Comunidad Valenciana

'El Bigotes' niega irregularidades en los contratos de Turismo para la feria Fitur

El exgerente de Orange Market, Álvaro Pérez, conocido como 'El Bigotes', ha afirmado este viernes que no utilizó "jamás" su relación "amable" y "amistosa" con el expresidente de la Generalitat Valenciana Francisco Camps ni con otros miembros del Partido Popular para conseguir adjudicaciones de la feria de Fitur de la Conselleria de Turisme.

Pérez, quien se enfrenta a la pena de 10 años de prisión y de 23 de inhabilitación por delitos de tráfico de influencias, cooperador necesario de malversación de caudales y cohecho, se ha pronunciado así en su declaración en la vista por la pieza 3 de Gürtel, relativa a supuestas irregularidades en contrataciones de la feria Fitur entre los años 2005 y 2009. En total, hay 13 acusados, entre otros, dos exconselleras del equipo de gobierno de Camps: Milagrosa Martínez y Angélica Such.

Pérez comenzó a trabajar en Special Events -sociedad del también acusado Francisco Correa- en el año 2000, y a finales de 2003, ante la "presión" que tenía por trabajar para el PP en el Gobierno nacional, decidió irse a Valencia y Correa le propuso abrir en la ciudad una sociedad, que se llamó Orange Market. Otro supuesto cabecilla de la trama, Pablo Crespo, le ayudó a montarla.

El acusado, quien ha querido responder a las partes pese a que no lo hacía desde el 12 de febrero de 2009, ha negado cualquier implicación en el tema de facturación o contrataciones entre Orange y la Agencia Valenciana de Turismo (AVT), así como que utilizara sus relaciones con el PP o con Camps para conseguir Fitur. Durante el interrogatorio, en el que no ha dejado en ningún momento un bolígrafo y una libreta en la que iba tomando nota, ha descrito su relación con el exjefe del Consell de "cordial" al principio, y con el tiempo "más amable".

"Cuando decido venirme a Valencia, en 2004, tenía muchos amigos del PP por toda España. Y con Camps tenía una relación cordial como podía conocer a otros 20 señores más del PP valenciano", ha dicho, al tiempo que ha añadido: "No era una relación intensa de amistad al venirme a vivir a Valencia. Fue más amable y cordial con los años".

En este sentido, preguntado por una conversación que ambos mantienen por teléfono en Navidad en la que Camps le llama "amiguito del alma", Pérez ha indicado que es "una conversación entrañable de gente que se conoce y él me dice amiguito del alma....", pero ha negado una relación íntima.

Pese a estas manifestaciones sobre Camps, se le ha exhibido otra conversación en la que señala que tiene una relación "muy, muy íntima" con el expresidente del Consell "desde hace 20 años". Al respecto, ha matizado que en ese momento estaba hablando con una persona que acababa de perder a su hermana y quería darle moral. "Para darle cariño y moral, alardeo de muchas cosas, pero exagerando". "En muchas conversaciones soy un pelín exagerado con todo. Exagero en esta conversación en muchas cosas".

Relación con las exconselleras

A Pérez también se le ha preguntado por las exconselleras Martínez y Such, así como por el exjefe de gabinete de la Conselleria de Turisme, Rafael Betoret. Sobre Martínez señala que la conoció en la llegada de una vuelta ciclista en Xàtiva, y allí le comentó que quería informarle sobre su empresa. Ésta le señaló que pidiera cita en conselleria, y al poco tiempo acudió y le recibió Betoret.

A Such, ha dicho, la conoció en una feria de Fitur "y fue muy normal", mientras que al exvicepresidente del Consell Vicente Rambla, a quien invitó al bautizo de su hijo, lo ha definido como "un cliente". Se han escuchado en la sala conversaciones en las que le expone a Rambla su preocupación por informaciones de medios de comunicación en las que se ponían en tela de juicio las adjudicaciones de Fitur.

En relación con un listado con regalos a varios cargos de la Generalitat, entre ellos Milagrosa Martínez, a quien supuestamente regaló un reloj, Pérez lo ha negado. Sí ha explicado que en ocasiones Orange Market hacía "regalos institucionales" como unas pulseras o unas "mantas fantásticas". Sobre las pulseras, ha indicado al tribunal que había traído unas muestras para que las vieran.ç

"Experiencia y solvencia"

Más concretamente sobre las adjudicaciones y ferias de Fitur, Pérez ha indicado que cuando decide presentarse a Fitur, le pregunta a Crespo por la situación, y éste le comentó que hablaría con Felisa Jordán, exadministradora de Special Events, para que le echara una mano. Ha insistido en que no utilizó relaciones con el PP para conseguir Fitur, y de hecho ha agregado: "Puedo asegurar que lo que me ha producido siempre por trabajar para el PP son muchos más problemas que ventajas".

Ha justificado que se presentaron a Fitur porque sí tenían experiencia y "mucha solvencia", ya que contaban con un "equipo humano preparado": "Nos podíamos presentar a Fitur y a un concurso infinitamente superior", ha agregado, pese a que Fiscalía mantiene que no podían hacerlo precisamente por falta de experiencia laboral con administraciones públicas.

También ha apostillado que el Gobierno valenciano, a día de hoy, les debe dinero. "A Orange siempre le debían dinero. Era probablemente el último a quien pagaban", ha aseverado. Pérez no ha podido explicar cómo era posible que su empresa contase con los pliegos de Fitur antes de que se publicasen: "No los he visto en mi vida", y sobre un documento ha llegado a agregar: "El número de expediente está puesto a mano, que lo puede haber puesto algún gracioso".

Por otro lado, Pérez se ha referido a su etapa en la que estuvo trabajando en Madrid y a sus relaciones con el expresidente del Gobierno José María Aznar y con el actual presidente, Mariano Rajoy. En concreto, a estos últimos los ha nombrado en una conversación telefónica que se ha podido escuchar en la Sala en la que dice: "Cuando dejé de trabajar con Aznar, me dejó una temporada con Rajoy, que es un gilipollas y un mierda".

Sobre su trabajo con el PP, el acusado ha indicado que trabajar con este partido de un Gobierno nacional -en su etapa en Special Events entre 2000 y 2003-- conlleva una presión "brutal" y es algo "muy complejo". Este sentimiento le condujo, según ha dicho, a irse a Valencia y a montar Orange con la ayuda de Francisco Correa, a quien ha definido como "muy rarito". Se ha pronunciado así cuando se le ha preguntado si le interpeló a Correa por su relación con Orange: "Jamás, por lo rarito que es, se me ha ocurrido preguntarle si era el socio o qué era de Orange. No sé si participó en acciones de alguna manera", ha señalado.

En este tiempo, ha descrito que no "soportaba" Madrid porque "trabajar para el PP de un Gobierno nacional es muy complejo". "Haces un evento y abres los telediarios de todas las televisiones de España, y con cualquier fallo te puedes cargar al cliente y tener problemas graves. Venía de elecciones municipales, me acercaba a unas nacionales y no podía más con la presión", ha dicho.

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