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Así será la moda en la 'fase 1': probadores cerrados, recepcionistas en la puerta y la mascarilla como nuevo accesorio

  • Los grandes del 'retail' presentan sus protocolos para la desescalada
  • Posible revolución en el lujo, donde muchas empresas pueden cambiar de manos
  • Las mascarillas de diseño son algo "completamente humano"
Cómo compraremos en las tiendas de moda durante la 'desescalada'.
Madrid

Inditex se propuso dar ejemplo al inicio del Estado de Alarma confirmando que no se acogería a un ERTE y ha decidido también ponerse a la cabeza de las aperturas de tiendas. Así que ya hemos empezado a ver abiertos algunos de sus locales con menos de 400 metros cuadrados a la espera de que, una vez que se haya aprobado las provincias que pasan a las siguientes fases, se puedan abrir más establecimientos, esta vez sin cita previa y con el 30% del aforo.

Pero el gigante gallego no es el único que ya plantea la desescalada. Algunos informes de expertos hablan del cierre de probadores así como la vuelta a la figura del "recepcionista" en la tienda, una persona que tendrá un papel muy destacado en puntos como El Corte Inglés, donde se tomará la temperatura tanto a clientes como a trabajadores, según indica el sindicato Fasga.

Esa figura, desaparecida ya por completo de nuestras calles, parece que vuelve como remedio para controlar no solo el acceso, sino también el aforo de las tiendas. Si hasta hace nada vivíamos la competición por las megatiendas, con espacios como Primark en Gran Vía o Zara en el Paseo de la Castellana, ahora la solución a la crisis empieza por las más pequeñas.

Mascarilla de la firma Louis Vuitton.

H&M ha basado su protocolo en las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y propone el cierre de probadores, que se irán abriendo de manera progresiva así como un protocolo específico de devolución de prendas, algo que por su parte Mango ya ha explicado que consistirá en 48 horas de cuarentena de las prendas devueltas. La firma catalana solo permitirá el acceso de una persona al probador. Otro de los grandes, Primark, se encuentra también desarrollando su decálogo de actuación para la situación actual.

Eso en referencia a los grandes grupos de distribución. En el lujo, según el informe que ha publicado McKinsey, las empresas que no han implantado todavía un sistema vertical integrado de distribución o cuya distribución dependiera en gran medida las tiendas multimarca, van a hacer frente a un momento complicado en el que tendrán que implantar agresivas políticas comerciales y de descuentos, que incluso puede llegar a afectar el propio posicionamiento de algunas marcas.

La crisis que se avecina tras la pandemia también puede provocar que algunas "joyas" salgan a la venta, posiblemente aquellas adquiridas por grandes grupos no especializados en el lujo que no tengan la paciencia ni los conocimientos para poder entender este negocio.

Los probadores se quedarán vacíos.

Según Ernst&Young, se prevé una reducción de ingresos de entre un 35 a un 40%, en un sector que todavía no se había recuperado totalmente de la crisis anterior y en el que, como también coincide Deloitte, el consumo online no consigue amortiguar la caída de ventas de la tienda física.

Esta última consultora vaticina también el cierre de tiendas así como la digitalización de estas y el desarrollo de cadenas de producción más cortas. "La moda va a tener que derivar hacia una actitud más responsable", asegura Juan Gutiérrez, responsable de la colección de moda contemporánea del Museo del Traje. "Deberá ser más consecuente con las problemáticas que el virus ha puesto de relieve. Quizás deberíamos someter a revisión nuestro actual sistema de consumo. Esto va a suponer un varapalo importante para todas las empresas y las firmas de moda que no estén fuertemente posicionadas van a perder una temporada completa, lo que puede ser un desastre para muchas".

Otra de las preguntas será si esto afectara a nuestra forma de vestir. ¿Se convertirá la mascarilla en un nuevo accesorio de moda? "Si las mascarillas se va a convertir en un complemento vital y necesario, la tendencia a enfatizarla es algo completamente humano", afirma Rose Moreno, analista de tendencias y profesora de sociología de la moda del IED. "A muchos de nosotros nos violenta el pensar en nuestra imagen con mascarilla y hacerla más estética puede tener hasta beneficios psicológicos". Diseñadores como La Condesa o Maya Hansen ya se han adelantado a esto y han presentado diversas propuestas, como vimos antes del confinamiento en el desfile de Marine Serre.

La desescalada marcará al final el impacto que la COVID-19 tenga en las tendencias, pero lo que está claro es que la moda lo reflejará de una u otra manera. Y lo veremos en breve.

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forum Comentarios 2

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Carlos
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Pues lo siento mucho, pero en esas condiciones lo compraré todo online. Si voy a una tienda a mirar ropa no quiero estar en tensión como si fuera a visitar la ciudad de Chernobyl. Con esas normas solo pisaré los recintos cerrados extrictamente necesarios.

Puntuación 7
#1
Luis
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En Contra

Las mascarillas higiénicas y/o quirúrgicas tipo I II IIR, disminuyen las posibilidades de que un portador al hablar, respirar, toser, estornudar, etc, extienda por su entorno diminutas gotitas posiblemente contaminadas, pero quien porta una mascarilla con válvula, no lo evita, al hablar, respirar, toser, estornudar, etc, a través de esa mascarilla, expulsa a través de la válvula antirretorno, esas microgotitas, contaminando su entorno, pero en cambio al respirar filtra el aire.

Hay que recordar que quien lleve una mascarilla tiene que taparse la nariz, ajustando la plaquita metálica, doblándola. Por la nariz se expulsan microgotitas posiblemente infectadas

Las mascarillas con válvulas, NO son seguras para la gente que esté cerca.

Puntuación 0
#2