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Holanda espera cerrar 2 décadas de dudas sobre el asesinato del pequeño Nicky

La Haya, 27 ago (EFE).- Las autoridades holandesas han ofrecido hoy detalles de la detención en Castellterçol del único sospechoso del asesinato en 1998 del niño de 11 años Nicky Verstappen, con la esperanza de poder arrojar finalmente algo de luz sobre un suceso lleno de preguntas que conmocionó a Holanda hace dos décadas.

"Teníamos en cuenta que el sospechoso se movería y que no viajaría en avión porque sería descubierto. El destino de Jos B. podría ser España o Portugal, pero eso también nos complicó más las cosas: el área de búsqueda era muy amplia", ha dicho hoy la jefa de la Policía de Limburgo, Ingrid Schäfer-Poels.

Las pistas que situaron a España como posible destino salieron de su propio ordenador, porque el sospechoso buscó en internet "pueblos españoles" a los que poder trasladarse desde su último lugar de residencia conocido, la localidad francesa de Sainte Marie aux Mines.

Los investigadores estiman que, desde el mes de abril, momento en que su familia denunció su desaparición, el presunto asesino habría viajado por Europa buscando casas solitarias en las que trabajar a cambio de comida.

La Policía Nacional española ha explicado que el detenido es "un experto en supervivencia en solitario, en refugios o incluso cuevas" y fue arrestado ayer cerca de la localidad de Castelltersol (Barcelona), cuando salía a cortar leña junto con otra persona que le sacó de la comuna donde se quedaba, en colaboración con la Policía y para evitar que la detención se produjera cerca de los niños, según los holandeses.

Desde el anuncio la semana pasada de que la Policía holandesa tenía identificado a un sospechoso gracias a una prueba de ADN comparada con restos en la ropa del pequeño, los agentes han recibido más de 1.500 pistas sobre el paradero de Jos B., de 55 años, desde diferentes países.

La pista definitiva llegó de un lector holandés, que le había identificado en una foto publicada por los medios de comunicación, según Peter R. De Vries, que hace de portavoz de la familia Verstappen y ha asegurado que la Policía española "actúo con mucha rapidez para comprobar la información, localizar y detener" al sospechoso cerca de Barcelona.

El diario holandés De Telegraaf ha hablado con el informante, un holandés de 46 años que se ha mantenido en el anonimato, quien ha explicado que el sospechoso "estaba sentado en una tienda de campaña en el bosque, cerca de una casa que recibe visitantes con frecuencia, y que es una especie de comuna", donde él mismo residió durante un tiempo.

Según la televisión holandesa NOS, un equipo de investigadores holandeses ha viajado hoy a España para entrevistar al detenido, ya que no dijo nada durante su arresto ni tampoco más tarde a la Policía española.

El pequeño Nicky desapareció el 10 de agosto de 1998 del campamento organizado por jóvenes locales en un centro recreativo de De Heikop, en la provincia de Limburgo, en el sur de Holanda.

Al día siguiente, se inició la búsqueda a gran escala con la ayuda de la Policía, la policía militar (Marechaussee), soldados, un avión y un perro rastreador.

Por la noche, el cuerpo sin vida de Nicky fue encontrado cerca de un pinar a unos 1.200 metros del campamento, pero nunca pudo determinarse el momento de la muerte porque los forenses tardaron días en llegar al lugar y la Policía asumió que el pequeño había sido víctima de un delito sexual.

Desde entonces, y durante las últimas dos décadas, las autoridades holandesas dieron palos de ciego e interrogaron a varios sospechosos en Holanda, Francia y Alemania, desde un drogadicto hermano de uno de los empleados del campamento hasta el asesino en serie francés Michel Fourniret, pero no encontraron nada que les vinculara con lo sucedido.

Más tarde, la familia de la víctima pidió al reportero de crímenes De Vries que investigara el asesinato y se centró principalmente en trabajadores del campo.

Uno de ellos, que murió en 2003, había sido condenado por violación de menores y, siete años más tarde, su cuerpo fue exhumado para comparar -sin éxito- su ADN con las huellas encontradas en el cuerpo de Nicky.

"No esperábamos que fuera tan rápido. Teníamos miedo de que se escondiera tanto que pasasen meses antes de que se conociera su paradero o pudieran encontrarlo. Ahora queremos respuestas, pero también tenemos miedo de conocer lo sucedido", ha reaccionado hoy la madre de la víctima, Berthie Verstappen, en declaraciones a NOS.

El detenido, que ha pasado hoy por el tribunal de Granollers (Barcelona), ha aceptado su extradición a los Países Bajos para ponerse a disposición de la Justicia holandesa como sospechoso de agresión sexual y asesinato del niño de 11 años.

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