Innovación Oncológica

La telemedicina, una creciente aliada que ha llegado para quedarse

  • Los expertos esperan tasas de crecimiento del 40% para los próximos
  • El 70% de las muertes por cáncer se producen en países de ingresos bajos

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la telemedicina como la prestación de servicios de atención médica por parte de todos los profesionales de la salud que utilizan tecnologías de la información y comunicación (TIC) cuando la distancia es un factor importante.

A este respecto, el coronavirus ha disparado el uso de este servicio como nunca antes. No solo para evitar el colapso de los hospitales con consultas que podían ser atendidas vía telefónica o a través de videoconferencia, sino por el miedo de los propios pacientes a acudir a los centros. Y se espera que esta tendencia no pare de crecer a nivel mundial. Si desde Frost & Sullivan estiman un crecimiento del 60% solo este año, desde Research and Markets esperan un aumento del 80%. De hecho, desde CB Insights resaltan cómo la telesalud ha experimentado niveles récord de financiación en el primer trimestre del año, superando los 1.500 millones de dólares.

Unas cifras que responden a la preocupación de la ciudadanía por exponerse a un virus todavía desconocido en muchos aspectos y del que no se sabe cuánto tiempo será necesario para paliarlo. Por ello, estos expertos no creen que los servicios de telemedicina sean flor de un día y proyectan tasas de crecimiento para los próximos cinco años cercanas al 40%. Es más, según un estudio realizado por la AMA (Asociación Médica Americana), cerca del 75% de las visitas que se realizan a médicos o servicios de urgencias "son innecesarias o podrían ser manejadas de manera segura y efectiva por teléfono o videoconferencia".

No obstante, hay pacientes que no pueden saltarse su visita al médico y, en este contexto, es especial la preocupación de aquellos a los que la pandemia les ha sobrevenido en un momento de su vida en el que están atravesando una grave enfermedad. Es el caso del cáncer. Como refleja, el seminario online "COVID-19 y cáncer: Resuelve tus dudas desde casa", organizado por el Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC) en abril, más del 60% de las preguntas estaban relacionadas con los riesgos de continuar o pausar los tratamientos oncológicos.

"La telemedicina ya está ayudando a los pacientes de cáncer, está cobrando cada vez mayor importancia y seguirá aumentando su peso en el futuro. Aunque es difícil que nada sustituya a la relación presencial médico-paciente, la creciente digitalización del sistema sanitario, cuya importancia ha quedado patente durante la crisis del Covid-19, nos va a proveer de herramientas cada vez más avanzadas para impulsar la medicina, logrando un modelo de asistencia sanitaria mucho más eficiente y conveniente", explica Beatriz Pérez, directora del Departamento Médico de Roche Farma España.

Mayor tranquilidad

La telemedicina puede ayudar a este tipo de paciente resolviendo dudas sobre la administración de medicamentos, consultas sobre cuidados paliativos o cómo controlar los efectos secundarios como las náuseas, los vómitos o el dolor, recomendaciones sobre la nutrición o la orientación sobre posibles nuevos tratamientos. Además, se erige como una pieza clave en la relación profesional-paciente cuando las distancias son un obstáculo. Sobre todo, teniendo en cuenta que no todas las regiones cuentan con el personal sanitario adecuado.

"En aras de reducir riesgos, todas las visitas o procedimientos que no eran necesarios o urgentes se llevaron a cabo de forma no presencial utilizando plataformas telemáticas, con lo cual nunca se ha perdido el contacto con los pacientes y se ha realizado un seguimiento muy estrecho y exhaustivo del proceso de la enfermedad. El objetivo ha sido siempre la atención, si cabe, más intensa, pero haciendo uso de todas las herramientas informáticas para cuidar y proteger a nuestros pacientes", indica el doctor Jesús García Foncillas, director del Instituto Oncohealth del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz.

Por su parte, el doctor Rafael Álvarez, oncólogo del Centro Integral Oncológico Clara Campal HM CIOCC, explica que este tipo de consulta ayuda al paciente "generando comodidad para evitar desplazamientos; proporcionando acceso a muchos más especialistas que pueden estar fuera de su "zona", de esta forma pacientes de fuera de Madrid pueden acceder a especialistas de primer nivel; y mediante el acceso rápido a su médico para consulta de dudas o ante la aparición de nuevos síntomas. Es decir, al paciente le proporciona la seguridad de atención más inmediata y sin necesidad de desplazamientos al hospital, al menos inicialmente".

