Opinión

Frederic Borràs Pàmies: ¿Es la contabilidad una de las bellas artes?

Pues la respuesta es que no. Y a nivel internacional se estáhaciendo un considerable esfuerzo para dotar a la información financiera de una normativa que le proporcione más consistencia y fiabilidad como reflejo de la imagen fiel y la aleje de la consideración que le han dado algunos al situarla dentro de las bellas artes, al haber sido objeto de interpretaciones contradictorias, basadas en los intereses,más que en la verdadera sustancia económica de las transacciones que tiene que reflejar.

El esfuerzo más importante lo está desplegando el IASB (International Accounting Standard Board), organismo internacional que emite la normativa contable, que ya ha sido aceptada por más de cien países, y que está  intentando poner al día los aspectos considerados clave al haber asumido, a requerimiento del G-20, el compromiso de establecer una normativa de calidad aceptada globalmente para 2011.

En este proceso de puesta al día y mejora destacan dos aspectos de mayor dificultad para afinar su contenido, dada su relevancia, y son el de instrumentos financieros y la presentación, formato y contenido de los estados financieros.

El reto del reflejo adecuado de los instrumentos financieros ha estado vivo en los últimos 20 años en que éstos se han desarrollado enormemente en cuanto a volumen de contratación en los mercados, tomando diversas formas y combinaciones, a veces tan complejas que es difícil determinar los riesgos que conllevan y consecuentemente realizar una valoración adecuada. Durante todo este tiempo se ha trabajado en desarrollar normativa para realizar un reflejo adecuado.

Pero en esta última crisis se ha llegado a decir que la normativa actual la ha favorecido al propiciar fluctuaciones considerables en la valoración como consecuencia de haber permitido su reflejo a valor razonable en contraposición al principio convencional del coste histórico, utilizado como piedra angular de la contabilidad desde que en el siglo XV tomó carta de naturaleza.

Pero otro avance importante parece que se va a producir en la estimación del deterioro de los préstamos, que ha sido objeto de críticas severas en la crisis, y donde se está apuntando un cambio de modelo para pasar del de la pérdida incurrida a la esperada.

En el primero, las críticas surgen del hecho de que se asume que los préstamos serán devueltos mientras no haya evidencia que demuestre lo contrario, y, por tanto, se produce un ajuste correctivo sólo cuando ocurre un hecho que represente evidencia de deterioro.

Por el contrario, en el método de la pérdida esperada se dota una provisión a lo largo de la vida del préstamo en función de la pérdida que se estima se producirá, informando en la memoria de su cálculo.

En cuanto a la mejora del formato y contenido de los estados financieros, es consecuencia de la necesidad de adaptar el lenguaje de la información financiera al nuevo orden económico global del siglo XXI, en que la información requerida por los usuarios es diferente, al haber pasado de una economía comercial o industrial a una del  conocimiento, tecnología, etc. y el peso del valor de las empresas se ha desplazado en gran parte del inmovilizado material al inmaterial, mucho más difícil de valorar, por lo que la presentación tendrá que adaptarse en consecuencia.

La evolución que hay que seguir en esta línea es bastante más amplia, si se consideran los cambios a introducir como consecuencia de pasar de una presentación pensada para papel a los otros medios que permiten, actualmente, las telecomunicaciones.

La periodicidad anual o trimestral en que se ha venido diseminando la información financiera hasta ahora también hay que repensarla en este contexto de la inmediatez y accesibilidad de la información que facilitan las  telecomunicaciones en el entorno continuo en que operan los mercados.

También se está trabajando por parte del IASB en mejorar algunas normas, como son la de arrendamientos financieros, consolidación, reconocimiento de ingresos, etc.

En todo caso, cabe señalar que los proyectos de nuevas normas que se van conociendo parecen, por lo menos en una primera lectura, complejos de interpretar y difíciles de aplicar.

Y esta inquietud por mejorar la información financiera  también se ha manifestado en Estados Unidos, donde se ha constituido el comité denominado Blue-Ribbon Panel, que tiene como objetivo desarrollar una normativa para compañías no cotizadas que llene el vacío dejado por el enfoque seguido hasta ahora por el organismo regulador en aquel país (FASB), que según ha dicho este comité ha seguido un modelo de one size has to fit all,mientras que ellos tienen dudas de que el proceso de emisión de normativa contable esté dando respuesta a las necesidades de las empresas/sociedades no cotizadas y consideran que hay que tener en cuenta conceptos como la relevancia de la información financiera que se proporciona. Sobre todo cuando los aspectos más complejos no son relevantes pero implican costes considerables.

