Internacional

Kramp-Karrenbauer, una centrista para recuperar el electorado

Merkel felicita a Karrenbauer en el congreso de la CDU. Imagen: EFE

La nueva presidenta de la Unión Cristianodemócrata (CDU), Annegret Kramp-Karrenbauer, es la sucesora que Angela Merkel quería. Encara la tarea de frenar la caída de votantes que sufre su partido, del que han salido cinco de los ocho cancilleres de la República Federal de Alemania.

Mientras sus contendientes, Friedrich Merz y Jens Spahn, ambos del ala derechista, fijaban su propia visión sobre el partido, AKK (por sus iniciales) realizó una gira por los 16 Länder alemanes para hablar con seguidores. La nueva líder de la CDU se propone defender lo que considera las tres raíces de su partido: conservadora, socialcristiana y liberal. Sin embargo, lo hará sin abandonar el centro. Frente a quienes piden un giro hacia la derecha, AKK aboga por defender las esencias conservadoras. Y no dejará que nadie arrastre a la CDU a los extremos.

La cuestión de recuperar la confianza de los electores es esencial. Sobre todo con el creciente éxito de populismos como el de Alternativa por Alemania (AfD). AKK pone todo el énfasis en los aspectos sociales. Lo prueba su defensa del salario mínimo o de las cuotas de mujeres para fomentar la igualdad en las empresas. En política económica y social, sus posiciones son moderadas. En aspectos como su rechazo al matrimonio homosexual y aborto, menos. Respecto a la migración, su postura es el asilo para quienes lo merezcan y la deportación rápida para los demás.

AKK nació en el Estado federado del Sarre, fronterizo con Francia. Habla francés, detalle no menor para la política europea y el buen entendimiento del eje francoalemán. Su carrera se ha desarrollado en este Land cuyo Gobierno encabezó desde 2011 hasta principios de este año cuando fue elegida secretaria general de la CDU.

Se la ha llamado "princesa heredera" o "miniMerkel" por su cercanía a la canciller. Al igual que ella, con un tono de voz suave, suele ser también muy pragmática. Pero no hay que llevarse a engaño: sabe muy bien mostrar su independencia. Es una de las características por las que Merkel fijó su atención en ella.

Su victoria facilita el propósito de Merkel de agotar la legislatura, previsiblemente en 2021

Una de sus prioridades será la renovación programática del partido en el que entró siendo estudiante, no como Merkel que llegó tarde a la política. Ambas mujeres se respetan. A diferencia de Merkel, protestante, AKK es católica practicante y pertenece al Comité Central de los Católicos Alemanes. De 56 años y madre de tres hijos adultos, es licenciada en Derecho y Ciencias Políticas.

Su victoria facilita el propósito de Merkel de agotar la legislatura, previsiblemente en 2021. Es un respiro para la canciller presionada por las continuas disensiones en el seno de la Gran Coalición. La elección de AKK es más que simple continuismo: significa una apuesta por la renovación desde el centro.

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin