar sus efectos las que van a marcar la evolución de los sectores integrados bajo el paraguas del gran consumo y las que definirán su papel a la hora de acelerar la recuperación económica de nuestro país.

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