Status

Cómo abrocharse los puños de la camisa: auge y caída del uso de gemelos dentro del armario masculino

  • No fue hasta el siglo XIX cuando este complemento empezó a popularizarse
  • Están considerados como una de las pocas piezas de joyería para hombre
  • Permiten aportan un toque de color dentro de la uniformidad que ha impuesto el traje
Gemelos de la firma italiana de lujo Brunello Cucinelli.
Madrid

Durante muchos siglos, nobles y caballeros se acostumbraron a abrochar el cierre de los puños de sus camisas mediante lazos de seda de vistosos colores, convenientemente anudados. Aunque ya existen referencias históricas del uso de gemelos -propiamente dichos- desde el siglo XVII, no fue hasta mediados del XIX cuando su uso comenzara a extenderse entre las clases aristocráticas.

Fue principalmente en Inglaterra (árbitro del buen gusto y del dandismo en aquella época) donde se inició esta costumbre, siendo uno de sus principales precursores e impulsores Eduardo VII (1841-1910), primer monarca británico de la casa de Windsor (quien apadrinaría con su nombre la denominada época eduardiana, un periodo de grandes cambios tecnológicos e ideológicos), el cual solía encargar sus gemelos a la famosa casa Fabergé.

Existía cierto debate estético en la época sobre la conveniencia o no de que el hombre utilizara, como así hacían las damas, piezas de joyería en su indumentaria.

Así, por ejemplo, en su afamado The Gentlemen's Book of Etiquette and Manual of Politeness (1860), una especie de manual de estilo, etiqueta y buenas maneras de la era victoriana, Cecil B. Hartley afirma: "Si un caballero va a llevar joyas, que tengan éstas al menos alguna utilidad. Los hombres no deben llevarlas como un mero y simple ornamento, al uso de las mujeres".

Burberry

Es quizá por ello por lo que la joyería masculina casi siempre ha quedado restringida a accesorios funcionales del armario masculino, tales como el reloj, el alfiler -o pasador- de corbata (que ayuda a mantenerla pegada a la camisa) o los susodichos gemelos.

La creciente popularidad de los gemelos durante finales del siglo XIX y comienzos del XX, provocó que las casas de joyería más importantes del momento (Van Cleef, Cartier o Tiffany) se interesaran rápidamente por esta nueva moda.

El delicado trabajo artesanal de sus orfebres nos ha dejado -en los catálogos de los museos- piezas realmente exclusivas y exquisitas de esta primera época, gemelos-joya que muestran con orgullo creaciones con piedras de topacio, turquesa o zafiro.

Cartier

Lógicamente, a partir de aquel primer impulso, los gemelos siguieron evolucionando en el tiempo, dando lugar a formas y materiales muy diferentes, mucho más accesibles a los usos, gustos y precios de la alta burguesía o la clase media.

A partir de los años sesenta y setenta del siglo XX, los sencillos, cómodos y funcionales botones irán ganando la batalla popular dentro del vestir cotidiano, arrinconando el uso de los gemelos a galas o eventos especiales. Las camisas industriales, con su omnipresente puño sencillo (el más habitual, por no decir casi único, hoy en día), se imponen en los armarios del hombre contemporáneo.

A diferencia de éste, el llamado puño doble, que siempre se cierra con gemelos, posee dos veces la extensión del sencillo y se pliega sobre sí mismo (por lo que, a veces, también recibe la denominación de puño vuelto), adquiriendo un toque más formal.

Durante los años ochenta, con la popularización de la figura del broker de Wall Street (casi un icono de la década) y la moda yuppie asociada a las finanzas, los gemelos reviven una segunda oleada de popularidad.

Bulgari

Dentro de la uniformidad general que impone el traje de negocios (normalmente oscuro), los gemelos permiten introducir un toque de color y variedad en el vestir del hombre de negocios, llegando incluso a adquirir formas de lo más extravagante (figuras de coches, calaveras, herraduras o simbología de cualquier tipo). Hoy en día, el número de tonos, formas y materiales es casi infinito.

Y un último detalle para terminar: al igual que ocurre con el reloj, la elección del gemelo debe guardar una relación directa con el tipo de conjunto que se vista en cada ocasión. Parece lógico que no sea lo mismo escoger un modelo para rematar un esmoquin que cuando se opta, sin embargo, por una blazer y unos pantalones de sport.

Los gemelos son apenas un pequeño complemento, pero dicen mucho de quien los lleva.

comentariosforum0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin