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El exgerente del Incasòl Emili Mas lamenta que no se le reparara tras el archivo de la causa

Barcelona, 2 jun (EFE).- El exgerente del Instituto Catalán del Suelo (Incasòl) Emili Mas ha lamentado que no se le haya "reparado en absoluto" después de que tuviera que dimitir tras ser imputado en la trama Pretoria y posteriormente su causa fuera archivada, y ha negado haber recibido comisiones o impulsado licitaciones ilegales.

En su comparecencia ante la comisión de investigación del Parlament sobre corrupción y fraude fiscal a raíz del caso Pujol, Mas ha aludido a cuando tuvo que abandonar su cargo en 2009, al ser imputado por el entonces juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón por la trama Pretoria de corrupción urbanística, si bien su causa acabó siendo archivada.

"Fue más que un susto. Hay cosas que la vida no me devolverá y supongo que queda para la historia. Reparación no ha habido en absoluto. Ocupé portadas de diario y eso es muy duro, porque da una dimensión de cómo se puede destruir a una persona de forma brutal y maléfica", ha explicado.

Ha relatado que dimitió porque "no tenía nada a esconder y porque la justicia debía poder actuar y todo era transparente. No ha habido reparación, estoy esperando aún que alguien me llame", ha dicho.

El exgerente del Incasòl ha defendido que le pareció "normal" que se le encargara, como economista, un informe sobre una adjudicación en la operación en Santa Coloma de Gramenet (Barcleona) conocida como 'Ciba 3', que finalmente se entregó a la empresa municipal Gramepark, implicada en la trama Pretoria y que supuestamente defraudó casi 45 millones de euros en las arcas públicas.

Mas ha considerado que fue llamado como "experto" y que en ningún momento orientó la adjudicación: "Si me lo hicieran volver a repetir (el informe) no sé si lo haría, pero en ese momento me pareció normal, era gente con la que trabajaba, Santa Coloma era de los municipios con más atención del Incasòl y me pareció razonable y tenía el conocimiento para hacerlo".

Ha explicado que no recibió ninguna factura, pero que sí recibió una dieta, igual que los otros dos miembros de la mesa de expertos, por valor de 800 euros.

El exgerente ha dicho que en "absoluto" se produjeron en el Incasòl cobro de comisiones o adjudicaciones ilegales, algo que no le "pasa por la cabeza" y "no habría aceptado". "No soy así, no forma parte de mi carácter, al contrario", ha señalado.

"El Incasòl no es un chiringuito, es una gran empresa de la Generalitat que está sujeta a auditoría. Todas las tutelas estaban y puedo dar garantías de que funcionaba bien y en serio. No era un grupo de indocumentados", ha aseverado.

Sobre el exdiputado socialista Luis García, presunto cerebro de la trama Pretoria, ha explicado que le "conocía", pero éste "nunca le pidió nada" y no era su "interlocutor" en temas relacionados con Santa Coloma, sino que lo era el entonces alcalde Bartomeu Muñoz.

"Garcías hay muchos, mucha gente que se dedica a esto, empresarios de constructoras y promotoras que intentas atender porque piden hablar contigo. Pero mi secretaria tenía orden estricta de que yo no recibiera llamadas de promotores en el momento en que había una licitación", ha asegurado.

Por otro lado, ha comparecido en la comisión el también exgerente del Incasòl Miquel Bonilla, quien era director en la etapa de Mas al frente del ente y le sucedió en el cargo, y que ha dicho "no entender" su convocatoria en la comisión parlamentaria.

Bonilla ha explicado que cuando Mas fue imputado se llevó a cabo una "muy rápida" investigación interna y se llegó a la conclusión que no se había llevado a cabo ninguna facturación en la que el Incasòl estuviera implicado en la presunta elaboración de facturas falsas para desviar 1,3 millones de fondos de la UE.

Por otro lado, ha relatado que en "absoluto" y "bajo ninguna circunstancia" en su etapa como gerente ningún constructor se le dirigió en relación a "cualquier licitación".

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