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La bicicleta, un yacimiento de empleo verde: 14.000 puestos en cinco años

Alrededor de las bicicletas se mueve un negocio que factura 1.000 millones de euros al año y que tiene excelentes perspectivas por el fomento de la movilidad urbana sostenible.

En España estamos muy lejos de los líderes europeos en el uso de la bicicleta como medio de transporte habitual: en Holanda, el 26 por ciento de los desplazamientos se hacen sobre el vehículo de dos ruedas, dato que baja al 19 por ciento en Dinamarca y en Hungría, segundos del ranking. Aquí, esa cuota modal se queda en el 1,9 por ciento, según los datos de la Federación Europea de Ciclistas (FEC).

Y no es que las cosas vayan mal: desde 2009 el mercado crece a un ritmo del 10 por ciento anual, según los datos de la Asociación de Marcas de Bicicletas de España. En 2013 se vendieron 1.034.374 bicicletas -los automóviles fueron 722.000- y la facturación del sector llegó a 1.050 millones de euros, el 60 por ciento por ventas, el 24 por ciento por componentes y un 16 por ciento en ropa y accesorios. El 30 por ciento es producto nacional.

Es verdad que aquí la orografía ayuda poco, pero tampoco es que haya habido interés por parte de las autoridades para fomentar su uso en las grandes urbes. Prueba de ello es que la Red de Ciudades por la Bicicleta, que aglutina casi 100 poblaciones -Madrid, Valencia, Bilbao...- haya reclamado la reforma urgente del Reglamento General de Circulación, que, avalado por el Tribunal Supremo -falló en abril del año pasado contra una Ordenanza Municipal de Zaragoza-, prohíbe a los ciclistas circular por una zona peatonal, incluidas aceras y plazas.

Sin embargo la necesidad de mejorar la calidad del aire y de reducir los atascos y el ruido, está haciendo que la situación cambie. Las grandes ciudades europeas tienen que declararle la guerra al vehículo diésel y asoman medidas drásticas contra ellos y beneficiosas para las alternativas menos contaminantes. Disposiciones como el pago por ir al trabajo en bicicleta, que ya se aplica en Bélgica y Francia -25 céntimos por kilómetro recorrido, hasta un máximo de 40 euros mensuales-, así lo auguran.

España: 14.000 nuevos puestos en cinco años

Con estas buenas perspectivas, el sector muestra sus virtudes, y una de ellas es la creación de empleo: una bicicleta genera tres veces más puestos de trabajo que un turismo, como destaca el informe Cicling Works, jobs and job creation in the cycling economy, elaborado por la consultora Transport and Mobility Leuve para la FEC sobre la situación y el potencial laboral del transporte con dos ruedas sin motor.

Según sus datos, en la actualidad hay 650.000 personas trabajado a tiempo completo en la UE y la proyección es que lleguen al millón en 2020, dentro de cinco años, contando con que se duplique la cuota modal de la bicicleta. En el caso de España, estima unos 22.600 empleos en la actualidad, y cree que pueden llegar a ser 36.600, es decir, 14.000 nuevos empleos. 

El grueso del nuevo empleo estará en el turismo, que en el plano europeo puede aportar unos 345.000 puestos, seguido de las ventas y las reparaciones, con 40.000. No se aportan datos desglosados para España, pero si en algo somos líderes, es en turismo.

Todos los beneficios que una mayor penetración de la bicicleta nos aporte, empezando por respirar mejor en las ciudades, tendrán un coste bajo: las infraestructuras que le permiten a Holanda ser líder en ciclismo se evaluaron en 2010 en 487 millones de euros, menos de 30 euros per cápita.

Para ayudar que las perspectivas se materialicen, la Red de Ciudades por la Bicicleta y Enviroo, empresa especializada en el fomento del empleo verde, acaban de lanzar Bicity.org, un foro de encuentro para emprendedores interesados en el mundo de las dos ruedas sin motor.

2,3 millones para mejorar la calidad del aire respirado encima de la bici

La Universidad de Navarra acaba de anunciar el lanzamiento del Proyecto Life+Respira, dirigido a mejorar la calidad del aire de los peatones y los ciclistas urbanos en Pamplona. Presupuestado en 2,3 millones de euros, cuenta con una subvención europea de 1,1 millones.

Un total de 114 voluntarios, entre 18 y 69 años, ciclistas habituales, incorporarán a sus máquinas un equipo de sensores en fase de prototipo para detectar los principales contaminantes -monóxido de carbono, monóxido y dióxido de nitrógeno, y ozono- y medir su proporción en el ambiente.

"A partir de la información que se recoja, unos cinco millones de datos al mes durante dos años, se elaborará un mapa de contaminación atmosférica de Pamplona y se desarrollará un planificador de rutas saludables", según Jesús Miguel Santamaría, director técnico del proyecto.

Además de la Universidad, participan el Ciemat, la empresa Gestión Ambiental de Navarra y Pavimentos Tudela. El Ayuntamiento y otras entidades prestarán apoyo para la caracterización de la movilidad ciclista y la recogida de datos.

Life+Respira quiere demostrar que el aire puede mejorar con criterios de sostenibilidad aplicados a la movilidad urbana, teniendo en cuenta la vegetación urbana y las nuevas tecnologías, como los pavimentos fotocatalíticos, que reducen la contaminación hasta un 40 por ciento. La experiencia será replicable porque el 80 por ciento de las ciudades europeas son de un tamaño similar a Pamplona.

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