Salud

Objetivo 2030: lograr curar al 70% de los pacientes oncológicos

  • Los avances médicos y tecnológicos permiten una mayor precisión a la hora de identificar las mutaciones de cada tumor, así como mejores diagnósticos y tratamientos más personalizados
  • Cada subtipo de esta enfermedad requerirá un tratamiento específico
  • La 'Misión Cáncer' tiene como objetivo salvar a 3 millones de personas
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En los últimos 20 años se han producido hitos muy importantes en la lucha contra el cáncer, especialmente en lo relativo a la supervivencia y calidad de vida de estos pacientes. Se ha logrado una mayor comprensión de esta enfermedad y, gracias a tener un mejor conocimiento de las bases moleculares y biológicas de las alteraciones genéticas, es posible diseñar tratamientos mucho más específicos.

De acuerdo con el doctor Pedro Pérez Segura, jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Clínico San Carlos de Madrid y experto de la Agencia Española del Medicamento (AEMPS): "Hoy en día no hablamos de cáncer de pulmón o de cáncer de mama, sino que hablamos de 15 o 20 subtipos y cada uno requerirá un tratamiento muy específico". Así, los resultados son más esperanzadores.

Sin embargo, de acuerdo con los expertos, aún queda un largo proceso por delante en la lucha contra esta enfermedad, en el cual los cribados, la personalización y la medicina de precisión, junto con las nuevas tecnologías, serán los protagonistas. De esta forma, los expertos esperan lograr la supervivencia del 70% de los enfermos de cáncer para el año 2030, según las previsiones de la Asociación Española Contra el Cáncer. Este es uno de los objetivos que se han destacado en el V Simposio Nacional de Oncología de Precisión, que se celebró en Vigo el pasado mes de febrero.

Para conseguir este propósito, será clave el desarrollo de la oncología de precisión, junto a otros factores como: un mejor diagnóstico precoz, la optimización de la tecnología en el abordaje de la enfermedad o la consecución de tratamientos más personalizados y con un mejor perfil de toxicidad. De esta forma, podrán establecerse mantenimientos terapéuticos más prolongados, que permitan, a su vez, "cronificar" tumores incurables, garantizando el mantenimiento de una buena calidad de vida. Así lo especifica Marta Hernández, del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Sanitas La Zarzuela.

Las nuevas tecnologías

Los avances en investigación están consiguiendo incrementar de una manera muy importante las tasas de curación e, incluso, encontrando maneras de hacer frente a tumores contra los que antes no existía ningún tratamiento.

"Las nuevas tecnologías y la llamada medicina de precisión son el futuro, y ello implica también un enorme reto en cuanto a la sostenibilidad económica, el acceso a nuevos fármacos y la asunción por parte de los gobiernos del gasto en farmacia oncológica", puntualiza Hernández.

Y es que es posible usar estos progresos para solventar muchos de los retos a los que se enfrenta la oncología actualmente. Por ejemplo, gracias a la cantidad de datos que se pueden manejar, los médicos son capaces de lograr una mayor precisión en la identificación de los grupos de pacientes y de diseñar un tratamiento más adecuado en cada uno de los casos.

"Los considerables avances en las tecnologías de secuenciación del ADN nos permiten secuenciar el genoma de los pacientes (lo que nos aportan información muy valiosa acerca de los tumores hereditarios), pero sobre todo nos permiten identificar cambios genéticos específicos que conllevan la transformación de un tejido normal, a un tumor invasivo", detalla Hernández. Para ello, pone de ejemplo la identificación de mutaciones RAS, que se encuentran hasta en el 50% de los tumores de colon esporádicos. Se trata de "un método de screening muy sensible en la detección precoz del cáncer de colon".

A su vez, la innovación resulta de utilidad en muchos otros aspectos, como el seguimiento telemático de los pacientes, la incorporación de sus percepciones (es decir, qué experimentan durante su tratamiento, su calidad de vida, etc.), el diseño de fármacos, lograr terapias más localizadas o mejores técnicas quirúrgicas gracias a la robótica.