Desde el punto de vista del profesional, como reconoce el doctor Álvarez, este sistema "ayuda para asegurar el cumplimiento de revisiones por parte de los pacientes y a llegar a muchos más pacientes que a lo mejor no se plantean un desplazamiento para realizar una consulta".

Ahora bien, ¿cómo se puede tratar a un paciente oncológico a distancia? Rafael Álvarez indica que diferencian tres tipos de consulta en oncología. En primer lugar, la visita de consulta que, si bien se puede hacer de manera telemática, es preferible hacerla de modo presencial para poder evaluar al paciente. La segunda, la visita de tratamiento, normalmente no se puede llevar a cabo a través de este sistema, ya que "los pacientes requieren posteriormente administración de tratamiento intravenoso que debe realizarse a nivel hospitalario. Si el tratamiento se realiza de forma oral y es visita de control del tratamiento si se puede plantear".

Por último, la visita de revisión en la que el especialista señala que es muy útil la telemedicina, ya que "la mayor parte de las veces se trata de pacientes conocidos previamente y hay que indagar por nuevos signos y síntomas y revisar pruebas".

La Comisión Central de Deontología del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM), a través del informe La telemedicina en el acto médico, reconoce que la pandemia ha impulsado a la telemedicina como una alternativa tecnológica y organizativa que permite atender a los pacientes en determinadas condiciones, facilitar su acceso al sistema sanitario o favorecer la seguridad del paciente y del resto de la población.

"El uso de la telemedicina provocado por la actual crisis sanitaria nos puede ayudar a reflexionar si en periodos posteriores, con menor presión, un mayor y prudente empleo de la telemedicina reporta beneficios en el uso ajustado de los recursos (materiales y humanos) liberando parte de ellos para hacer sostenible el sistema y mejorar la justicia distributiva", recoge el informe.

Además, desde la CGCOM recuerdan que se deberán desarrollar las medidas necesarias para la instauración de sistemas médicos telemáticos que garanticen la accesibilidad de los pacientes a la asistencia sanitaria, considerando la posible incapacidad y soledad de algunos pacientes y establecer siempre sistemas que aseguren la privacidad de la comunicación.

Una gran aliada

La telemedicina se erige por tanto como una gran aliada para el sistema sanitario. Máxime cuando la OMS reconoce que la detección de cáncer en una fase avanzada y la falta de diagnóstico y tratamiento son problemas frecuentes. Atendiendo a los datos de 2017, "solo el 26% de los países de ingresos bajos informaron de que la sanidad pública contaba con servicios de patología para atender a la población en general. Más del 90% de los países de ingresos altos ofrecen tratamiento a los enfermos oncológicos, mientras que en los países de ingresos bajos este porcentaje es inferior al 30%", explica la organización. De hecho, cerca del 70% de muertes por cáncer se producen en países de ingresos medianos o bajos.

El doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS, considera que "es fundamental aprovechar el potencial de las tecnologías digitales para alcanzar la cobertura sanitaria universal. Al fin y al cabo, estas tecnologías no son un fin en sí mismas, sino herramientas esenciales para promover la salud, preservar la seguridad mundial y servir a las poblaciones vulnerables". En la Asamblea Mundial de la Salud de 2018, los gobiernos adoptaron por unanimidad una resolución en la que instaban a la OMS a elaborar una estrategia mundial sobre salud digital para ayudar a los países a alcanzar la cobertura sanitaria universal.

Michael Snyder, profesor y director del área de genética en la Escuela de Medicina de Stanford, exponía en una conferencia que "lo que es poderoso de estas tecnologías es que pueden llegar a cualquier persona. El 70% del mundo tiene un teléfono inteligente, incluyendo partes remotas. Creo que la telemedicina está aquí para quedarse". Un aspecto en el que coincide, el doctor Rafael Álvarez: "No vale para todos los casos y por ello no va a sustituir a la visita presencial, pero es una herramienta complementaria muy útil. Los pacientes que lo prueban suelen repetir".

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