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Menos es más: cinco modelos de cartera más sencillos y menos voluminosos para aumentar la comodidad y el estilo

  • La crisis del Covid ha acelerado el declive de las compras en efectivo (con billetes o monedas)
  • Por el contrario, se ha multiplicado el uso de tarjetas de crédito o pago con el móvil
  • Por ello, se imponen modelos de cartera para caballero mucho más simples y ligeros
Hay quien lleva media vida metida dentro de su cartera, adquiriendo ésta un volumen ingobernable.
Madrid

Billetes grandes y pequeños, recibos de todo tipo, el DNI, el carnet de conducir, tarjetas de visita, de crédito, del garaje, para entrar en la oficina, del gimnasio, documentos. Hay quien lleva media vida dentro de su cartera, repleta de compartimentos y recovecos, casi a reventar de voluminosa, marcando un enorme bulto en la americana, portando cosas que uno ya ni recuerda por qué o para qué guardo en ella.

Una de las muchas consecuencias que ha tenido la crisis del Covid en nuestras vidas es la de replantearnos nuestro empeño obstinado por complicarnos las cosas (y sin necesidad, en demasiadas ocasiones). Se está imponiendo un regreso a lo esencial, a lo básico. Menos es más. Tal vez lo más sencillo sea mucho más útil que lo complejo. Incluso en una simple cartera de caballero.

Algunos las llamas aún billeteras, pero dentro de poco ese término dejará incluso de tener sentido. Ya sea por el miedo al contagio –o por simple comodidad- el pago con tarjeta de crédito (o incluso con el móvil) se está imponiendo a enorme velocidad frente al uso clásico del dinero en efectivo.

Si lo pensamos bien, en nuestro día a día, apenas necesitamos un 20% de todas las cosas que llevamos en nuestra cartera. Un par de tarjetas de crédito, algunas tarjetas de visita (si nuestro trabajo lo requiere), un documento de identidad y quizá un par de billetes por si acaso.

A continuación, presentamos 5 tipos de cartera 'minimalistas' -mucho menos voluminosas o aparatosas que las tradicionales, pero sobradas de estilo- que pueden ayudarnos a desenvolvernos mejor en nuestro día a día.

Moorgon (28 euros)

Destaca por su diseño ultramoderno y altamente funcional. Fabricadas de manera artesanal con materiales reciclados (se trata de una firma española, fundada por Andrea Fernández Peinó en 2017), destaca por sus líneas simples, sus llamativos colores y sus materiales sostenibles (incluyendo goma elástica y detalles en piel con tintes ecológicos).

Se caracteriza por una especie de cinta que -al tirar de ella- hace que los elementos guardados en su interior asomen al exterior y puedan ser utilizados. Existen dos modelos:

The Easy Slim Wallet es de formato vertical y permite guardar entre 10 y 12 tarjetas. Cuenta con dos compartimentos para distribuirlas de manera que tanto las tarjetas como los billetes quedan perfectamente sujetos siendo asimismo fáciles de manipular. Se puede encontrar en color gris claro, navy, azul menta o gris oscuro.

La versión horizontal se llama The Card Case Wallet y tiene capacidad para entre 8 y 10 tarjetas. En este caso, contiene tres compartimentos diferenciados. Y todo en un formato cien por cien optimizado y compacto. Este modelo está disponible en una amplia gama de colores: azul lavado, amarillo brillante, azul oscuro, naranja coral y negro.

Hugo Boss (70 euros)

El formato 'clip' es posiblemente el modo más simple y ligero de llevar algo de efectivo encima 'por lo que pueda pasar' (una propina en el restaurante, un imprevisto). Los billetes se doblan por la mitad y se ajustan con la ligera presión -tipo pinza- que ejerce el objeto en su extremo.

Es casi como llevar el dinero 'sin más' en el bolsillo interior de la americana, pero bien sujeto. Existen muchos tipos de clip, pero este de Hugo Boss está realizado en un metal liviano de tono plateado y lleva inscrito el logo de la marca en su parte exterior.

Acne Studios (95 euros)

Esta firma de origen sueco posee el clásico diseño escandinavo de líneas puras y concepto 'minimal'. Este modelo cardholder está pensado especialmente para transportar un par de tarjetas de crédito y algunas tarjetas de visita más en el compartimento interior.

Sus medidas son 10,5 cm por 6,5 cm, está realizado en cuero (disponible en azul marino o negro) y lleva el logo de la firma en el frontal.

Montblanc (130 euros)

Hay quien, por obligación profesional, está obligado a llevar consigo todos los días una buena cantidad de tarjetas de visita, ya que su trabajo de representación o de carácter comercial requiere esta forma clásica de presentarse laboralmente o de practicar el 'networking'.

Esta elegante, original y algo sofisticada creación de la firma Montblanc está destinada a causar impresión en el futuro cliente incluso antes de recibir la tarjeta. Realizada en Italia en piel y metal plateado, posee una pequeña apertura a modo de ventana que facilita el acceso a un mecanismo interno donde se guardan las tarjetas de modo limpio, seguro y a prueba de dobleces.

RRL (150 euros)

Quien desee darle un aire más casual o moderno a su cartera, puede decantarse por este cardholder de piel de vaca -en color marrón- con acabado rugoso y cierto estilo campero.

Por algo, la firma RRL toma su nombre del rancho que el famoso diseñador Ralph Lauren posee en Colorado, adquiriendo toda esa imaginería cow-boy o vaquera que caracteriza a una buena parte de sus creaciones.

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