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Expertos retoman en un estudio trasnacional el fenómeno de las bandas latinas

Barcelona, 11 nov (EFE).- Expertos en movimientos juveniles del sur de Europa, América y el norte de África abordarán la nueva realidad de las bandas de jóvenes latinos y árabes en el proyecto Transgang, que lidera el catedrático de Antropología catalán Carles Feixa.

En una entrevista con Efe, Feixa, que acaba de viajar a Colombia, ha explicado que Transgang es una iniciativa que quiere contrastar la experiencia de diferentes ciudades del mundo en la mediación con grupos juveniles de la calle para demostrar que "las políticas inclusivas con estos grupos son más eficaces que las de mano dura".

El proyecto, que tiene un presupuesto de 2,2 millones de euros para los próximos 5 años, analizará 12 ciudades con experiencia previa mediando con bandas juveniles: Barcelona, Madrid, Medellín, El Cairo, Chicago, Marsella, Milán, Orán, Túnez, Santiago de Cuba, San Salvador y Casablanca.

De entre ellas, destaca la capital catalana, que a principios de este siglo consiguió crear dos asociaciones legales para agrupar a jóvenes de las bandas de los Latin King y los Ñetas.

Estas dos asociaciones, 'Los Ñetas' y 'Nación de Reyes y Reinas Latinos de Catalunya', 13 años después de ser constituidas están ahora inactivas.

El antropólogo, que fue profesor de la Universidad de Lleida y ahora ejerce en la Pompeu Fabra (UPF) y es experto en movimientos juveniles, elaboró en 2006 un estudio, a petición del Ayuntamiento de Barcelona, para conocer "los orígenes de los pandilleros que tan mala reputación" adquirieron tras el asesinato a la puerta del Instituto Sant Josep de Calassanç de Barcelona de un joven colombiano.

"Sin embargo, el estudio se convirtió en algo mucho más complejo debido al hermetismo de los grupos y desencadenó un trabajo conjunto por parte de la administración, los académicos y la policía para abordar el fenómeno de las bandas", ha recordado Feixa.

Para Feixa, el diálogo con estos jóvenes "surgió como alternativa a las políticas de mano dura que se estaban ejecutando desde el Ayuntamiento y que estaban fracasando. Y para sorpresa de muchos, los grupos se mostraron abiertos a hablar".

El antropólogo sitúa los pandilleros latinos dentro de la generación 1.5: "Son jóvenes con experiencias migratorias parecidas que llegaron a Barcelona en plena adolescencia y que encuentran en las bandas un grupo de coetáneos con quien divertirse y refugiarse".

Gracias a los esfuerzos de mediación, entre 2006 y 2007 se constituyeron las dos asociaciones que representaban las dos bandas latinas principales en Barcelona: los Latin Kings y los Ñetas.

Según Feixa, "estas iniciativas formaban parte de un impulso para visibilizar y desestigmatizar estos grupos, que se presentaban como una alternativa a las políticas de mano dura que hasta ahora se habían aplicado a estas bandas ya que no se trata de organizaciones criminales, sino que son grupos con ganas de alzar su voz".

No obstante, a pesar del impulso institucional inicial, Feixa ha lamentado que "las asociaciones no tuvieron el acompañamiento legal necesario y actualmente se encuentran inactivas y sin continuidad".

"De hecho, en 2011 la policía volvió a la política de la mano dura sin que la evolución de la criminalidad de los grupos lo justificara, destruyendo los esfuerzos que se habían hecho hasta ahora", ha criticado el antropólogo.

Haciendo balance del proyecto, el entonces director de Servicios de Prevención del Ayuntamiento, Josep María Lahosa, ha afirmado que siente una sensación de ambivalencia respecto lo que se consiguió: "aunque se aceptó que el fenómeno de las bandas latinas era una realidad, no se consiguió que los grupos fueran independientes".

El jefe de Análisis de los Mossos d'Esquadra en 2005 y experto en movimientos juveniles, Lluís Paradell, ha recordado que "lo más importante en la mediación con los pandilleros era recordarles que podían vestirse y gestionarse como quisieran mientras no hubiera violencia".

"Barcelona ya no tiene el nivel de conflicto que tenía en 2005", ha asegurado Paradell, "y esto es en parte porque hubo una unidad policial dedicada a prevenir cualquier tipo de conflicto".

La iniciativa del Ayuntamiento de Barcelona y los intentos de visibilizar los grupos tuvo una gran repercusión internacional, ya que "a pesar de que las asociaciones están inactivas 13 años después de su creación, Barcelona sirvió como modelo para presentar nuevas formas de mediar con las bandas latinas", ha añadido el policía.

La iniciativa Transgang pretende ahora, según el articulador del proyecto, Carles Feixa, "hacer balance de todo lo que se hizo en Barcelona, analizar qué ha cambiado y aplicar una perspectiva transnacional, añadiendo las experiencias de las doce ciudades del mundo para demostrar que las políticas inclusivas son siempre más eficaces".

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