Motor

Movilidad eléctrica: en 2023 se venderán más vehículos electrificados que solo de combustión

  • En Europa surgirán redes de recarga para fidelizar clientes, similares a las de telefonía móvil
  • España sigue a la cola de Europa en instalación de puntos de recarga

La empresa de soluciones de recarga para vehículos eléctricos Juice Technology ha elaborado un informe sobre el sector del automóvil eléctrico a nivel mundial en los próximos años en el que pronostica que durante el primer semestre de 2023 las matriculaciones de vehículos electrificados superarán a las de coches de diésel y gasolina.

La expansión del vehículo eléctrico continúa aumentando en los principales mercados mundiales, especialmente en China, Europa y Estados Unidos. China se perfila como un poderoso productor que va a jugar un papel clave en la industria del vehículo eléctrico en Europa y Estados Unidos: se prevé que en 2025 haya al menos 6 marcas chinas en ambos mercados y continuará siendo el mayor mercado mundial de vehículos eléctricos hasta 2026. Estados Unidos, por su parte, alcanzará una cuota de vehículos eléctricos de alrededor del 40% en 2025.

Según el informe, en Europa habrá un panorama similar al de los operadores móviles en las conexiones de carga rápida en Europa. Surgirán entre 3 y 5 redes que competirán por la fidelidad de los clientes a largo plazo.

En diciembre de 2019, la UE anunció su intención de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero del transporte por carretera en un 90% para 2050 respecto a 1990. Para lograr este objetivo es necesario desarrollar una infraestructura de recarga consistente y se considera que para 2030 debería existir al menos un punto de suministro cada 60 km en cada dirección a lo largo de la Red Transeuropea de Transporte, con el objetivo de lograr un millón de puntos de recarga de aquí a 2025.

Crecimiento del eléctrico puro

También se desprende del estudio que el porcentaje de vehículos electrificados (eléctricos puros e híbridos enchufables) superará las matriculaciones de diésel y gasolina en el primer semestre de 2023. Para 2025, los vehículos eléctricos alcanzarán el punto de inflexión en prácticamente todos los segmentos y clases de vehículos, en el que serán significativamente más atractivos que los de combustión exclusivamente, tanto por precio como por prestaciones.

Gracias a la mejora en las autonomías, tiempos de recarga y las opciones de suministro de energía en espacios públicos y privados, los fabricantes están incorporando tecnología eléctrica (hibridación, hibridación enchufable o eléctricos puros) en prácticamente todos los segmentos del mercado.

No obstante, según se desprende del informe, el éxito de los híbridos enchufables será limitado en el tiempo y el fin de esta categoría ya es previsible, al menos en Europa: debido al escaso uso de la función de carga, las cifras de consumo reales, las bajas autonomías y el precio que supone disponer de un motor eléctrico, otro de combustión, batería y cargador, los privilegios y las exenciones fiscales no podrán mantenerse mucho tiempo. Ya se está debatiendo a nivel europeo la posibilidad de vincular los privilegios y las exenciones fiscales a la cuota real de uso del e-drive. Con una autonomía cada vez mayor, una red de recarga cada vez más desarrollada y precios cada vez más competitivos, el mercado se irá inclinando hacia los vehículos eléctricos puros en 2024.

Redes de carga rápida

En 2024 prácticamente todas las estaciones de servicio de las carreteras europeas tendrán conexiones de carga rápida, lo que supondrá una enorme inversión para los operadores. Esto se trasladará en forma de precios más elevados por kWh a los usuarios y se prevé que se instalen entre 3 y 5 redes en toda Europa que competirán por la fidelidad de los clientes a largo plazo, de forma similar a los operadores de telefonía actuales.

La carga en casa o en el trabajo con cargadores de corriente alterna será una alternativa más barata para los usuarios, ya que las tarifas de carga variable mejorarán dependiendo del suministro de energía renovable en la red, la hora y el consumo de la red.

Para la carga de CA, el cargador trifásico de 11 kW se está convirtiendo en la solución más común en Europa, aunque no en España, pues el dispositivo embarcado en el vehículo no es muy complejo y resulta suficiente para cargar completamente baterías de unos 80 kWh durante la noche. Para instalaciones en garajes privados, comunitarios o públicos, esta potencia es la que ofrece la mejor relación entre coste y beneficio.

En cargadores de corriente continua, la conexión CCS con una potencia de carga de hasta 350 kW será estándar en las rutas de larga distancia, si bien las instalaciones de 50 a 100 kW se utilizan más en aparcamientos públicos, centros comerciales, etc.

España, mucho camino por recorrer

Según el último Barómetro de Electromovilidad elaborado por ANFAC, la cuota de vehículos eléctricos continúa ganando terreno en España, pero aún lo hace con unas cifras muy modestas en comparación con otros países europeos. En 2021 la cuota de mercado de vehículos electrificados ha crecido 14,3 puntos respecto a 2020, una cifra que se sitúa lejos de la media europea (+39,7 puntos).

En cuanto a recarga, a día de hoy, España es aún uno de los países de Europa con menos infraestructura de carga para coches eléctricos. De hecho, según el informe "Making the transition to zero-emission mobility", elaborado por la ACEA, nuestro país apenas contaba, a mediados del año pasado, con un 3,3% de los puntos de recarga que hay repartidos en toda Europa.

La infraestructura de recarga de acceso público aumentó en 709 puntos en el cuarto trimestre de 2021. A lo largo del año se instalaron 4.866 puntos, un crecimiento 4 veces inferior al necesario para acompasar el crecimiento del mercado. Adicionalmente, este crecimiento se produce en niveles potencia asociados a carga lenta, con potencia de como mucho 22 kW. Tan solo el 12% de la infraestructura de recarga de acceso público en España corresponde a carga con potencia superior a 22 kW.

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