Opinión

Sostenibilidad en los años 20: la década de la transformación

  • Antes de 2030 la demanda de agua dulce excederá la oferta en un 40%
Las empresas han apostado en Davos por alcanzar las cero emisiones. EE

El cambio climático ha sido "el tema" en el Foro de Davos 2020. Por primera vez, los cinco mayores riesgos globales por probabilidad (y los tres primeros por impacto) están relacionados con el clima. Pero otros aspectos vinculados con la sostenibilidad y su impacto en las empresas también se han dejado notar en Davos este año.

Es el caso de la desigualdad, la transformación tecnológica o las finanzas sostenibles. En la semana del Foro de Davos, para los años 20 que acabamos de iniciar, han acuñado ya la "década de la acción", la "década de la resiliencia" o incluso la "década de los Yold" (unión de las palabras Young y old) que podríamos traducir por la década de los vie-jóvenes. Por primera vez, antes de 2030 habrá en el mundo más gente mayor de 30 años que menor.

Los retos ambientales, sociales y de gobernanza se vieron diagnosticados y protagonizaron Davos este año

Si pudiéramos extraer las principales tendencias, desde la perspectiva de la sostenibilidad, analizadas en Davos, ¿cuáles son las que van a impactar más en las empresas en los próximos años? Aquí un resumen de las tres principales:

1) Resetear el capitalismo: la década ESG

Según el FMI, en 2019 crecimos un 3% a nivel global, la tasa más baja desde 2008-2009. Si a esto añadimos que los últimos cinco años han sido los más cálidos de la historia desde que tenemos registros, la percepción de la ciudadanía del crecimiento de la desigualdad y unas instituciones que no resuelven los retos más acuciantes, el caldo de cultivo está creado para elevar las demandas de responsabilidad ante un sistema que sienten muchos que no funciona para ellos.

El Trust Barometer de Edelman lo enunció así: para el 56% de las personas "el capitalismo, tal como existe hoy en el mundo, hace más daño que impacto positivo". Si hacemos foco en los datos para España esa cifra se eleva hasta el 60%.

Como respuesta, las propuestas plasmadas en el Manifiesto de Davos, la Business Roundtable americana o la llamada a la acción de CSR Europe para Presidentes y CEO, en colaboración con Forética en España, forman parte del intento de un cambio real.

La llamada al "stakeholder capitalism" del foro económico mundial, la ya tradicional carta de Larry Fink, CEO de BlackRock, empujando en su filosofía de inversión a los aspectos ESG (ambientales, sociales y de buen gobierno), la puesta en marcha del European Green Deal o la apuesta de grandes países, entre ellos, España, por avanzar en la Agenda 2030 y sus 17 ODS son señales en la dirección de avanzar en una economía "que funcione para las personas y el planeta".

También el convencimiento de empresas, como mostró el Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD), que dejan atrás la dicotomía de tener que elegir entre sostenibilidad y competitividad pudiendo obtener mejor resultado uniendo las dos. Empresas que observan las oportunidades y la realidad de transformar de manera sostenible sus productos y servicios, llegar a nuevos mercados o captar el mejor talento al ofrecer un propósito alineado con sus valores a las personas que se unen a su proyecto.

2) Cambio climático y biodiversidad: La década de la resiliencia

La previsión que la temperatura media suba este siglo más de 3 grados desde los niveles pre-industriales, duplicando en sentido negativo el objetivo del Acuerdo de París, marca la necesidad de urgencia.

El riesgo en mercados, en ruptura de cadena de valor, en las personas, se manifiesta. Las empresas líderes en Davos señalaron la hoja de ruta: Cero emisiones netas de carbono en 2050 y cero pérdidas netas de biodiversidad en 2030, por ejemplo.

La ley climática europea marcará la agenda, junto con la exigencia de transparencia de riesgos climáticos por parte de inversores para orientar los flujos de inversión.

Antes de 2030 la demanda global de agua dulce excederá la oferta en un 40% y a la vez que las sequías impactarán en la actividad de empresas y ciudades, los efectos climáticos adversos tendrán su cruz en la necesidad de adaptación de ciudades costeras por la subida del nivel del mar.

Soluciones para transformar la economía a un modelo circular, acabar con la contaminación, especialmente de plásticos, en los océanos, o soluciones de movilidad que mejoren la calidad del aire en ciudades tendrán gran desarrollo.

3) Desigualdad y transición justa: La década de la acción

La década en la que deberíamos alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) ha sido bautizada por Naciones Unidas como la década de la acción. Oxfam presentó en el contexto de Davos también su informe sobre el aumento la desigualdad.

Desigualdad que ahora se explica no sólo en términos de género, a la espera este año de la nueva directiva europea de brecha salarial, sino también desigualdad en términos entorno rural-urbano o jóvenes-mayores.

La buena noticia es que estamos a tiempo de gestionarlos y las oportunidades son innumerables

La transformación tecnológica deberá ser responsable y las empresas deberán ayudar a transformar las habilidades empleados senior y desarrollar las de los jóvenes. En la década de la acción la salud mental, o la afectada por el aire, la dieta o la temperatura tendrá un protagonismo en la actuación de las empresas tanto internamente como en el impacto de los productos y servicios en la salud.

En definitiva, los retos ambientales, sociales y de gobernanza se vieron diagnosticados y protagonizaron Davos este año. La buena noticia es que estamos a tiempo de gestionarlos y las oportunidades son innumerables.

Transformar los sistemas (alimentación, energía, financiero o movilidad, por ejemplo) no será sencillo, pero es el camino adecuado. Los años 20 serán también la década de la transformación.

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