En este sentido, Hernández destaca el desarrollo de nuevos agentes terapéuticos, como la inmunoterapia, con un perfil de toxicidad mucho más favorable que la quimioterapia clásica.

"Las nuevas tecnologías han venido para cambiar de manera radical el tratamiento de nuestros pacientes, lo que conllevaría más curaciones y, sobre todo, una mejor calidad de vida", subraya el doctor Pedro Pérez Segura.

El plan de la Unión Europea

A pesar de que se están produciendo importantes hitos en la lucha contra esta enfermedad, las cifras de incremento de cáncer son tan preocupantes que la Unión Europea ha planteado una estrategia global, de manera que todos los europeos tengan acceso a unos tratamientos adecuados y, además, puedan anteponerse a posibles crisis.

Se trata de la Misión Cáncer, enmarcada dentro del programa de investigación e innovación Horizonte Europa, la cual tiene como objetivo salvar, al menos, 3 millones de vidas en Europa. "La Unión Europea quiere intentar, con este programa, reducir las inequidades de accesibilidad a educación sanitaria, tratamientos y biomarcadores", afirma Pérez.

La estrategia se enfrenta a diferentes aspectos que solucionar para cumplir con este objetivo. El primero de ellos es la heterogeneidad en el coste de las pruebas entre los países, incluso dentro del propio territorio europeo e, incluso, de un mismo país entre unos hospitales y otros. "Uno de los puntos importantes para la Unión Europea es trabajar en un catálogo de biomarcadores que sea de obligada realización", comenta, al respecto, el jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Clínico San Carlos de Madrid.

Otro aspecto también primordial es la accesibilidad a los fármacos. Debido a su impacto presupuestario pueden existir desigualdades y dificultades para su administración, lo cual "es un tema enormemente complejo, ya que incluye la negociación entre industria, administraciones sanitarias y pacientes", en palabras de este doctor. Por ello, añade, "se necesita un ajuste y fórmulas innovadoras de gestión que permitan que todo el mundo tenga asegurado su tratamiento en caso de necesitarlo".

De esta manera, la Unión Europea pone el foco en el paciente, para que tenga un mayor poder de decisión, participando de forma activa en el desarrollo de las estrategias sanitarias.

Por último, Europa quiere disponer de un gran banco de datos con información de todos los pacientes oncológicos de la Unión, con el fin de poder tomar decisiones de acuerdo con estos registros de tipos de tumores, tratamientos más efectivos, gestión de recursos, etc. Sin embargo, se trata de un proceso que conlleva una gran complejidad: cada país, cada ciudad e, incluso, cada hospital tiene sistemas de información sanitaria diferentes.

Todos estos retos convierten a la Misión Cáncer en un programa "atractivo" pero "enormemente exigente" y que "toca aspectos muy estructurales", de acuerdo con Pérez. "Todos tenemos la esperanza de que pueda servir como pista de lanzamiento para conseguir una mejor atención oncológica de todos los pacientes de Europa, independientemente del país en el que vivan", concluye.

Otros campos de investigación

Para seguir avanzando en la lucha contra el cáncer, es necesario abordar otros campos menos conocidos que también son importantes para mejorar las cifras de supervivencia.

Uno de estos ámbitos es la oncogeriatría, un área del ámbito sanitario dedicada a abordar la patología oncológica en el paciente de edad avanzada, cuyo objetivo es el de optimizar la atención global y multidisciplinar que este tipo de enfermos requiere, realizando una atención personalizada y especializada. "Sabemos que a medida que aumenta la edad del individuo, aumenta el riesgo que presenta de desarrollar un cáncer", resalta Hernández, por ello considera preciso desarrollar "una herramienta que nos permita valorar al anciano en su conjunto para poder adaptar el tratamiento oncológico". Es lo que se conoce como "valoración geriátrica integral" (VGI).

Otro campo de investigación creciente es el del estudio de la microbiota y su relación con el cáncer. Hay múltiples moléculas producidas por la microbiota intestinal con efectos antitumorales. Tanto las bacterias residentes como los probióticos ingeridos por vía oral pueden sintetizar moléculas capaces de inhibir el crecimiento tumoral y prevenir la carcinogénesis.

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