Las tareas del IASB (internacional) y del FASB (Estados Unidos) tienden a converger en el futuro, aunque, sin duda, van más allá del 2011, para tener un lenguaje contable común único en el mundo, gran aspiración del G-20 en un entorno económico globalizado.

El hecho de que los presidentes de estos dos organismos vayan a cambiar en los próximos meses puede dar  esperanzas de que los nuevos, con menos ataduras con el pasado, puedan llegar a acuerdos que faciliten un encuentro más próximo de las dos normativas.

Y nuestro país no es una excepción de esta demanda de mejora de la normativa contable, como demuestra el hecho de que se ha constituido en Barcelona un grupo de trabajo formado por profesionales de toda España del mundo académico de la información financiera, de la auditoría y de las empresas, para la elaboración de un libro blanco que detalle los aspectos a mejorar en nuestra normativa, que regula la contabilidad y la información financiera, tomando como referencia la información que están produciendo actualmente las empresas con la aplicación del nuevo Plan General de Contabilidad que tuvo como año de primera aplicación el 2008.

Sin duda, son loables todos los esfuerzos que se hagan para intentar mejorar la información financiera que se suministra al mercado para ser utilizada por las partes interesadas, y así poder evitar algunas preguntas malintencionadas como la indicada sobre las bellas artes.

Frederic Borràs Pàmies. Socio de Auditoría de la oficina de Barcelona de KMPG en España.

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Comentarios 4

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Sorp
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A la pregunta de si ¿es la contabilidad una de las bellas artes?

La Contabilidad, desde la llegada masiva de Economistas, Analistas,

que se han ido juntando con la Banca, Grandes Constructoras y demás,

la han convertido en un juego de niños, nadie la cumple, nadie la respeta

más que una bella arte, lo que han hecho de la contabilidad es "tirarla a

la basura de una forma tan grave que ahora una contabilidad, es lo mas

parecido a una mier_d.a." . Eso es lo que han hecho toda esta panda de

estudiosos e inteligentes, que al fin y al cabo tanto economista y tanto

analista se ha demostrado que no sirven para nada. No solo no son capaces

de ver venir una crisis, si/no que en ocasiones son ellos solitos, los que

producen las más grandes crisis. El antiguo contable de empresa hoy día

desplazado de su trabajo, era el hombre/mujer que respetaba las normas contables,

respetaba las cuentas contables, era muchisimo más honrado que toda esta panda

de vividores actuales.

Puntuación 6
#1
Antonio
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Otro Libro Blanco, esto es un cachondeo, cuántos libros blancos van a hacer, en lugar de eso que se preocupen de respetar el principio de prudencia y no tanto "fair value" que introduce el cuento de la lechera en los balances. Y los EFE sin ser obligatorios para las PYMES, en fin, sigan llevándose la pasta muerta y haciendo libritos blancos.

Puntuación 2
#2
lukaspacciolo
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Los directivos empresariales y bancarios utilizan la contabilidad para "maquillar" la imagen de las empresas. Estas nuevas normas contables IAS han tenido bastante que ver con la crisis, porque hace un par de añitos, el valor "razonable" de los promotores, reconocido y certificado por "expertos" "independientes", ha permitido creditos multimillonarios hinchados hasta la saciedad, y ha desembocado en que el valor "real" de los bienes inmuebles, ahora, con las mismas normas contables, sea bastante inferior al "tasado" en el origen. Pobre contabilidad, un buen instrumento de medición, prostituído por los poderosos para dar una imágen "fiel" que luego resulta un auténtico sepulcro blanqueado. Que Dios nos coja confesados...

Puntuación 1
#3
Carlos
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La contabilidad desde su creación con el Sr. Paccioli ha sido la "ciencia" de los forenses. Los contables o economistas dejan registrado en la contabilidad, con más o menos acierto, el día a día de la empresa. Posteriormente vienen unos señores con grandes maletas y ordenadores que basan sus trabajos en una serie de controles internos (system based approach)y cuyo afán es:

el junior/senior encontrar ajustes, así justifica su trabajo.

El Gerente evitar que estos ajustes "ensucien" la opinión del Informe y así "granjearse" la simpatía y favor del Socio y cliente.

En resumen todo vale para no perder al cliente y continuar facturando

Puntuación 0
#4