Bolsa, mercados y cotizaciones

Cómo invertir en el cambio demográfico

El envejecimiento de la población en los países desarrollados y el incremento del poder adquisitivo en los emergentes, a medida que crece su clase media, marcarán las pautas para invertir globalmente durante las próximas décadas.

Es una tendencia que ha surgido discretamente y en muchos casos permanece como ruido de fondo, subestimada por los inversores. Pero lo cierto es que puede modificar de una manera determinante la forma de invertir durante las próximas décadas. En un mundo cada vez más global, no es sólo el ritmo de la economía lo que marca distintas velocidades en función de las áreas geográficas; también lo hace la demografía. Algunos ejemplos ya están sobre la mesa: en países desarrollados como Alemania o Japón ya se aprecian signos evidentes del envejecimiento de la población, con la caída en picado de la tasa de sustitución en el mercado laboral. Entre tanto, en EEUU toda una generación, los baby boomers nacidos en los sesenta, ya se están jubilando y tirando de sus planes de pensiones. Y España va por el mismo camino: con más de 46 millones de habitantes y una esperanza de vida de 79,34 años para los varones y de 85,17 años para las mujeres ?según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE)?, presenta una pirámide de población casi invertida, es decir, que la mayoría de la población tendrá una edad avanzada. En concreto, según el INE el 37 por ciento de la población superará los 64 años en el 2052.

Paralelamente, los países emergentes afrontan la situación contraria, con pirámides de anchas bases compuestas por los sectores de población más jóvenes. Según datos proporcionados por Fidelity, la población de los países hoy en vías de desarrollo equivaldrá al 88 por ciento de la población mundial en 2015. Estos países están viviendo un proceso de relevo generacional, en el que los jóvenes están ganando poder adquisitivo, forjando una nueva clase media estimulada por el mayor crecimiento económico que, a su vez, abre las puertas a una nueva generación con mayor poder adquisitivo que cambiará las pautas de consumo. Un buen ejemplo de este proceso es China, cuya población de la zona rural está en pleno éxodo hacia las grandes ciudades, y en donde la apertura progresiva del mercado está permitiendo a los jóvenes chinos acceder a productos que sus padres y abuelos tuvieron vedados en décadas anteriores.

Pese a lo poco que se ha hablado de esta tendencia -algunas de las fuentes consultadas para la elaboración de este reportaje también la denominan mega tendencia o tendencia transversal-, sí que hay alguien vigilando de cerca el proceso: las gestoras de fondos de inversión. De hecho, ya se pueden contar unas cuantas que se ponen como objetivo de inversión este cambio generacional que se está gestando de manera simultánea en todas las regiones del mundo. Unas lo hacen a través de productos globales y las que más, mediante la combinación de productos que invierten en sectores estratégicos, tratando de aprovechar ineficiencias actuales para invertir en nichos que serán fundamentales.

Cómo posicionarse

Fidelity pertenece al primer grupo de firmas de gestión, con su fondo Global Demographics. Lo lanzó el pasado 14 de marzo y ya acumula un rendimiento del 15,5 por ciento, gracias a su estrategia de invertir en valores líderes que califica como ganadores en el presente o ganadores del futuro siempre que cumplan los requisitos de ofrecer retornos sostenibles y crecientes en el tiempo y que superen las expectativas del mercado. En la lista de exigencias también figura que el título presente un potencial alcista superior al 20 por ciento.
El equipo de gestión de Fidelity identifica siete sectores con un papel trascendental en el cambio demográfico: salud, consumo, tecnología, ingeniería, energía, electricidad y finanzas. Apartir de un universo de inversión de aproximadamente un millar de compañías, se realiza una criba a partir de las exigencias ya citadas que reduce el tamaño de la cartera hasta un mínimo de 50 acciones y un máximo de 80. El ranking resultante postula a Colgate Palmolive como claro ganador del presente, gracias a su presencia en países emergentes donde está apareciendo una nueva y pujante clase media. La firma goza de una posición de liderazgo, habida cuenta de que los productos que comercializa aún tienen escasa penetración en numerosos países emergentes. Desde la gestora clasifican en la categoría de ganadores del futuro, y pormotivos idénticos a la elección de Colgate Palmolive a la cervecera Nigerian Breveries. También identifican como ganadora del futuro, aunque en este caso por su posicionamiento en países con población envejecida, a Endologix, farmacéutica centrada en el tratamiento de aneurisma abdominal aórtico, la decimotercera causa de muerte en EEUU.

La conclusión más interesante del trabajo de los expertos de la gestora es la identificación y condensación en cinco puntos de las claves que van a guiar el cambio demográfico en los próximos 40 años. Dichas claves se entrelazan entre sí siguiendo esta cadena de acontecimientos: una población creciente demanda cada vez más recursos, a la par que emerge una nueva clase media; el crecimiento de esa nueva clase media trae consigo mejoras en el estilo y calidad de vida que contribuyen al envejecimiento de la población, al alargar su esperanza de vida; finalmente, una población más envejecida lleva implícito el incremento de las tasas de dependencia.

