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Cebrián se enfrenta en Prisa a una 'guerra civil' por los recortes

El presidente de Prisa, Juan Luis Cebrián. Imagen: EFE

Los trabajadores de Prisa han declarado la guerra a su presidente, Juan Luís Cebrián, y la cadena SER se ha convertido en la avanzadilla de la revuelta. Los trabajadores de la emisora están hoy en huelga por primera vez en su historia en respuesta a los 200 despidos anunciados por la dirección. | Hoy no emite su programación normal.

El plan es parar la emisión durante 24 horas y la presión y el descontento en la plantilla es tal que Carles Francino, todavía presentador de Hoy por Hoy, ha cancelado su viaje a Vitoria, desde donde iba a realizar el programa, porque su equipo se ha negado a ir. Lo mismo le ha pasado a Gemma Nierga, que conduce La Ventana hasta septiembre. Su equipo no va a ir a La Rioja por los paros, informan desde la cadena. El objetivo es que la emisora no suene hoy.

La huelga en la SER es sólo punta del iceberg de la rebelión interna a la que se enfrenta la cúpula directiva del grupo Prisa. Juan Luis Cebrián, que el año pasado cobró más de 11 millones de euros entre su salario fijo y bonos por la operación de Liberty, ha implantado un brutal plan de recortes que también ha levantado ampollas entre las radios asociadas a la SER y ha puesto en alerta a los trabajadores de El País y Cinco Días que esperan su ERE de un momento a otro. En el diario económico del grupo las cosas tampoco pasan por uno de sus mejores momentos. La dirección les ha informado de que no hay feha prevista para abonarles la paga de verano y han roto negociaciones.

La cadena SER ha quitado una hora de programación a las radios asociadas (empresarios independientes que realizan su programación bajo la marca de la emisora como si fuera una franquicia) en todas las regiones y ha cerrado algunas delegaciones. Al sustituir una hora de programación local vespertina por contenidos realizados desde Madrid, las radios regionales pierden los ingresos por publicidad que generan en ese espacio y van directamente a engrosar las cuentas del grupo. Este movimiento ha puesto en pie de guerra a las radios asociadas que ha solicitado una reunión con la empresa a la que han llegado a acusar de querer desmontar la red regional de radios.

Polémico fichaje

El anuncio de una nueva tanda de despidos en la SER ha sido la chispa que ha encendido el conflicto y el fichaje millonario de Pepa Bueno ha puesto la puntilla. Los paros también responden a la falta de voluntad por parte de la compañía para negociar con el comité de empresa una solución alternativa a los despidos. La caída de la publicidad, la elevada deuda y las pérdidas millonarias en las que ha incurrido el grupo les ha llevado a faltar a su promesa con la plantilla de la SER y plantear despidos masivos cuando se habían comprometido a no hacerlo hasta abril de 2013. En este sentido, la emisora tiene problemas para poder despedir en grupo.

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