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Citi 'repinta' la banca española: donde veía debilidades ahora encuentra virtudes

Servicios financieros e inmobiliarios

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Las virtudes de la banca española siempre han estado ahí, pero ha sido esta semana cuando Citi se ha dado cuenta. Después de varios meses en los que la prensa extranjera, los bancos de inversión y algunos gurús del mercado no paraban de poner en entredicho el sistema financiero español, Citi salió ayer al desquite de las entidades nacionales.

Sin embargo, la relevancia de su informe toma mayor cariz, después de las fuertes acusaciones que había hecho hace tan sólo siete días hacia la mayor entidad por capitalización de España: Banco Santander (SAN.MC).

Y es que la semana pasada un informe realizado por Citi aseguraba que el banco presidido por Emilio Botín era, junto al belga-holandés Fortis, la entidad que más acudía a las subastas del Banco Central Europeo (BCE) para obtener liquidez. La reacción no se hizo esperar, y el primer banco de España montó en cólera.

Con la que está cayendo -el sector financiero mundial está bajo sospecha permanente desde el advenimiento de las subprime-, el riesgo reputacional que conllevaba esta afirmación preocupó considerablemente al afectado. En sólo unas horas, el director financiero del Santander, José Antonio Álvarez, desmintió la crítica con rotundidad. Su queja fue escuchada y Citi añadió la siguiente coletilla a su anterior aseveración: "Banco Santander nos ha hecho saber que, hasta la fecha, no ha retirado ninguna cantidad de esta línea de financiación". A lo que el ejecutivo añadió: "No hemos utilizado el crédito del BCE porque es más caro y porque tenemos acceso a fondos más baratos en el mercado".

Segundo informe

Cuando el asunto parecía haberse quedado en agua pasada, la entidad estadounidense volvió a la carga y emitió una nueva recomendación sobre la banca española. De una manera, al parecer, espontánea, decidió que era el momento oportuno para resaltar las fortalezas históricas y las virtudes tradicionales que han caracterizado al sector financiero nacional. Que si los "fuertes ratios de capital" por aquí, que son "los mejores de entre una selección de los grandes bancos europeos"; que si el "gran regulador español ha ayudado a que el mix de negocio sea el ideal" por allá...

Los analistas de Citi se deshacían en elogios hacia el ámbito financiero doméstico. Y, como no podía ser de otra manera, haciendo mención especial en el caso de Santander -aunque también incluyendo al otro grande, BBVA-: "Ambos se pueden permitir crecer tanto de forma orgánica como vía adquisiciones", apuntaba la nota. "Ambos poseen, con mucho, los ratios más positivos de Europa en términos de apalancamiento", subrayaba igualmente el informe hecho público ayer por la entidad financiera estadounidense.

Además, el informe concluía asegurando que Santander es una atractiva inversión y recomienda comprar acciones. De hecho, Citi establecía un precio objetivo de 18,5 euros, frente a los 11,74 euros a los que cerró ayer. Para el resto se muestra más neutral -BBVA y Banesto- e incluso recomienda vender acciones en Popular (POP.MC) y Sabadell (SAB.MC).

Situación solvente

A pesar de todas las dudas que puede levantar la banca española fuera de nuestras fronteras, los analistas nacionales enarbolan la solvencia de las entidades y aseguran que ha sido decisiva la labor del Banco de España en estos últimos años. De hecho, el ratio medio de morosidad se mantuvo por debajo del 0,8 por ciento en 2007, cerca de los mínimos históricos y muy alejado de las entidades americanas, cuya tasa de impagos asciende al 5,82 por ciento de media, la más alta en más de veinte años.

"No me cabe la duda de que el impago en España se incrementará, pero no creo que se superen los niveles de 1993, cuando este ratio rondó entre el 6 y el 8 por ciento", afirma Jordi Padilla, director de análisis de Atlas Capital. Y es que en ese año, la economía decreció más de un 1 por ciento y para este ejercicio los analistas calculan que el PIB puede superar el 2,5 por ciento de crecimiento.

No obstante, la fortaleza de la banca está íntimamente relacionada con la evolución económica, por lo que una desaceleración del consumo provocará un estrechamiento de márgenes y podrá tener un negativo impacto en los resultados. "Además, un posible impago en el sector inmobiliario también repercutirá de forma considerable en el sector, ya que más del 15 por ciento de los créditos son a compañías promotoras", comenta Ofelia Marín-Lozano, jefa de análisis Banca March.

Resultados decisivos

Ante este panorama, los analistas creen que será decisiva la presentación de resultados del próximo trimestre, que empezará la semana que viene con la banca americana. "En el mercado hay una gran desconfianza en el sector que ha provocado que los tipos de interés a corto plazo, que son con los que se financian los bancos, estén más altos que los de a largo plazo. Esta situación volverá a la normalidad cuando vuelva la credibilidad en el sector, pero a corto plazo no la vemos", explica Padilla.

Esto provoca que la banca española pierda en bolsa más de un 10 por ciento en el año. El peor parado es Bankinter (BKT.MC), que baja más de un 20 por ciento, a pesar de la batalla accionarial entre Jaime Botín y Crédit Agricole por conseguir el control de la entidad. De cerca le sigue Santander, que sufre un recorte del 20,62 por ciento, casi en línea con la caída de BBVA (BBVA.MC), que baja un 19 por ciento. Los expertos aseguran que el mercado no está valorando el equilibrado mix de negocio que tienen estas dos entidades españolas.

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