Universidades

FETE-UGT reivindica educar para la igualdad de trato y contra cualquier forma de discriminación

El Consejo de Ministros del pasado viernes ha aprobado el anteproyecto de Ley Integral de Igualdad de Trato que pretende desarrollar la directiva europea que tiene entre otros objetivos la prevención y erradicación de cualquier forma de discriminación.

El anteproyecto delimita la discriminación en diferentes ámbitos: empleo y trabajo, sanidad, educación, vivienda, servicios sociales y acceso a bienes y servicios ofertados al público.

El texto presentado dispone en su art. 16 que "en ningún caso los centros educativos que excluyan del ingreso en los mismos a grupos o personas individuales por razón de alguna de las causas establecidas en esta Ley, podrán acogerse a cualquier forma de financiación pública" siendo una de las "causas" establecidas, el sexo. El gobierno pretende que las administraciones educativas garanticen la ausencia de cualquier forma de discriminación.

Desde un punto de vista educativo, este marco legislativo representa un paso más en el reconocimiento de la diversidad en nuestras aulas no como un déficit, sino justamente como un valor que hay que identificar y gestionar de forma equitativa, para lograr el pleno desarrollo de cada alumno y alumna desde el respeto de su singularidad. Una singularidad que viene dada por múltiples factores, que en ocasiones son coincidentes, como el origen racial o étnico, el sexo, la orientación o identidad sexual, las distintas capacidades o cualquier otra condición.

El sindicato defiende que los centros sostenidos con fondos públicos, centros concertados, no reciban financiación pública si separan al alumnado en sus aulas por razón de sexo ya que a nuestro entender se realiza una segregación en sus aulas.

FETE-UGT siempre ha defendido una educación integradora, una escuela plural e intercultural, que promueva valores de equidad, de solidaridad y la igualdad de oportunidades para todos y todas.

FETE-UGT llama a la responsabilidad de los grupos parlamentarios y a las administraciones educativas para que la norma sea de igual aplicación y cumplimiento en todas las autonomías

El camino que se nos abre en Educación, con la Ley de Trato, nos permite avanzar en la construcción de identidades fuertes y seguras que, a partir del reconocimiento de nuestra singularidad, nos permitan tener relaciones de respeto y reconocimiento de los demás. Seguramente, para muchas personas este solo sea un gesto políticamente correcto; para las personas que trabajamos en Educación es un paso fundamental para la igualdad.

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