15 Aniversario

Infografía web. El periodismo que viene

Vivimos una época en la que la información crece de forma exponencial y a la que se suma la proliferación de bulos y 'fake news'. El ingente volumen de datos que manejamos a diario nos lleva a valorar aquellas fuentes que sintetizan esa abundancia informativa, la desglosan y confirman. Los medios de comunicación especializados, como elEconomista, cumplen ese papel tan necesario en nuestra sociedad.

Durante 15 años elEconomista ha realizado ese trabajo ayudándose de las herramientas necesarias para acercar la información y hacerla entendible al lector. En su versión papel las secciones de Infografía y Diseño han presentado las noticias por medio de gráficos, mapas y esquemas para que el lector pueda comprender la complejidad de la economía.

Pero el usuario ya no quiere ser un espectador más, quiere formar parte de la noticia, ampliar la información y descubrir nuevos enfoques. La infografía abre la puerta a la interacción, haciendo así protagonista a los lectores.

En su apuesta por seguir mejorando, elEconomista ha reforzado sus sección de Infografía Web y Visualización de Datos. Con el uso de herramientas interactivas, el lector podrá analizar y explorar los datos más complejos de la noticia. Comprender la información desde un punto de vista dinámico y profundizar en aquellos temas que llamen su atención.

El trabajo que estamos llevando a cabo pasa por definir estilos, diseños, arquitectura de información y protocolos de trabajo en una redacción que tiene que seguir produciendo día a día una web y un diario impreso en medio de la mayor crisis sanitaria de nuestro tiempo.

A las 2:00 serán las 3:00

Hace ya más de una década Pablo M. Ramírez defendía en una ponencia en los Premios Malofiej (considerados los Pulitzers de la infografía) cómo la explicación del cambio de hora se había convertido en un texto farragoso y complejo que no ayudaba en nada a comprender la simplicidad del hecho y como una pequeña infografía solventó el problema casi sin palabras.

Un gráfico puede ser correcto, y no tener por ello sentido alguno. En una sociedad que abraza el mantra "show me, don't tell me" (muéstramelo, no me lo cuentes), el papel de la infografía se muestra esencial a la hora de consumir información. El ritmo de vida actual, en ocasiones frenético, requiere de nuevos métodos de comunicación que ofrezcan información de forma rápida, legible y completa.

Pero no por ello debemos caer en la caricatura de intentar explicar todo con gráficos cada vez más complejos que terminan por crear el efecto contrario al buscado.

La infografía, igual que cualquier género periodístico, tiene su momento, sus formas y necesidades para no crear problemas ahí donde se espera que los resuelva.

Y, aunque efectivamente, vivimos en un mundo donde una imagen vale más que mil palabras es justo la fusión entre el texto del artículo y el gráfico donde encontraremos el punto justo de la claridad. Llegando uno donde no llega el otro.

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