Bolsa, mercados y cotizaciones

Ahora sí que se puede perder en el oro: nadie lo quiere

  • Los inversores encuentran mejores operaciones especulativas y defensivas

En sólo tres meses, el oro ha pasado de ser la operación que funciona en todo tipo de mercados a la operación que no funciona en ninguno. El metal ha caído más del 17% desde el máximo histórico alcanzado en septiembre por culpa de las ventas de los hedge funds y fondos soberanos necesitados de dinero, que han vendido el metal, y de la fortaleza del dólar, que le despoja de su estatus de valor seguro.

Durante un tiempo, el oro subía con la bolsa y otros activos cuando los bancos centrales inyectaban liquidez para evitar una crisis financiera global. También subía cuando la bolsa bajaba porque los inversores corrían en busca de su tradicional estatus de almacén de valor en tiempos difíciles.

"El oro era un valor refugio, una cobertura y un trade especulativos, todo al mismo tiempo", explica Michael Murphy, CEO de Rosecliff Capital. "Ponerse alcista en el oro ha sido una operación ganadora durante años. Esperamos que la caída del oro se incremente a lo largo de 2012. Los operadores están encontrando mejores refugios y coberturas, y también mejores operaciones especulativas en materias primas que el oro", señala.

Violento derrumbe

El oro había subido más del 25% en 2011 hasta principios de septiembre. El valor de mercado del principal ETF que replica el oro, el SPDR Gold Trust, se disparó hasta 73.000 millones en noviembre, cuando los inversores ponían más dinero en los fondos de oro que en ninguna otra categoría. En sólo cuatro días, el derrumbe del oro se ha vuelto violento, con un desplome superior a 100 dólares que ha perforado el soporte de 1.600. El miércoles, el oro bajó con la bolsa. Ayer, el metal siguió cayendo aunque la renta variable subió.

"Cuando un activo se pensaba que funcionaba en cualquier mercado, es la señal más segura de una burbuja", advierte Stephen Weiss de Short Hills Capital. "Creo que vamos a oír hablar de ventas masivas de los bancos centrales para poner divisas en el mercado", añade.

El oro consiguió algunos notables seguidores durante su escalada, lo que no hizo más que incrementar el fervor especulativo. El más destacado es John Paulson, que ha convertido el SPDR Gold Trust en la principal posición individual de su fondo.

Este fondo, que ha ganado más elogios que nadie por beneficiarse del estallido de la burbuja inmobiliaria, pierde más del 40% en 2011, según los últimos datos. Con el reciente desplome del oro, es probable que la pérdida sea aún mayor, si no ha vendido él también.

Es cierto que el oro siempre ha sido una operativa volátil que puede darse la vuelta en cualquier momento. A diferencia de las acciones, no hay beneficios detrás del metal. Éste vale simplemente lo que el siguiente tipo esté dispuesto a pagar por él. Esa dinámica se ha sesgado por los ETFs y otro dinero minorista que ha entrado en este mercado este año, y se trata de alcistas a largo plazo.

"Las tendencias alcistas escalan un muro de preocupaciones", recuerda Peter Schiff, CEO de Euro Pacific Capital. "Estas bruscas caídas expulsan a los especuladores y mantienen fuera a los compradores potenciales. Una vez que las posiciones alcistas débiles desaparezcan, el viaje a los 2.000 dólares y más allá se reanudará liberado del exceso de equipaje", concluye.

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