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¿De qué va el nuevo plan de rescate bancario?

Tim Geither. Foto: archivo

Todo el mundo habla de ello pero muy poca gente sabe exactamente en qué consiste. El famoso plan de rescate bancario que se anunciará hoy en EEUU, en realidad la segunda parte del TARP de Paulson, ha generado tal expectación que las bolsas no se atreven casi a moverse hasta que lo conozcan. Pero, ¿de qué va este plan? ¿De verdad es tan importante?

Su importancia se deriva, en teoría, de que puede ser la solución definitiva para la crisis financiera más grave desde la Gran Depresión, después del fracaso de soluciones parciales como la garantía de los depósitos, dejar quebrar a una entidad (Lehman), la compra de activos tóxicos por el Gobierno, la entrada en el capital de los bancos, la liquidez ilimitada, las bajadas de tipos hasta cero o la asunción por parte de la Fed del papel de financiador de empresas.

Las expectativas se centran en el famoso 'banco malo', una entidad estatal que compraría los activos tóxicos de los bancos para sacarlos de su balance con la consiguiente pérdida para el banco. Aquellos que puedan asumirla, podrán empezar de cero con sus cuentas saneadas y podrán volver a prestar dinero. El gran problema es cómo se valoran esos activos. Y ahí el Gobierno tiene que buscar un difícil equilibrio entre las críticas a Paulson por comprar activos demasiado caros en la primera versión de su plan y la necesidad de no pagar demasiado barato para no hacer quebrar al sistema entero.

Precisamente por culpa de estas dificultades, los expertos no esperan que Geithner dé hoy grandes detalles sobre el plan, sino sólo las líneas generales. Y eso probablemente decepcionaría a Wall Street, ya que el sector bancario quiere detalles y concreciones para saber a qué atenerse. Es comprensible: está en juego su propia supervivencia.

Dentro de este maremágnum, Lawrence Summers, director del Consejo Económico Nacional y ex secretario del Tesoro con Clinton, ha admitido que el Gobierno está buscando fórmulas de atraer al capital privado para que participe en el rescate. Eso podría hacerse mediante la emisión de deuda respaldada por el FDIC (fondo de garantía de depósitos), que se vendería a inversores privados.

Más inyecciones pero sin dilución

Otra parte del plan será la nueva oleada de inyecciones de capital público. Aquí el problema radica en el temor a una dilución de los accionistas actuales de los bancos. Para evitarlo, el Tesoro pretende comprar acciones preferentes que pueda convertir en un futuro en acciones ordinarias, lo que concedería tiempo al banco para recuperarse antes de que se produzca esa dilución de los accionistas.

Lo que va a ser casi imposible es que el nuevo Gobierno arranque a las cámaras una ampliación del importe del plan más allá de los 700.000 millones de dólares que consiguió arrancarles Paulson. Eso, a pesar de que todas las estimaciones consideran insuficiente esta cantidad para recapitalizar las entidades.

Finalmente, el plan seguramente comprenderá otra demanda de algunos gurús como George Soros: la creación de departamentos dentro de los bancos pero fuera de su contabilidad (side pockets) donde puedan guardar los activos tóxicos que no logren vender al Estado. Dichos activos estarían garantizados por el Gobierno contra pérdidas adicionales.

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Comentarios 8

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jesus
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Espero que hayan hecho un buen analisis DAFO

Puntuación -1
#1
jinversor
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Los estados vaciaran susu arcas por no dejar que los ciclos se intercamnbian de una forma saludable. ahora toca bajar, si lo tratan de impedir vaciando sus arcas sera peor, bajaremos igual, y bajaremos mucho más. dentro de poco veremos como la microeconomia destroza las perspectivas 'bursatiles qeu creen capaces a los gobiernos que siempre se han equivocado, de vencer una crisis que debe de suceder.

Puntuación 3
#2
Darwin
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Mas vale tarde que nunca. Los activos toxicos son mas letales que la peste o el propio cianuro. Cada dia que pasa pierden valor y, lo peor, peinar y limpiar todo el sistema financiero es tan complejo que cuando descubren un nuevo activo toxico, el que ayer dieron por sano, hoy esta cadaver. Suerte Tim!!

Puntuación -3
#3
jesus
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Las directivas de las grandes multinacionales son el peligro,me parece que dirigen sus negocios mal aposta para repartirse bonus y luego chantajear a su Estado para recibir ayudas estatales dado que tienen muchos empleados para presionar

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#4
Neocon
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Demos todos gracias a tío Sam que nos está señalando el camino a seguir:

Lo importante es salvar el sistema financiero que tanto bien ha hecho por el progreso mundial. Ni escuelas, ni hospitales, ni carreteras. Todos nuestros impuestos presentes y futuros para salvar a los banqueros. Eso sí, los paraísos fiscales ni tocarlos. Todo lo que da dinero, debe ser privado, y lo que pierde, público. Ni un solo proceso contra quienes inventaros todos estos instrumentos financieros sin valor que fueron calificados como AAA con la complicidad de las agencias de rating en un esquema ponzi sin precedentes. Viva el riesgo moral. Viva el socialismo para ricos. Y si los estados se van a la bancarrota, siempre podrán imprimir más dinero

Puntuación 14
#5
Neocon
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Lo justo sería obligar a recomprar los activos tóxicos a las personas que los pusieron en circulación

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#6
Juan
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Menudo tinglado se está montando ... esta recesión se va a convertir en una depresión que durará una década y que tendrán que pagar por lo menos dos o tres generaciones. Vamos directamente al pozo, todo por tener que salvar un sistema financiero basado en la expansión incontrolada del crédito, intentando que el crédito continue ... ¿hasta donde? ... ¿hasta que cada uno de nosotros le deba al banco 1 millon de dólares, 2 millones, 10 millones? ... ¿y con que vamos a pagar los interes de todo esto?.

Nos guste o no, tocan muchos años de deshacer las posiciones endeudadas, y eso trae depresión y paro, porque ahora más que gastar toca pagar. Hasta que seamos conscientes de esto no podremos afrontar con realismo la solución a nuestros problemas.

Puntuación 2
#7
Enri
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La cuestión en estos momentos es que activos son tóxicos.

Aquellos prestamos fallidos, aquellos que se espera que sean fallidos, aquellos en los que se han producido depreciaciones superiores al 30%, la verdad es que es una complicación muy grande.

Pensar que en un principio se quiera meter dentro de un banco malo todos aquellos activos provenientes de hipotecas subprime es una reducción a lo absurdo. El gran pastel son todos aquellos prestamos concedidos inicialmente a personas solventes que se compraron activos sobrevalorados un 30-50%.

No hace falta ser un genio de las finanzas para darse cuenta que si tu prestas 100 euros a un pobre los has perdido. Pero si prestas 10000 € a una persona con una solvencia reversible (aquellas que en un principio tienen un trabajo, pero muy expuesto a una perdida futura, tipo empleado de la construcción) para comprar un articulo que tu (los bancos sabían con certeza que las viviendas estaban infladas) sabes que no vale más de 5000 € corres el mismo riesgo.

Esta situación es la que hay, en EEUU y en España. La crisis va para largo y sinceramente no veo que los planes de rescate vayan a solventar el problema principal.

Puntuación 3
#8