La crema Nivea de lata azul tiene pocos competidores que puedan hacerle frente cara a cara. Esto es así no sólo por el poder ultra hidratante de este producto, sino también por la cantidad de usos que tiene además del evidente: cuidar nuestra piel corporal. La efectividad de esta crema se extiende para la cara, ya que tiene un compuesto que sirve como capa protectora de la piel, así como para el cabello, ya que también puede utilizarse como mascarilla. Pero sus usos no terminan aquí.
Para empezar por el principio, es necesario saber que la buena calidad de la Nivea de lata azul ha sido afirmada recientemente por Profeco, la Procuraduría Federal del Consumidor, donde realizan estudios para informar a los consumidores sobre los productos que utilizan a diario. Desde la marca analizaron diferentes cremas corporales y, entre ellas, la tradicional de Nivea, que cumplió sin problemas los estándares de calidad.
Perfume de Nivea + aceite esencial
Además de los usos ya comentados de este mítico ungüento, existen otros como la creación casera -y rapidísima- de un perfume sólido a base de Nivea y aceite esencial. Este tipo de fragancia es la alternativa al perfume en spray, y en lugar de un líquido con alcohol, se presenta en formato crema o bálsamo y se aplica directamente en la piel con los dedos.
¿Cómo hacerlo? El paso a paso
- Toma una pequeña cantidad de Nivea (1 cucharadita).
- Añade 2–5 gotas de tu aceite esencial favorito (lavanda, vainilla, cítricos, rosas…) o de un perfume líquido concentrado.
- Mezcla bien hasta que quede homogéneo.
- Guarda en un tarrito pequeño o en la misma lata herméticamente.
- Dejar reposar 1-2 horas para que los aromas se fijen.
Ventajas del perfume sólido
Además de la rapidez, el ahorro y el poder diseñar tu propio aroma ad hoc, la ventaja del perfume sólido frente a los tradicionales es que es más suave y no reseca, su aroma se activa lentamente con el calor del cuerpo y es más cómodo para meterlo en cualquier bolso para llevarlo siempre contigo.
¿Por qué con Nivea y no con otras cremas?
La explicación aquí es sencilla. La fórmula grasa y densa de la Nivea de lata azul ayuda a retener los aceites esenciales. Además, aporta una hidratación extra en las zonas de aplicación (cuello, muñecas o donde se prefiera aplicar).