País Vasco

Urkullu en busca de inversores para el Fondo Vasco de Inversión

El pasado martes, 15 de marzo, Urkullu se reunión con el presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu

Trata de promocionar la creación de un gran fondo público privado que ancle empresas a Euskadi y que promueva el surgimiento de nuevas multinacionales vascas. Para ello lleva una agenda vertiginosa de reuniones con presidentes y directivos de todos los grandes bancos y grandes empresas con presencia en Euskadi. En el pasado en el País Vasco hubo instrumentos de inversión muy potentes, como lo fueron las antiguas cajas de ahorros, la Corporación IBV y el propio Ejecutivo quienes sembraron para que surgieran empresas como CAF, Gamesa, ITP, Aernnova, etc. Más informaciones en Revista Digital País Vasco.

El lehendakari Iñigo Urkullu está inmerso en una acelerada agenda de contactos con grandes empresas y entidades financieras con el objetivo de poner en marcha un gran fondo, de carácter público-privado, para financiar inversiones estratégicas el País Vasco. En las últimas semanas el lehendakari ha relatado sus planes a los principales directivos de todas las entidades financieras con sede o presentes en la comunidad autónoma (este mismo martes mantuvo una reunión con el presidente del Banco Sabadell, Josep Oliú) y lo mismo ha ido haciendo con los presidentes las mayores empresas con sede o presencia en Euskadi. Enmárquense, por poner dos ejemplos, las visitas, a mediados de febrero, a la Lehendakaritza del presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán y del presidente de Petronor (Grupo Repsol), Emiliano López Atxurra.

Una escenificación más pública fue la conferencia del 29 de febrero, organizada por Deusto Business Alumni y PwC, a la que acudió un público de altísimo nivel y al que le lehendakari les manifestó directamente que 'necesitamos capacidad de financiación para proyectos estratégicos y de innovación, que como el propio Plan Junker sumemos la capacidad de las instituciones públicas y los fondos privados'.

A la vista de lo que está sucediendo con la gran industria pesada vasca (ArcelorMittal, Gerdau, Celsa, etc.) se ve con mayor nitidez la necesidad no sólo de potenciar los sectores más tecnológicos y de mayor proyección de futuro, sino también el mantenimiento y a tracción de las sedes sociales y centros de decisión en Euskadi de grandes empresas.

Ante el aforo de Deusto Business Alumni Urkullu recordó aquella espectacular foto de marzo del 2013, en la que posaron las once entidades financieras y las sociedades de garantía recíproca Elkargi y Oinarri, con las que el Ejecutivo había acordado las condiciones para favorecer la activación de líneas de liquidez para las pymes vascas. Tampoco desaprovechó la ocasión para lamentar que 'no se pudieron activar los fondos de las EPSV vasca' para dicha dinámica.

Escasez de recursos y Bruselas vigilante

El megafondo que pretende poner en marcha Urkullu aún esta en su fase más preliminar, ni si quiera se han cerrado cifras concretas con las que determinar un punto de partida.

Pero si hay una hoja de ruta preestablecida, se trata de una estrategia clara en la que lleva varios años trabajando un destacado financiero local y que se la ha expuesto al lehendakari, que a priori, le parece un sistema que podría funcionar.

También sirve de inspiración el efectista plan que anunció hace dos años ante el Parlamento Europeo el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker. Su intención es que a partir de una partida presupuestaria mínima de unos 20.000 millones movilizar hasta 300.000 millones de euros por la colaboración de los agentes privados. Cerca de 16.000 millones procederán de los presupuestos de la Unión Europea, otros casi 5.000 millones provendrán del Banco Europeo de Inversiones. También se contempla que a este fondo puedan contribuir económicamente otros estados miembros y los bancos nacionales públicos u otras agencias públicas, así como el sector privado y entidades fuera de la UE.

El fondo Juncker ha empezado a dar sus primeros pasos, con la concesión de cuatro préstamos, por un valor conjunto de 300 millones, a repartir entre la farmacéutica Grifols; una siderúrgica italiana, respaldo a Croacia para ampliar su aeropuerto y a la construcción de 14 centros de salud en Irlanda.

Una nueva IBV o un nuevo Ekarpen

Salvando las distancias, en Euskadi tenemos varias experiencias exitosas de colaboración público privada para respaldar el crecimiento de proyectos estratégicos y tractores; y también de iniciativas netamente privadas.

