Ecoley

Un mes sin noticias del paradero del joven vasco desaparecido en Colombia

Vitoria, 7 ene (EFE).- La familia de Borja Lázaro, el vitoriano de 34 años que lleva desaparecido desde el 7 de enero en La Guajira, una península semidesértica al norte de Colombia, vive con preocupación la falta de noticias de este informático aficionado a la fotografía, al que se le perdió la pista hace ya un mes.

En declaraciones a Efe, Roberto Martínez, portavoz de la familia, ha dicho que están viviendo el momento "más duro de su vida" y que están decididos a "mantener vivo el caso" hasta que Borja Lázaro aparezca.

Preguntado sobre si temen que la investigación llegue a un punto muerto, como ha ocurrido con el caso del joven vasco desaparecido hace más de tres meses y medio en Amberes, Hodei Eguiluz, ha dicho que ni se plantean esa hipótesis.

Actualmente, la Policía Nacional de Colombia se ha volcado con la desaparición de Lázaro Herrero y ha desplegado un importante dispositivo para dar con él.

Aunque existe el antecedente del secuestro de una pareja de asturianos en mayo de 2013 cuando se dirigían en coche al Cabo de la Vela, la policía colombiana mantiene abiertas todas las hipótesis sobre el paradero de Lázaro y no descarta que esté secuestrado, que haya desaparecido en el desierto guajiro o que se haya ahogado.

Precisamente, el mismo grupo de los gaulas, el cuerpo antisecuestro y antiextorsión de la Policía colombiana que liberó a los asturianos con vida, está implicado desde el primer día en este caso y hace lo posible por localizar al vitoriano, ha desvelado hoy el portavoz familiar.

Borja Lázaro Herrero fue visto por última vez en la madrugada del 7 de enero en una posada del Cabo de La Vela, un lugar turístico de La Guajira por sus playas y paisajes, donde pasó la noche tomando unas copas con dos turistas alemanes, dos chilenas y unos colombianos.

En vista de que las pesquisas policiales no dan resultados, el gobernador de la zona ha decidido ofrecer una recompensa a quien aporte pistas fiables.

Sin embargo, todas las llamadas que la Policía colombiana ha recibido hasta ahora han resultado falsas, lo que también les está llevando tiempo porque han tenido que ir hasta Caracas para ver si era cierto que el vasco podía estar allí.

La novia de Lázaro Herrero, la periodista mexicana Danny Sánchez, permanece desde finales de enero en Cabo de la Vela para seguir de cerca la investigación.

La Policía venezolana también está colaborando ya que este área se encuentra muy próxima a la frontera con Venezuela.

Lázaro Herrero estaba pasando unos días en el Cabo de la Vela para hacer un reportaje fotográfico con el que denunciar la situación que viven indígenas colombianos como el pueblo Wayúu, originario de La Guajira, con el que convivió durante varias semanas antes de su desaparición.

Trabajó como informático en Luxemburgo con su novia hasta que en agosto se mudaron a México y el joven decidió tomarse unos meses para viajar por América Latina y preparar un reportaje fotográfico.

La Guajira, además de ser una zona llena de contrastes entre mar, arena y cactus, es una importante zona de narcotráfico, donde operan las "Bacrim", bandas criminales armadas nacidas del movimiento paramilitar.

Este hecho ha llevado a la asociación Reporteros Sin Fronteras (RSF) a pedir que "se tome en serio" la posibilidad del secuestro.

De la investigación policial apenas han trascendido datos pero sí se sabe que el vasco compartía habitación en una posada con un alemán amigo suyo y con otras diez personas más.

Cuando su compañero de habitación se despertó, las sandalias de Lázaro Herrero estaban bajo su hamaca y en su taquilla también se encontraron sus cámaras, su pasaporte y sus enseres personales.

Sólo se llevó consigo el móvil, que permanece apagado desde entonces.

WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin