Bolsa, mercados y cotizaciones

El gran salto del capitalismo indio se termina y acaba en batacazo

El edificio de la Bolsa en la India. Foto: Archivo.

Cuando a principios de año Reliance Power, la división eléctrica del mayor conglomerado empresarial de la India, lanzó su esperada Oferta Pública de Venta (OPV), los mercados le dieron una acogida espectacular. En una atmósfera aún de euforia en el parqué indio y con la solvencia de la marca Reliance, suponía una apuesta segura para los inversores. Así que tiraron la casa por la ventana: la OPV atrajo a una demanda 73 veces superior a la oferta y recaudó 3.000 millones de dólares, la mayor salida a bolsa del país.

Hace unos días, Reliance Power se estrenó en la bolsa de Bombay. Los inversores tenían depositadas grandes expectativas en el debut, ya que la empresa puede ser la principal beneficiada de los 200.000 millones de dólares que, en los próximos años, invertirá el país para combatir su déficit energético. Así que el estreno mereció una puesta en escena ad hoc: Anil Ambani, presidente y principal accionista de Reliance Power, se hizo acompañar de su madre, su mujer y su hijo.

Si la cotización se disparaba, como era lo propio, el magnate Anil -propietario de la mitad del imperio Reliance Group, que heredó al morir su padre y fundador- se convertiría en el hombre más rico de la India. Lo que le permitiría superar los 49.000 millones de dólares a los que, según Forbes, ascendía en noviembre la fortuna personal de su hermano y rival, Mukesh Ambani, propietario de la otra mitad del grupo. Pero algo había cambiado desde que la compañía anunció la OPV. Por ejemplo, la desconfianza de los inversores ante las malas noticias que llegan desde Estados Unidos. Así que, tras la salida a bolsa, se produjo el cortocircuito: en segundos el valor se disparó al alza y a continuación se desplomó un 17 por ciento.

Situación en bolsa

"Según nuestros cálculos, el precio de la OPV estaba sobrevalorado al menos un 20 por ciento en comparación con compañías indias similares", indicó la agencia bursátil SP Tulsian de Bombay para justificar el derrumbe. Reliance Power, de hecho, es un recién llegado al sector, tiene un cash flow insignificante y aún no tiene centrales en funcionamiento. Después del lunes negro, no terminaron las malas noticias: cayó tres días consecutivos antes de levantar el vuelo, ayer, al anunciar que compensará con acciones adicionales a los inversores que acudieron a la colocación. Pese a todo, cerró un 10 por ciento por debajo del precio de la OPV.

"La percepción de infalibilidad que Reliance se había creado durante años ha quedado hecha añicos con la debacle de la salida de Reliance Power", apuntó Shankar Sharma, de First Global Stock Broking. Y advirtió: "La próxima vez, cualquier otra salida a bolsa de este grupo deberá fijar un precio con criterios fundamentales". Los analistas creen, además, que muchos inversores apostaron por Reliance Power para vender enseguida y ganar dinero rápido, no como una inversión sólida. En cualquier caso, la debacle de la eléctrica confirma que incluso en la India, donde la bolsa ha batido un récord tras otro en los últimos años, la fiesta ha terminado. Incluso varias compañías que tenían previstos sus debuts este año, han pospuesto sus planes.

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum1

juan
A Favor
En Contra

Dejemos a los indios que tienen casi la misma población que China y son capaces de fabricar coches a 2000 euros de venta, es cierto que los especualadores invierten en las economias que crecen por encima de la media, y si no miren nuestro caso. Creo que la India tiene un boyante futuro económico, aún tendremos que ver muchos logros venidos de ese país. No hagamos tremendismo cuando pierden esos cuatro señores que se pasean por las bolsas del mundo arañando beneficios, por mi como si mañana no existieran, mejor para todos.

Puntuación -1
#1