Se podría llegar a comprar el Fondo Juncker, con la creación del la sociedad de promoción Ekarpen (ahora rebautizada como sociedad e inversión). Su conceptualización partió del Gobierno vasco, de su sociedad participada SPRI, más específicamente desde la Sociedad de Gestión de Capital Riesgo de Euskadi, pero su premisa de partida era que la participación privada habría de ser mayoritaria. Así nació en 2008 el fondo Ekarpen, participado por el Gobierno vasco, las tres Diputaciones Forales, desde la parte pública, y las cajas de ahorros (ahora Kutxabank) y Corporación Mondragón, por parte privada y dejando la puerta abierta a nuevas incorporaciones. Ekarpen fue diseñado para dispone de unos recursos totales de 400 millones de euros (cifra que no se ha alcanzado) y que si le aplicásemos la regla de tres de Juncker, debería movilizar unos 6.000 millones en inversiones.

Aunque también puede que Urkullu esté tratando de reactivar un modelo que también fue muy exitoso el siglo pasado: la Corporación IBV, una iniciativa conjunta de BBVA e Iberdrola, para invertir en empresas punteras, cuyo mayor exponente de éxito fue la consolidación y despegue de el grupo Gamesa. Se podría estar planteando establecer una nueva IBV con un número mayor de agentes inversores para diluir más los riesgos.

Asimismo ha habido y hay aún un amplio abanico de instrumentos de inversión en el País Vasco, de dimensión mucho más limitada, pero que han permitido consolidar muchas empresas, véase Socade, Talde, Capital Riesgo, Luzaro, etc.

Kutxabank y sus accionistas

Hasta hace pocos años, cuando había un proyecto de esos que se denominan de país, si la Administración vasca no podía respaldarlo económicamente en solitario siempre estaba el recurso de conminar la participación de las antiguas cajas de ahorros. Así, poco a poco las antiguas cajas entraron en las empresas estratégicas del país y llegando a reunir tres carteras muy interesantes, porque antes de la regulación de Basilea, las inversiones en capital eran activos muy ventajosos para las cajas y para la generación de beneficios. Cada caja de ahorros invertía en las empresas de su área, véase BBK en Petronor o Ingenteam; Kutxa en CAF e Ibematica; y Caja Vital en las tuberas como Tubos Reunidos o Condesa.

Esta cartera industrial fue heredada por el nuevo banco Kutxabank que a pesar de las numerosas desinversiones que ha realizado desde 2012, en septiembre pasado, según explicó el propio Gregorio Villalabeitia, aún conservaba inversiones en 171 sociedades, valoradas en 3.1234 millones. El presidente de Kutxabank apuntó que algunas de esas participadas podrían ser vendidas a las nuevas fundaciones bancarias que a priori están interesadas en mantener el anclaje de las empresas estratégica en sus respectivos territorios.

En este contexto, la Fundación Kutxa reconoce 'no perderemos la vista a una circunstancia que deberá producirse: la desinversión por Kutxabank en empresas actualmente participadas de las que deberá salir por normativa e imperativo legal', contexto en contemplan tomar el relevo para así también 'diversificar' sus propias inversiones (hasta ahora exclusivamente las acciones del banco). Por tanto están calculando destinar recursos a 'empresas estratégicas que además sean rentables y sean sostenibles', que 'sean tractoras y generen empleo y riqueza para la sociedad'.

La casi invisible Bolsa de Bilbao

Puede decirse que 2015 fue el año del resurgimiento público de la Bolsa de Bilbao gracias a la iniciativa de Euskaltel de salir a financiarse en los mercados y a su determinación de efectuar el simbólico 'toque' de campaña en la capital vizcaína y no en Madrid, como aconsejaban algunos al estar en la capital del Estado la mayor parte de los bancos de inversión. A pesar de la larga tradición bursátil bilbaína y de tener un índice propio, la Bolsa de Bilbao pasa totalmente desapercibida para la sociedad vasca.

HISTORICO DE INSTRUMENTOS DE INVERSION

Corporación IBV, el brazo inversor de BBVA e Iberdrola

La Corporación IBV se creó en 1991 como brazo inversor de BBVA e Iberdrola, modelo que funcionó hasta principios del presente siglo y que llegó a tener más de 500 millones de euros en activos. A partir del nuevo siglo, los socios fueron perdiendo interés por este instrumento y ante las dificultades de venderla con la rentabilidad que esperaban, fueron vendiendo poco a poco las participadas, hasta disolverla en 2014. Entre los éxitos de este brazo inversor estuvo Gamesa, Azertia, Teltronic, Rymsa, Socintec, Sisteplant, Landata, Vinzeo.

