Vivienda

El Banco de España exigirá provisionar más los pisos con tasaciones 'viejas'

  • Se deberá retasar las casas cada tres años y los locales comerciales al año
Un inmueble en venta. Foto: Luis Moreno.

Los balances artificialmente inflados en banca con valoraciones de inmuebles no ajustados a las condiciones del mercado tienen los días contados. El Banco de España ha fijado un férreo calendario a las entidades para que actualicen sus tasaciones y penalizarán aquellas carteras que lo incumplan con una carga extra en provisiones, susceptible de convertirse en pesada losa si no se reconduce pronto la situación. El valor de la vivienda ha caído un 47,7% desde los máximos de 2007, según Sociedad de Tasación. 

La frecuencia en la revisión del valor dependerá del tipo de activo según una circular del supervisor que regulará la actividad de las tasadoras sometida ayer a consulta del sector. En los préstamos sanos, exige retasar las viviendas que les sirven de aval cada tres años y cada año si la garantía son inmuebles para usos comerciales.

Se estrecha el celo cuando el crédito es moroso, se ha considerado arriesgado (subestándar) aunque esté al corriente de pago y va a reestructurarse o refinanciarse. En los tres supuestos la valoración deberá contar con una antigüedad máxima de un año, con independencia del tipo de inmueble que respalde la operación. Si el piso o local está ya en manos de la entidad porque lo ha recibido al ejecutar una deuda, el supervisor impone una tasación "individual completa" cada tres años, frente a la posibilidad de utilizar modelos estadísticos o "catas" para la revisión de los activos que avalan préstamos.

Valor igual a cero

La inflación de los precios del boom inmobiliario y su falta de adecuación a la realidad de la crisis fue el detonante de la desconfianza internacional en la banca española y causante principal de la oleada regulatoria que ha supuesto al sector destinar más de 200.000 millones de euros a sanearse y recapitalizarse.

El organismo dirigido por Luis María Linde saca la artillería más pesada para asegurarse valores reales imponiendo quitas si se desatiende el nuevo requisito. Los inmuebles con tasaciones desactualizadas sufrirán una devaluación del 20% sobre la última valoración y si el retraso supera el año "no tomará en cuenta el valor de la garantía", obligando a provisionar el crédito como si careciese de aval.

En favor de la pulcritud del ejercicio obliga a rotar firmas. Ni la tasadora ni el profesional será el mismo que efectuó las estimaciones previas. A fin de evitar excusas de calendario y los perniciosos efectos de otra burbuja, el regulador impone activar el proceso ante indicios de que los precios experimentan "disminuciones significativas".

Coto al abuso en tasaciones

El texto es una versión actualizada del borrador de circular emitido a finales de 2012, que obligará a separar el ejercicio de tasación de la banca. Levantará murallas chinas para garantizar la independencia en las tasaciones, bajo sospecha de haber ayudado a cebar la burbuja con precios desorbitados que permitían gruesas hipotecas. Impondrá un reglamento interno a las firmas que, entre otras medidas, impide el contacto directo del tasador con el comercial del banco y desliga su retribución del éxito en la concesión del crédito. Se les impide efectuar la última tasación si hicieron una previa para atajar la tentación para el banco de sondear varias firmas y elegir la próxima a sus intereses.

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