En la salud y en la enfermedad

Dentro del apartado de fondos que invierten en el sector farmacéutico -que, por cierto, es el que acapara mejores recomendaciones del consenso de mercado en 2013-, y que están a la disposición del inversor español, brillan con intensidad dos productos de Pictet: Pictet Biotech y Pictet Generics. El primero acumula subidas de doble dígito tanto en 2013 -con un avance del 29,3 por ciento- como en el anualizado a tres y cinco años, gracias a que el sector es "de alto crecimiento, fragmentado, de difícil acceso, basado en innovación y cuyo catalizador son las aprobaciones de medicamentos"; el segundo fondo también presenta subidas de doble dígito tanto en el año como en el anualizado a cinco años. El primero invierte en empresas del segmento biotecnológico y el segundo, en fabricantes de medicamentos genéricos. "La población mundial llegará a 9.200 millones en 2050, 2.000 millones mayores de 60 años, de manera que la demanda de productos y servicios médicos seguirá creciendo, independientemente del ciclo", alegan desde la casa suiza para justificar este posicionamiento estratégico.


Desde Pictet aportan un ejemplo real que ilustra la filosofía del fondo: en EEUU, el gasto en salud de una persona mayor de 65 años lleva creciendo a un ritmo anual del 7 por ciento desde 1960 y actualmente asciende a 8.900 dólares (7.624 euros), 3,4 veces más que lo que gasta la administración en un adulto entre 18 y 44 años. La elección de la industria de fármacos genéricos es una estrategia para estar presentes en países emergentes, que son los principales demandantes de este tipo de medicina. Desde Pictet señalan que este segmento ofrece un crecimiento consistente de entre el 10 y el 15 por ciento, frente al 4 por ciento de los fármacos convencionales, y señalan como características del segmento el alto crecimiento, la fragmentación, con la re-ingeniería como base dado que apenas se invierte en I+D, y "cuyo catalizador son las expiraciones de patentes de fármacos de marca, por valor de 150.000 millones de dólares en los próximos años".

La eficiencia será clave en materias primas

Dentro del sector de energía, uno de los fondos que mejor está funcionando en el año pertenece a la casa Vontobel, el Vontobel Fund Future Resources B, que sube cerca de un 6 por ciento en 2013 y obtiene la máxima calificación de Morningstar, cinco estrellas. Ricardo Comín, director comercial de Vontobel para Iberia y América Latina, fundamenta el papel de este fondo en los procesos demográficos en que uno de los principales desafíos del futuro a escala mundial será "tener que combinar una elevada demanda de recursos de todo tipo debido a la industrialización -energía, metales, minerales, agricultura y agua- junto con la existencia de unas rentas cada vez mayores en los países en desarrollo, incluyendo los países más poblados del mundo". Comín argumenta que, amén de los precios de las materias primas, dentro de este nuevo orden mundial las compañías de recursos tradicionales tendrán que lidiar también con unos costes laborales crecientes, a una productividad decreciente y a "un cada vez mayor nacionalismo de los recursos", es decir, a mayores impuestos de los gobiernos a las compañías o, directamente, a la "nacionalización inmediata de sus activos".

La situación se puede resumir de una manera sencilla: las mejoras en la calidad de vida conducirán a una demanda creciente y a una oferta menguante, por lo que otro de los factores que será clave para distinguir a los negocios buenos de los malos será la eficiencia que muestren estos en su gestión. "Existen oportunidades de inversión entre las empresas que producen recursos y materiales hechos con recursos, que gestionan los activos de los recursos de una manera más eficiente y que mejoran tecnologías de extracción ya existentes o que ofrecen una mejor rentabilidad", indica Comín. Desde la gestora explican que, aunque el fondo "no pretende ser un fondo medioambiental o sostenible", el proceso de búsqueda de "oportunidades que surgen de la escasez de recursos y del crecimiento de la demanda de energía y agricultura" sí que guarda conexiones con el aspecto medioambiental, como también lo guarda con la revolución energética que está viviendo EEUU a raíz de la explotación de petróleo y gas pizarra.

Otro segmento estratégico para los inversores con inquietud por el cambio demográfico y que tiene que ver con la eficiencia y la administración de recursos es el de la agricultura. En España están a disposición del inversor dos fondos con rendimientos más que decentes en el año: el Robeco SAM Sustainable Agribusiness Equities I EUR y el DWS Invest Global Agribusiness FC. El primero sube más de un 12 por ciento en el año y un 11,83 por ciento anualizado a tres años y recibe una calificación de cuatro estrellas Morningstar sobre cinco, amén de un rating cualitativo neutral. En cuanto al producto de DWS, recibe tres estrellas Morningstar sobre cinco y un rating cualitativo bronze, a lo que hay que sumarle que en lo que va de 2013 se anota un 8,7 por ciento y, en el anualizado a tres años, otro 9,41 por ciento.

El equipo de inversión de DWS explica que su filosofía consiste en invertir en compañías que proveen a los granjeros de soluciones para incrementar la eficiencia. Dado que las cosechas están sometidas, además de a la demanda, a otros grandes riesgos -cambio climático, contaminación, plagas... amén del riesgo regulatorio-, los mecanismos para facilitar la sostenibilidad de las cosechas se vuelven clave. Así, este fondo se fija en fabricantes de fertilizantes, empresas que manipulan las semillas para hacerlas más resistentes, fabricantes de aceite de palma y también en empresas dedicadas a la ganadería. Su interés se centra sobre todo en los proveedores de las materias primas, pues consideran que son las que cuentan con balances más saneados.

Desde DWS también resaltan la fuerte actividad de fusiones y adquisiciones (M&A por sus siglas en inglés) que se está registrando en este nicho.

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