Socade nació respaldar la reconversión de los noventa

Se creó en 1993 con dos objetivos, instrumentalizar las ayudas de la reconversión industrial y tomar participaciones en compañías consideradas estratégicas para la economía vasca. Inicialmente se le dotó con 30 millones para participaciones accionariales, cifra que después llegó a duplicarse, para después volver a reducir sus recursos. Entre las participaciones históricas que se conocen de Socade destacaban ACB-Arcelor Mittal; Kaiku e Iparlat, Condesa Fabril o la aeronáutica ITP a través de Sener Aeronáutica.

Talde, la decana del capital riesgo en España

Se trata de la compañía de capital riesgo decana en España. Se crea e a finales de 1997 por iniciativa del antiguo Banco Vizcaya (a través de Induban), junto con la caja de ahorros vizcaína, José Miguel de La Rica y siete grupos industriales vizcaínos. Después e suman las otras dos cajas vascas. La idea era apoyar proyectos industriales desde la estabilidad accionarial. En la actualidad, su base accionarial es muy diferente, aunque se mantiene muy activo. Tiene unos recursos de unos 130 millones que gestiona a través de cinco fondos.

Sociedad de Gestión Capital Riesgo del País Vasco

Es el brazo inversor de capital riesgo del Gobierno vasco, aunque en la sociedad promotora figuren Kutxabank y Laboral Kutxa como accionistas minoritarios. Gestiona los fondos Ezten, Sustapen, Elkano XXI y Ekintzaile XXI (que llegan en 2016 a su plazo de amortización) y se han creado los fondos Lampar y Basque FCR. Entre todos estos fondos suman unos 180 millones de euros en capital. Además gestiona las carteras de Seed Capital Gipuzkoa (de la diputación de Guipúzcoa) y el fondo público Socade (del Gobierno y las Diputaciones Forales).

El Fondo Ekarpen se diseñó para empresas en crecimiento

El fondo se creo en 2008 con el objetivo de sumar 400 millones para invertir en empresas en crecimiento, pero se ha quedado en 150 millones. Fue una iniciativa impulsada desde el Gobierno vasco y las tres Diputaciones Forales (que ahora necesitaban autorización de Bruselas para invertir), por lo que asumieron la mayoría del capital las cajas vascas, ahora Kutxabank, y después se sumó Corporación Mondragón. Entro en proyectos de CIE, Gestamp, Aernnova, Vicrila, Kailu, Progenika, pero también en las fracasadas Fagor y Gegasa.

En 23 años Luzaro ha respaldado a 1.420 pymes

Luzaro es un instrumento que se crea en 1992 como una alianza del Gobierno vasco con varias instituciones financieras para dar préstamos a pymes, en algunos casos participativos, En esta sociedad además del Gobierno vasco están Kutxabank, Laboral Kutxa, Banco Sabadell y Bankoa. En sus 23 años de historia ha respaldado a 1420 empresas, concedido financiación por 622 millones e invertido en capital de pequeñas compañías por valor de 1.980 millones. Su disponibilidad financiera para este año ronda los 35 millones de euros.

Antiguas cajas de ahorros y la federación cajas

Antes del nacimiento de Kutxabank, las antiguas cajas de ahorros BBK, Caja Vital y Kutxa, canalizaban parte de su responsabilidad económica con el territorio con participaciones directas en sus respectivas empresas tractoras. Véase BBK en Petronor e Iberdrola, Kutxa en CAF o Caja Vital en las tuberas. En ocasiones, para proyectos estratégicos acudían las tres cajas de ahorros, como fue el caso de estabilizar el accionariado de CAF o ayudar a la constitución del fondo Ekarpen. Ya no existen ninguna de estas cajas.

Las EPSV vascas tienen unos 1.000 millones en deuda vasca

El ahorro para planes de pensiones en Euskadi es muy relevante, con cerca de 22.500 millones, ingresados en las Entidades de Previsión Social Voluntaria (EPSV). En varias ocasiones desde Gobierno vasco se censurado a las EPSV por invertir poco en la economía productiva vasca. Su respuesta fue que tienen 1.000 millones invertidos en Euskadi: 900 millones en deuda pública vasca; y 100 millones en empresas. Se conoce que Itzarri tiene participaciones directas en CIE Automotive, BBVA, Iberdrola, Laboral Kutxa, CAF, Tubacex, etc.

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