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Comisario Salamanca dice ser víctima de la animadversión de Asuntos Internos

Madrid, 3 oct (EFE).- El comisario Carlos Salamanca se cree víctima de "cierta animadversión" de la unidad de Asuntos Internos de la Policía, según le trasladó al juez del caso Tándem en sus últimas declaraciones, en las que negó haber expedido visados ilegales ni haber hecho nada irregular.

En las declaraciones que prestó el pasado abril y mayo en la Audiencia Nacional, a las que ha tenido acceso Efe, el policía que estuvo nueve años (de 2006 a 2015) al frente del puesto fronterizo del aeropuerto de Barajas afirmó que la unidad de la Policía que investiga a los propios agentes tiene, al menos, "enemistad" contra él.

Justificó esta inquina en que Asuntos Internos ya le investigó en el caso Emperador por hacer favores y recibir regalos de la red de Gao Ping, unas imputaciones que fueron archivadas por la Audiencia Nacional, y ahora lo ha vuelto a hacer en Tándem.

En este último caso, el juez Diego de Egea también ha archivado las imputaciones contra Salamanca, un sobreseimiento que está pendiente de confirmarse tras recurrirlo la propia Fiscalía Anticorrupción, que mantiene las acusaciones contra él por expedir visados ilegales a guineanos y ecuatorianos a cambio de regalos de un abogado que le denunció, Francisco Menéndez.

"El departamento de Asuntos Internos no entiendo por qué tiene esa animadversión, es que no lo no puedo entender", se quejó ante el juez, y luego afirmó que las acusaciones en Emperador y Tándem son "muy parecidas, entre comillas".

En este contexto, Salamanca mencionó una conversación grabada que, según dijo, iba a pedir a su abogado que la aportase al juez, entre el exjefe de Asuntos Internos Marcelino Martín Blas -hoy jubilado- y el "jefe superior de Madrid" y, aunque no detalló la fecha de esa grabación, sí dijo que fue cuando él estaba "en la lupa del caso Emperador".

En ella, aseguró Salamanca, hablaban de su posible cese o su cambio de destino y, cuando uno le confirmó al otro que ya le habían cesado como comisario de Barajas (lo que ocurrió en 2015), uno de los interlocutores dijo: "Ok, lo celebraremos con un vino".

"¿Esto por qué se lo digo, señoría? Porque el jefe de Asuntos Internos no está, el jefe superior no está, pero los investigadores que me están investigando son los mismos" que lo hicieron en el caso Emperador. "No sé si esto es la segunda parte", añadió.

En el caso Tándem, la Fiscalía atribuye a Salamanca haber recibido regalos de Menéndez como relojes de lujo, coches, viajes y dinero en metálico.

Según el comisario, lo denunciado por Menéndez, su amigo y "compadre" desde 2011, cuando el abogado se acercó a él porque estaba "muy solo" y le ofreció ser el padrino de su hija, no es cierto, y le pilló "de sorpresa".

"Nunca me ha pedido absolutamente nada irregular o ilegal, por eso no entiendo nada", dice sobre su amigo, y atribuye quizás a sus problemas "fiscales" un cambio "de chip" con la Fiscalía que le impulsó a denunciarle.

En el momento de su detención y el registro de su chalet de Colmenarejo (Madrid), a Salamanca la Policía le intervino 61 relojes de lujo, dos armas, 1.720 euros que llevaba en la cartera, otros 1.000 en billetes de 200, 11 bolsos de lujo, 6 botellas de Moët & Chandon y las fotocopias de dos décimos de lotería agraciados.

"No tengo un sistema de vida muy alto", explicó al juez Salamanca, e insistió en que los 800.000 euros que ganó en sorteo de Navidad de la Lotería Nacional de 2012 con esos dos décimos fueron fruto del azar y no un método de blanqueo.

"Parece que es un delito que me haya tocado la Lotería", se quejó el comisario al juez, y explicó que esos billetes los intercambió en una comida con un directivo de la empresa Time Force a la que también acudió Menéndez, quien adquirió asimismo boletos agraciados, con lo que cada uno ganó 800.000 euros.

Respecto a los relojes, se confesó un coleccionista y dijo que tan solo algunos eran reales, ya que muchos eran copias traídas por su hija de China.

Uno de los que dijo auténticos es un Rolex de oro que le regaló precisamente Menéndez "en agradecimiento de que nos había tocado a los dos por haberme conocido, porque si no me hubiera conocido no le habría tocado la lotería -afirmó-".

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