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Liberan a la mujer de un líder reformista iraní, en arresto domiciliario desde 2011

Teherán, 6 may (EFE).- Las autoridades de la República Islámica de Irán han puesto en libertad a Zahra Rahnavard, que llevaba en arresto domiciliario desde 2011 junto a su marido, el dirigente reformista y excandidato a la Presidencia Mir Hosein Musaví.

El diputado reformista Qasem Mirzaí Neku, miembro del comité para la eliminación del arresto domiciliario, confirmó hoy a Efe que a Rahnavard se le ha levantado esta medida de privación de libertad.

Mirzaí Neku explicó que las autoridades comunicaron a Rahnavard la decisión "antes del año nuevo" iraní, que se celebró el pasado 21 de marzo, aunque hasta hoy no se ha hecho pública la noticia.

"En cualquier caso, cuando su principal compañero sigue bajo arresto ¿cómo puede salir? Ellos dos han estado juntos desde el principio del arresto domiciliario", lamentó el diputado, aludiendo a que Musaví tiene prohibido todavía abandonar su vivienda.

Musaví y otro de los aspirantes reformistas a las elecciones presidenciales de 2009, Mehdi Karrubí, están bajo arresto domiciliario y prácticamente incomunicados desde febrero de 2011.

Las autoridades iraníes los califican de "líderes de la sedición" por haber dirigido las protestas de ese año del Movimiento Verde contra la reelección del presidente ultraconservador Mahmud Ahmadineyad, que los reformistas consideraron un fraude.

Musaví, en agosto de 2016, rechazó una propuesta de liberación a cambio de abandonar sus actividades políticas.

El presidente iraní, el moderado Hasan Rohaní, ha prometido liberarlos, una de las mayores demandas de los jóvenes reformistas, y en alguna ocasión se ha quejado de que es una medida que escapa a sus prerrogativas.

De hecho, en los últimos meses hubo declaraciones contradictorias sobre el futuro de estos dirigentes reformistas.

El vicepresidente del Parlamento iraní, Ali Motaharí, dijo en febrero pasado que los responsables judiciales habían prometían poner fin al arresto domiciliario antes del pasado año iraní, que acabó en marzo de 2018.

Sin embargo, hace cinco días, el fiscal general de Teherán, Abás Yafarí Dolatabadí, subrayó que esas informaciones eran "falsas" y que "no valió la pena desmentirlas" en su momento, aunque en esa fecha es cuando comunicaron a Rahnavard su liberación.

La liberación de Musaví y Karrubí, así como el fin de las restricciones impuestas al expresidente reformista Mohamad Jatamí, cuentan con la oposición del núcleo duro de la judicatura iraní, de corte conservador.

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