Vivienda

¿Adiós a la especulación exprés? Si quiere vender su piso en 15 días rebaje su precio un 10%

La situación es extrema, pero no irreal ni imposible. Carmela tiene 15 días para vender su vivienda y, porqué no desearlo, quiere sacarle el máximo partido. Su situación es idílica si la comparamos, sin embargo, con la de otros españoles. Cada vez son más los que se plantean vender su casa, y no precisamente pensando en hacer negocio. Simplemente, no llegan a final de mes.

"En dos semanas tengo que hacer la maleta e irme a vivir a Gran Bretaña. Me han ofrecido el trabajo de mi vida. No está muy bien pagado, pero con suerte me iré con bastante parné en el bolsillo. Tengo un piso. Sí, un piso. No todo el mundo tiene uno. Y sé de buena tinta que del ladrillo siempre se hace negocio. Hace un año mi amiga Marta vendió su apartamento y le sacó un beneficio de 75.000 euros, vamos, ¡más de 12 millones de las antiguas pesetas! Estoy decidida. Voy a vender".

Hipotecas con intereses imposibles y salarios ateridos empiezan a apretar sin descaro las economías tanto familiares como unifamiliares.

El endeudamiento de éstas supera ya el 62 por ciento de los ingresos, incluso alcanzando en ocasiones el 80 por ciento, según se extrae del primer barómetro Freedom Finance de hipotecas de septiembre de 2007. Una situación que empieza a provocar impagos hipotecarios. De hecho, ya representan el 1,2 por ciento del total.

¿Adiós a la especulación exprés?

"La primera en la frente. "Chica, deja de soñar", me viene a decir un empleado de Fincas Corral. Mi piso, que hace dos años lo tasaron en 300.000 euros, tendré que rebajarlo entre un 8 y un 10 por ciento. Es decir, quitarle entre 24.000 y 30.000 euros si quiero venderlo tan rápido. Y aun así, me dice el buen hombre de la comercializadora, "no te podemos garantizar que salga comprador dispuesto a pagarlo".

Así están las cosas. La historia de Carmela no es ficticia. Este periódico quiso tomar el pulso a la situación inmobiliaria actual de la forma más real, saliendo a la calle y preguntando. Un paseo por las principales intermediarias de la capital fue suficiente para obtener una respuesta unánime: es imposible vender un piso en dos semanas y menos, mucho menos, obtener beneficios de él a niveles de hace un año. De hecho, para vender un piso al precio al que lo tasaron hace dos años "mínimo necesitará ocho meses", afirma cauto un empleado de Roan. Y de nuevo, repite una frase que empieza sorprendentemente a hacer eco: "de ninguna forma podemos garantizar que lograremos sacar adelante la venta".

"A día de hoy la gente sólo compra una vivienda si le parece barata", asegura otro empleado de Don Piso. Aunque parezca obvio lo que dice, no lo es en absoluto. Basta hacer memoria. Todos tenemos un familiar o conocemos a alguien que, en plena burbuja inmobiliaria, compró un piso o una casa conscientes de que estaba sobrevalorada, pero amparándose en el escenario que se vivía: lo que hoy compro caro, mañana lo venderé por más. Y efectivamente así ocurría hasta hace unos meses. No sólo se vendían por encima de su valor, también sin demasiada demora.

Rebajar un 50% el piso de la vivienda

Pero volvamos con Carmela. ¿Qué le espera? El tiempo corre en su contra e Inglaterra no espera. Preguntamos a Fernando Encinar, portavoz del portal inmobiliario Idealista.com. Las noticias no son buenas, Carmela. Según este experto, "hablar de rebajar un 10 por ciento su piso es sinónimo de no venderlo. Tendría que reducirlo entre un 30 y un 50 por ciento y además tener la suerte de encontrar un comprador sin problemas a la hora de encontrar financiación".

"La situación se ha ralentizado desde primavera y no sirve utilizar tasaciones de hace dos o tres años", afirma Encinar. En su opinión, "el mercado inmobiliario está en una fase de normalización con un aterrizaje brusco".

Carmela tendrá que cambiar sus expectativas. Y como ella, muchos otros que estén pensando en vender su piso bueno, bonito... pero rápido y caro.

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