Comunidad Valenciana

El Instituto Ideas amplía sus metas tras lanzar 600 empresas en 22 años

Algunos de los emprendedores de la StartUPV. Foto: GA

El Instituto Ideas, la incubadora de empresas de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) creada en 1992, cuando nadie hablaba de emprendimiento en España, se ha reinventado con el objetivo de fomentar el espíritu emprendedor entre los alumnos desde el primer día que pisan el campus.

El centro que ha asesorado a más de 5.000 estudiantes, egresados y profesores para crear un total de 600 empresas en 22 años es la base del proyecto PoliEmprende, puesto en marcha por el nuevo rector, Francisco Mora, elegido en mayo de 2013.

Un proyecto que tiene cuatro partes que corresponden a fases sucesivas. La primera es la implantación en todos los estudios de grado de formación relativa al emprendimiento.

La segunda, la creación en cada escuela universitaria de "microecosistemas de emprendedores", según el director delegado de Emprendimiento y Empleo de la UPV, José Millet. Son una suerte de preincubadoras donde los alumnos pueden empezar a desarrollar sus proyectos. Ya existen en escuelas como Industriales, Topografía o Telecomunicaciones. "Queremos llegar a los 30.000 alumnos de la universidad y decirles que el emprendimiento existe y que en la sociedad en la que estamos hay que emprender sí o sí, lo que no quiere decir que todos tengan que ser empresarios, pero sí tener ese espíritu emprendedor", explica José Millet.

La tercera pata es la red de ecosistemas emprendedores, la denominada StartUPV, en la que se pone en contacto las aulas de emprendimiento de cada escuela para que se complementen y encuentren socios o proveedores. Esta actividad se realiza aprovechando las instalaciones de la Ciudad Politécnica de la Innovación y la Casa del Alumno. Uno de los objetivos es que, en la medida de lo posible, las startups no tengan que contratar servicios fuera de la UPV.

La última etapa es la incubadora propiamente dicha que desde hace años tiene el Instituto Ideas, a la que entran los mejores proyectos tras un proceso de selección. En la última edición se presentaron 450 y fueron seleccionados 52, que tendrán que abandonar las instalaciones el próximo mes de abril tras un año de formación y asesoramiento. El único requisito en cuanto a los socios es que al menos uno sea estudiante o titulado de la UPV, por lo que se admiten socios de fuera.

Casos de éxito

Como en todas las incubadoras, muchas empresas lanzadas por el Instituto Ideas no han salido adelante, pero otras sí.

Entre las consolidadas destacan S2 Grupo, de consultoría tecnológica y desarrollo de software, que tiene casi 80 empleados; Das fotonics, de nanofotónica, creada en 2007 y que cuenta con 29 empleados; Okode, desarrolladora de aplicaciones y soluciones basadas en la telefonía móvil; la empresa de mobiliario Viccarbe, y Yeeply, plataforma para desarrollar aplicaciones que aún está en las instalaciones de StartUPV pero ya ha superado dos rondas de financiación.

Cuatro ejemplos de la 'incubadora'

Zank: Creada en noviembre de 2013 por Luis Reig, Zank es una plataforma de préstamos entre personas, basado en la estadounidense Lending Club. Los inversores distribuyen su dinero entre muchos préstamos para minimizar el riesgo. Zank cobra un 2 por ciento del dinero invertido y un 3 por ciento de comisión a los prestatarios. Ya ha prestado más de 22.000 euros.

LugEnergy: Esta empresa fundada por Luis Cejalvo y Víctor Sanchis se ha especializado en el desarrollo de sistemas de recarga de vehículos eléctricos para domicilios y empresas. En su primer año han instalado 150 puntos en un año, sobre todo en Madrid, Barcelona y País Vasco. Tienen la vista puesta en el extranjero, donde la red eléctrica no es tan estable como la española.

BeLike: Fundada por José Antonio Pascual, esta empresa de soluciones informáticas encontró sus primeros clientes en la propia Universidad Politécnica.Las claves de su oferta son un precio razonable y los trabajos con ciclos de entrega muy cortos, lo que hace que el cliente vea resultados inmediatos. Ya tiene siete empleados y está desarrollando productos propios.

Certificados Energéticos: Juan Castillo creó su cuarta empresa cuando el Gobierno estableció la obligatoriedad de certificados energéticos para las viviendas en venta o alquiler, en junio de 2013. Creó un directorio en el que más de 4.000 certificadores de toda España ofrecen sus servicios. No cobra por intermediar, sino por estar en su directorio, 4,9 euros al mes a cada certificador.

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum