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El rebote del 50% desde mínimos convierte a Tesla en la novena automovilística por capitalización

Tesla ha pisado el acelerador y se revaloriza un 50% desde los mínimos marcados en febrero, una subida casi tres veces superior a la experimentada por Ford y General Motors. Esta situación ha llevado a que Tesla se convierta en la novena automovilística mundial por capitalización, situándose, con sus 29.634 millones de euros, entre Nissan y Audi, que capitalizan 36.782 y 27.151 millones de euros, respectivamente.

Así, la compañía dedicada a la fabricación de vehículos eléctricos entra en el top 10 de automovilísticas con mayor valor en bolsa a pesar de ceder un 9 por ciento en lo que va de año. El ranking lo encabeza Toyota, que capitaliza 177.174 millones de euros, seguido de Daimler -75.830 millones- y Volkswagen, que cedió el segundo puesto tras el escándalo del Dieselgate y cuenta con un valor en bolsa de 66.414 millones.

Ciñendo el análisis al mercado estadounidense, la compañía presidida por Elon Musk se consolida como la tercera más grande del sector, tan solo por detrás de General Motors y Ford, cuya capitalización asciende a 43.904 millones y 43.743 millones de euros, respectivamente.

Desde los vehículos de lujo que producía en sus inicios, con unidades cuyo precio ascendía a las seis cifras, Tesla ha modificado su estrategia para incluir también entre su catálogo modelos más económicos, como es el caso del Model 3, que saldrá a la venta a un precio de 35.000 dólares. Este cambio de rumbo de Tesla ha tenido buena acogida en el mercado, tal y como evidencia el ascenso de su valor en bolsa, que sube un 20,7% desde 2015, cifra que contrasta con el descenso del 8,2% sufrido por el resto de automovilísticas durante este período.

Sin embargo, las perspectivas de beneficios que manejan los analistas para el próximo trienio todavía se sitúan lejos de los previstos para el resto de firmas que copan el top 10 del sector. Las pérdidas de 260 millones de euros sufridas en el segundo trimestre, más de tres veces superiores a lo esperado por los analistas, refuerzan la previsión de que cerrará el ejercicio 2016 con unas pérdidas de 261 millones de euros, según el consenso de mercado recogido por Factset. Estas cifras contrastan con los 4.705 millones de euros de beneficio neto que prevén los analistas para la japonesa Nissan, que la antecede en el ranking, o los 6.721 que se barajan para Ford, la séptima automovilística del mundo por valor en bolsa.

Objetivo 500.000 unidades

La justificación a que la compañía se cuele entre los grandes por capitalización pese a registrar unos resultados muy inferiores a las de sus competidoras se encuentra en las previsiones de expansión del coche eléctrico y, dentro de este segmento, de la propia Tesla. Su evolución en bolsa no se ha visto correspondida con la consecución de unos buenos resultados, lo que ha provocado que sus acciones cuenten con un PER -veces que los beneficios de la compañía están recogidos en el precio de sus acciones- desorbitado de 121 veces para 2017, lejos de las 14 veces que promedian las grandes del sector.

Tras recibir 350.000 peticiones de compra de su Model 3 Sedan en el mes posterior a su presentación, la compañía se puso manos a la obra para incrementar la capacidad de su factoría de Fremont, situada en California, para poder hacer frente a una creciente cartera de pedidos. Así, Tesla prevé elevar el número de vehículos entregados desde las 80.000 unidades en 2016 hasta las 500.000 que prevé para 2018, lo que duplicará su facturación desde los 7.308 millones de euros previstos para 2016 hasta situarla en los 14.610 millones en 2018. Este incremento en ventas le permitirá salir de números rojos y, de este modo, registrar un beneficio neto que los analistas cifran en 749 millones de euros para 2018.

Tan solo el Model 3, su modelo más económico, generará unos ingresos adicionales de más de 17.500 millones de euros en los próximos diez años y un beneficio bruto -ebitda- de 4.400 millones, según detalló el propio Elon Musk.

En este sentido, los planes de expansión de la compañía van a la par de las previsiones de implantación del coche eléctrico en las carreteras. Tal y como señala un informe elaborado por Bloomberg, en 2016 se venderán un total de 462.000 vehículos, lo que representa un 0,6% del total de unidades vendidas en el mundo. Sin embargo, para 2040 se prevé que el número de coches eléctricos vendidos ascienda hasta las 41 millones de unidades, casi 90 veces más. De este modo, los autores del informe concluyen que, para entonces, uno de cada cuatro vehículos en carretera utilizará la electricidad como fuente de energía, lo que repercutirá en la marcha de otros sectores, ya que desde la firma se proyecta una reducción de la demanda de crudo en 13 millones de barriles diarios a cambio de elevar la demanda de electricidad en un 11%.

Sin dividendos, por ahora

En línea con la práctica seguida por algunas tecnológicas, Tesla todavía no ha repartido dividendos entre sus accionistas en sus 13 años de existencia con el objetivo de reinvertirlos en la propia compañía y financiar sus planes de expansión. Tal y como figura en su web, la automovilística tiene la intención de "retener los beneficios para financiar proyectos que permitan crecer", por lo que no se prevé que esta situación se revierta a corto o medio plazo.

Buena muestra de ello la encontramos en sus cuentas de 2015, en los que, pese a cerrar con unas pérdidas de 889 millones de euros, la compañía decidió emplear 1.450 millones en nuevos proyectos de inversión, como la compra de nueva maquinaria para su cuartel general de California. Este incremento en sus compras de activo fijo fue posible gracias al aumento de su deuda neta, que se elevó en 973 millones de euros hasta instalarse en los 1.469 millones de euros.

Las cifras de inversión para este año probablemente sean más elevadas tras abonar un total de 2.200 millones de euros para llevar a cabo la compra de SolarCity, una compañía dedicada a la instalación de paneles solares en hogares y de la que Elon Musk es también el principal accionista. El objetivo de la firma es que los conductores logren el autoabastecimiento eléctrico a través de las placas solares situadas en lo alto de sus casas, lo que se prevé que genere unas sinergias cercanas a los 135 millones de euros anuales.

El coche más rápido del mundo

Los planes de expansión de la compañía pasan, en buena medida, por lograr aumentar la autonomía de los vehículos, ámbito que copa la atención de la cúpula de Tesla. Buen ejemplo de ello es el modelo con el que se dio a conocer al gran público: el Roadster. Lanzado al mercado en febrero de 2008, el vehículo podía recorrer casi 400 kilómetros sin necesidad de ser recargado. Sin embargo, su versión 3.0, que salió al mercado a comienzos de 2015, contaba con una autonomía un 62% mayor, al ser capaz de avanzar hasta 640 kilómetros con la batería recién cargada.

La simple publicación de un tweet de Elon Musk el martes, un día antes de la presentación del modelo P100D, en el que anticipaba que la compañía lanzaría "un nuevo producto", sirvió para catalizar las compras de sus títulos, que se apuntaron una subida del 1,9% en la sesión.

De ahí la buena acogida que tuvo en el mercado el lanzamiento de su nuevo modelo P100D, cuya batería le permite recorrer 613 kilómetros sin necesidad de recarga y que se convertirá en el más rápido del mundo, al ser capaz de pasar de 0 a 100 kilómetros por hora en apenas 2,5 segundos. El coche saldrá al mercado a un precio de 135.000 dólares.

Un recorrido alcista del 8%

Ni las dudas sobre su adquisición de SolarCity ni la incertidumbre sobre la resolución de la Administración estadounidense por el accidente de uno de sus vehículos sin conductor que se saldó con una víctima mortal han frenado la evolución de Tesla en bolsa. Sus títulos, que cotizan a 220 dólares, casi 15 veces más que los 17 dólares a los que salió a bolsa en junio de 2010, ya se sitúan a sus niveles pre Brexit. Sin embargo, este rally alcista no ha borrado el potencial de revalorización de sus títulos, que actualmente se sitúa en el 8%.

Tras perder el consejo de compra en marzo de 2015, la recomendación de los analistas se ha movido en los últimos meses entre el vender y el mantener que ahora luce.

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