Opinión

La digitalización del proceso de recobro

La industria de los medios de pago financieros experimenta una auténtica revolución.

La industria de Medios de Pago está afrontando, desde hace años, un cambio revolucionario, con las nuevas tendencias ligadas al Open Banking, y al cumplimiento normativo al que las entidades financieras se tienen que adaptar. Las normativas ISO 20022 (pagos instantáneos y transferencias) y PSD2 (open payments) son ya de obligado cumplimiento, y las empresas tienen que adaptar sus servicios de pago a ellas. El nuevo perfil de cliente, que conoce a fondo la tecnología, busca una experiencia de usuario más avanzada, la centralización de servicios, la más alta eficacia en los pagos, y el acceso a la máxima seguridad en sus transacciones. Esto supone que surjan nuevas soluciones que permitan obtener ventajas competitivas.

Hoy en día todos estamos conectados a través de dispositivos móviles, por lo que poder comunicarnos e interactuar con todos nuestros clientes -digitales y no digitales-, en cualquier lugar y en cualquier momento, y de una manera simple, segura y efectiva, es fundamental.

La innovación tecnológica permite, en la actualidad, digitalizar procesos de negocio mediante el envío de aplicaciones personalizadas entre una entidad financiera y sus clientes bajo una modalidad B2C, de manera que se pueda interactuar entre ambos, de forma bidireccional, a través de aplicaciones que se generan en tiempo real para cada cliente en el momento en que se quiera hacer uso de ella en base a eventos de negocio, y que se envían a los clientes a través de cualquier canal.

El impacto de la Covid-19 en el Sector Bancario, que ha supuesto un crecimiento de la morosidad en el pago de los créditos al consumo, ha llevado a la industria a diseñar este tipo de aplicativos para la digitalización de los procesos de Recobro de manera que permita simplificar y facilitar a los clientes finales el pago de sus deudas, así como proporcionar seguridad en el proceso de pago salvaguardando la información y datos de los clientes. En este caso, una solución de un Hub de Medios de Pago, será una aplicación personalizada a cada deuda y cliente, que puede ser enviada a los clientes, embebida en sus comunicaciones habituales (SMS, correo con o sin un QR, eMail, App…), y que permite a los clientes finales acceder a todos los medios de pago que disponga la entidad.

De esta manera, los clientes podrán pagar sus deudas desde los propios mensajes, de manera cómoda, fácil, y confidencial.

Este es uno de los casos de uso de aplicabilidad de las soluciones que presenta el mercado, pero pensemos en que se pueden llevar a cabo otros casos de uso, fuera del ámbito de recobro, basados en el envío de aplicaciones personalizadas, como pueden ser procesos de on-boarding digitales, procesos de activación, envíos de extractos y comunicaciones interactivas, encuestas de satisfacción, cuestiones en tiempo real, campañas de marketing, gestión de eventos virtuales…

En definitiva, se puede digitalizar cualquier proceso de negocio que requiera una interacción activa entre dos partes, ya sea en modelos B2B o B2C, y todo ello de una manera personalizada al cliente, segura, y con toda la trazabilidad de la comunicación llevada en el proceso para el análisis de dicha información. Estamos ante una nueva era de los medios de pagos.

En los próximos años seguiremos asistiendo al nacimiento de nuevos modelos orientados hacia procesos de pagos más fáciles, rápidos, de bajo coste, interconectados, cuyo funcionamiento será similar en casi todos los países, dando igual quién es el consumidor o el vendedor y pudiendo realizarse a través de canales diversos. La revolución de la digitalización ya está en marcha.

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin