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Cosmética a prueba de aduanas

Las perfumerías se han visto invadidas de lo que se ha llamado 'mini-cosmética': el mismo producto pero en envases más pequeñosFoto: Archivo

Hoy, uno de agosto, es día de operación salida y quizá esté sentado en el sillón de su despacho. El único consuelo que le queda es pensar, por ejemplo, en las largas colas de los aeropuertos que van a soportar esos afortunados. Algunos, incluso, también clamarán al cielo cuando se dispongan a cruzar la aduana, pues llevaban consigo un neceser repleto de botes y frascos sospechosos de terrorismo.

Si no quiere sufrir este sobresalto le damos las claves para que pueda subir al avión con toda su cosmética de aseo y no le toque tirar sus mejores enseres en la puerta del control de seguridad del aeropuerto. Porque, aunque el nuevo reglamento sobre líquidos y geles entró en vigor hace meses, todavía hay quienes lo desconocen y pueden comenzar el verano con mal pie.

Con el objetivo de protegerse frente a la amenaza de los explosivos líquidos, la Unión Europea ha adoptado nuevas medidas de seguridad que restringen la cantidad de líquidos o sustancias de consistencia similar que los pasajeros pueden portar consigo. Estas medidas son aplicables a todos los viajeros que salgan de los aeropuertos de la UE, independientemente del destino.

Capacidad máxima

Sólo está permitido llevar en el equipaje de mano pequeñas cantidades, que tienen que ir en contenedores con una capacidad máxima cada uno de 100 mililitros. Además, cada pasajero debe de empaquetar estos diminutos recipientes en una bolsa transparente de plástico con auto cierre de no más de un litro de capacidad, que facilitará los controles de seguridad.

¿Qué se consideran líquidos según la normativa?

-El agua y otras bebidas, las sopas y los jarabes.

-Las cremas, las lociones y los aceites, incluida la pasta de dientes.

-Los perfumes.

-El gel como, por ejemplo, el de ducha o el champú.

-Los contenidos presurizados, como la espuma de afeitar y el desodorante.

-Los aerosoles.

Para agilizar las colas y el trabajo del personal de seguridad, llegado su turno tendrá que pasar a través del escáner, por separado, su equipaje de mano y la citada bolsa transparente.

Surtido completo

Parece complicado, pero no lo es tanto gracias a las grandes firmas de cosmética que, en pocos meses, han sacado al mercado un completo surtido de productos a prueba de aduanas que cumple con todas las reglas para que no terminen en el cubo de la basura.

Las perfumerías se han visto invadidas de lo que se ha dado en llamar cosmética mini: el mismo contenido pero presentado en pequeños recipientes que, en muchas ocasiones, se ofrecen en forma de kit especial para viajar en avión.

Renunciar a la cantidad no quiere decir que haya que olvidarse de la calidad. Así, se pueden encontrar productos de talla mini adaptados a nuestras necesidades: aftersun, antiarrugas, para hombres, para mujeres, reafirmantes, hidratantes… y de las mejores marcas. También hay casas que han pensado más allá y están comercializado otra idea muy práctica: pequeños envases vacíos, para que cada uno en su casa los rellene de sus cremas y productos favoritos.

Sólo existe una excepción: puede subir al avión medicamentos y comida para bebés, presentándolos separadamente en los controles, pero no dentro de la bolsa transparente. Y recuerde que estas normas sólo afectan al equipaje de mano. Si ha decidido facturar su maleta, entonces puede meter dentro de ella todo lo que necesite. Más información en aena.

Otro de los inconvenientes que hay que evitar cuando se viaja, sobre todo en avión, es el síndrome de la clase turista. Lo ideal para no tener problemas circulatorios durante o después de los trayectos es tomarse desde varios días antes de coger el avión una aspirina y continuar con su ingesta un par de días después del viaje, ya que el trombo puede desencadenarse hasta 48 horas después. También podremos realizar ejercicios durante el vuelo de punta-talón y dar largos paseos las horas posteriores a haber tomado tierra. Estos consejos son recomendables también en trayectos largos de coche, autobús o tren.

El temido 'jet-lag'

El 80 por ciento de viajeros de vuelos de larga distancia sufren cansancio a la llegada, problemas de sueño y pérdida de energía a causa de la alteración del ritmo circadiano normal. Es el temido jet-lag, que no tiene consecuencias graves pero nos puede aguar los primeros días de vacaciones. Un estudio llevado a cabo por el Edingurgh Sep Center de la aerolíne British Airways ha demostrado que las gafas de sol disminuyen los síntomas que producen los viajes a través de distintas regiones horarias.

Usadas durante el vuelo consiguen engañar a nuestro reloj interno.
También es recomendable descansar durante el trayecto en las mejores condiciones posibles e ingerir alimentos ligeros. Además, se aconseja al llegar al destino someterse a alguno de los tratamientos de belleza específicos para drenar y desintoxicar que ofrecen en los hoteles y así reorganizar el organismo.

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