Opinion legal

Los indicios de desaceleración económica en las estadísticas de Propiedad Industrial

Foto: Archivo

Algunos de los datos recientemente publicados por la Organización Mundial de la propiedad Intelectual (OMPI) en su informe World Intellectual Property Indicators 2019 han sido muy celebrados: el informe revela que se ha producido un crecimiento global entre 2017 y 2018 en las solicitudes de patentes (5,2%), marcas (15,5%) y diseños (5,7%), análisis salpicado únicamente por algunos datos inquietantes como una ligera caída de patentes en Estados Unidos por primera vez desde 2009. También España ha salido relativamente bien parada de este informe ya que, a pesar de la caída del 28,5% en las patentes, ha mantenido buenas posiciones en algunos indicadores de Propiedad Industrial como los diseños, para los que ocupamos la décima posición mundial en 2018.

Sin embargo, ha pasado desapercibido otro análisis, que es el que podemos extraer de la situación global si la analizamos separando los datos mundiales de los de China, el indiscutible "rey de las patentes". En los últimos 30 años, China ha aportado la mitad del crecimiento mundial de marcas y patentes, llegando a ser responsable del 80% de ese crecimiento en la última década.

Por lo tanto, es interesante preguntarse qué sucedería si eliminamos de la ecuación el efecto distorsionador generado por los indicadores chinos. En ese caso, nos encontramos con algunos datos preocupantes, como que las patentes no han crecido entre 2017 y 2018 en el resto del mundo, que las marcas lo hicieron en un escueto 4%, y que, de hecho, los diseños caen en un -0,4%.

Entre los expertos, es conocido que existe una correlación entre la situación económica y los indicadores de Propiedad Industrial e Intelectual, que suelen decaer en las épocas de recesión y depresión. Se trata de algo que podemos ver fácilmente analizando los datos de las tres últimas crisis económicas, momentos en los que siempre se ha producido una ralentización en el número de registros de Propiedad Industrial e Intelectual o incluso una caída de los registros. Esto ocurrió en 1990, en 2002 y, de nuevo, en 2007. En el caso de la última crisis, la caída mundial fue del 3%. ¿Podría pues concluirse que estamos ante una nueva desaceleración económica, o incluso la antesala de una recesión?

Los datos sobre la evolución de estos últimos años proporcionados por la OMPI no reflejan el patrón típico de una recesión, pues la caída durante los últimos cuatro años ha sido paulatina y poco acusada, pero nunca negativa. Sin embargo, sí que podemos decir que estamos ante la mayor ralentización en el crecimiento de estos indicadores que hemos visto en las series históricas.

Los datos apuntan hacia un nuevo patrón de crecimiento caracterizado por la moderación en el número de registros de derechos de propiedad industrial e intelectual. Para entender qué está sucediendo, deberemos seguir atentos a los próximos datos y analizar particularmente los de este 2019, que nos darán información más completa sobre cómo evoluciona esta tendencia. En cualquier caso, los datos adelantados que publica la Oficina Española de Patentes y Marcas ya auguran un año complicado, con una caída generalizada de todos los indicadores nacionales para patentes, diseños y, por primera vez en años, las marcas españolas.

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